El fin de mayo y el comienzo de Junio

En cuestión de 5 días la vida se me ha puesto proverbialmente para arriba, de nuevo recordándome que la zona de confort es peligrosa y debe ser tomada con mucha calma.

Todo comienza con una oferta laboral que me pone a evaluar y re evaluar pros y contras de cambiar de trabajo, analizándolo desde todos los aspectos posibles para descubrir 2 días después que nada de lo que que yo tenia por certeza en mi grupo de trabajo era como yo pensaba que era.

He pasado por muchos estados anímicos, todos negativos, sintiéndome en el vacío absoluto hasta llena de ira. Hoy afirmo haber salido de mi zona de confort y estar muy perdida, se me condena como generadora de malestar dentro de mi equipo de trabajo porque doy una “energía” que los incomoda y me comunico de la forma que no es, todo es un concepto vago y del que me doy cuenta porque mi coordinadora se sentó a hablar conmigo.

He pensando demasiadas cosas, desde no entenderlo, sentirme dañada hasta entender cuál es mi responsabilidad y lo que puedo hacer en este momento. Sin embargo, algo dentro de mí se rompió y no sé cómo repararlo.

Quisiera decir que tengo ganas de arreglarlo todo y que me disculpen, pero no es así, lo único que quiero es dejar de ser el tema de conversación y malestar y estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para limpiar mi buen nombre y seguir adelante con lo que me corresponde a nivel laboral, aunque con una mancha imborrable más en mi historia.

Para ser comunicadora, me cuesta comunicar lo que siento y lo que me pasa, el resultado de años de reprimirme emocionalmente y guardarme todo para mí, lo que me ha hecho amargarme y no saber cómo interactuar con nuevos grupos de gente ya que siempre he sido una solitaria y este tipo de situaciones rectifican aún más el por qué me gusta estar sola.

Me he visto envuelta en estrés sobre estrés y situaciones que desafían mi entendimiento sobre el mundo, que me frustran y me entristecen. Por lo que las he tomado para mi y de forma consciente no las he dejado salir ni ser expresadas más allá de una y otra conversación, pero esto ha generado algo más entramado y es como mi inconsciente lo ha estado manifestando sin que yo me de cuenta o lo controle y eso es lo que ha terminado afectando a mis compañeros de trabajo.

Suelo estar en pleno control y que algo se salga de allí, me hace sentir avergonzada. Por lo que después de días de meditación soy capaz de ver mi error y prepararme para disculparme y comenzar a trabajar de forma consciente en cómo traer a lo consciente mis emociones para que no me delaten.

Es un ejercicio que me va a tomar tiempo en perfeccionar pero confío en que puedo lograrlo, no por nada durante todos mis años escolares ni profesoras ni compañeras se dieron cuenta del ambiente cargado de abuso verbal que me acompañó.

Ahora solo debo volver allí, cerrar los puentes hacia la verdadera yo y edificar la fortaleza y fachada que es socialmente y laboralmente aceptada para seguir adelante, si Elle de 7 pudo ¿por qué no podría repetir 20 años después? El asunto realmente importante es que va a ser algo que tendré que hacer con todos incluso aquellas personas dentro de lo laboral con las que he edificado una amistad, pero todo sea por no tener más líos laborales.

El universo y yo nos hemos comunicado en estos días, más de lo usual, me ha dado señales claras con letra pequeña y aunque no tomé la decisión más fácil y obvia, sé que el aprendizaje estará allí en algún lado y la recompensa vendra en forma de un nuevo lugar de trabajo con un ambiente profesional y menos drama del que tengo actualmente, el universo y yo sabemos que es suficiente.

Culpa rumiante

No logro ponerme al día con mis sentimientos desde el viernes, en donde, a raíz de no saber que estaba lidiando con el duelo y no informar que no me había levantado con la energía suficiente para estar al día con mis emociones y hacerme cargo de ellas a pesar de que no había indagado qué estaba sintiendo.

Pero, una vez más me encuentro atrapada en un tornado de culpa, en un loop de “tu “debías saberlo y el desconocimiento no te exime de tu culpa”, se que intencionalmente no lastimé a mi equipo porque se me dio la gana, pero el haberlo hecho me deja una responsabilidad abrumadora y a la vez me hace preguntarme ¿Por qué siempre tengo que ser perfecta? Porqué el sentirme baja de energía tiene que ser un tema que afecte a los demás y los haga sentir mal ¿Por qué no tengo la libertad de tener un mal día y poderlo dejar atrás con el reconocimiento de que todo estará bien y que existe el borrón y cuenta nueva?

Llevo tres días en los que me da vueltas y vueltas el tema, todavía no lo he podido soltar junto con otros temas, como lo que piensa la gente de mí y lo que interpreta de mi relación con loa demás. Me he hecho tan cercana con la culpa que siempre termino asumiendo las responsabilidades y buscando reparar lo que aconteció porque sigo buscando la aprobación y aceptación de los demás, porque los conflictos siempre me hacen sentir como si tuviera 5 años con ganas de abandonar el mundo o cederlo todo para que nadie me odie, me haga sentir mal o se robe mi paz.

Estoy cansada de sentirme culpable por cada error que cometo, sentirme que tengo que arrodillarme y suplicar perdón para poder estar en paz conmigo misma, sin importar la gravedad del asunto. Tengo el impulso compulsivo de siempre agradar y cuando no lo hago se siente como que el mundo se me viene encima, quisiera poder hablarlo con alguien y que me ayuden a tranquilizarme, pero pienso que yo misma debería poder hacerme ver que si bien lo que sintieron no es inválido, tampoco es mi responsabilidad porque directamente no los traté mal ni hice nada que atentara en contra de ninguno de ellos.

No puedo hacerme cargo de cómo interpretan mis acciones y comportamientos, además de que no tengo por qué andar dando explicaciones y buscando empatía. Tuve un día complicado que lo llevé como mejor pude y lo sobreviví sin llamar la atención de nadie para mi propia tranquilidad.

La culpa no ha desaparecido pero escribiendo he encontrado un poco más de paz, no tengo por qué cargar con responsabilidades ajenas a mí y lo pasado es pasado, no tengo una máquina del tiempo para hacerlo de un manera distinta.

De incertidumbres laborales y priorizar el amor propio

Se suponía que el fin de semana pasado volvería a este lugar a escribir como parte de un ejercicio personal, pero la razón por la que no lo hice fue porque me encontraba más allá de lo exhausta ¿Por qué? Porque el trabajo parece estar agotando todas mis energías, como un resumen.

Durante mucho tiempo todo lo que le pedí al universo fue un trabajo estable y ahora que lo tengo he comenzado a replantearme qué era lo que estaba pidiendo, el costo de eso y resignificando la palabra «estabilidad». Llevo 1 año y medio aproximadamente en mi trabajo actual, los primeros tres meses fueron un sueño hecho realidad, después llego la realidad a mostrarme solo lo malo y luego llegue a un status quo. Mi percepción del trabajo mejoro porque hace un año llego a trabajar conmigo una persona que hoy es una de las mujeres que más admiro y la que llamaremos Inspiración, con todo el conocimiento y las ganas de construir sobre lo que habíamos trabajado tan duramente, esa mujer convirtió el trabajo en un aula de clase, se convirtió en alebrije, coordinadora de trabajo y guía de vida. Por lo que mis días de padecer ir a trabajar y sentirme mal se redujeron al mínimo, porque esta persona cambio cada jornada laboral para bien.

Sin embargo, los últimos meses las situaciones se han hecho más pesadas y con el tiempo me he sentido más cargada de trabajo y más invisible ante los ojos de las directivas de mi lugar de trabajo. El fin de semana pasado puedo describirlo como una jornada de tortura, más allá de tener muchas variables fuera de mi control puede ser la primera vez en un año que sentí decepción viniendo de Inspiración, pero más que eso fue sentir que sin importar que tanto trabajara, no iba a ser suficiente y mi esfuerzo no iba a ser recompensado de alguna forma que fuera acorde a mi bienestar.

Salí de la oficina hecha una furia sintiendo que me ahogaba por las palabras no dichas, llamé a mi mamá y aunque el día anterior también me había quejado y sentido la necesidad de tomar medidas drásticas para cambiar mi situación procedí a contarle cómo me sentía mientras manejaba y ella me escuchaba con paciencia, llegué a casa sintiéndome tan mal que no quería saber de nadie, archive los chats, active el modo no molestar y medite para calmarme, escuché meditación para dormir hasta que mi cuerpo finalmente se dejo ir. Ese día entendí que necesitaba armar un plan de acción porque no podía seguir haciéndome eso y el resto del fin de semana fue pensar en cómo accionar y cómo proceder.

La incertidumbre se adueño de mi, de la mano de una valentía infundada por las emociones fuertes pero en medio de esa tormenta de emociones vi algo que no puedo negarme, que es la principal razón por la que estoy escribiendo hoy: Ha sido una semana donde mi productividad ha aumentado pero no porque esté motivada desde mis labores o relación con la empresa sino porque acordé conmigo misma pavimentar mi salida de aquel lugar mientras aun tuviera algún aprecio y buenos recuerdos de allí, mi mejor analogía es que es mejor dejar una relación cuando hay algo de amor que cuando ya no queda nada y no quieres volver a ver a esa persona nunca más en tu vida. Así que di lo mejor de mí, haciendo todo lo que me correspondía mientras en las noches inicié un curso que solo seguía dándome ideas además de herramientas para solucionar problemas que tenia en mis actividades diarias, me sentía satisfecha y me impulsé a edificar limites con todo lo que respecta al trabajo y mi estado de ánimo, concentrarme solo en trabajar e ignorar todo lo demás porque creer en la empresa es algo que no me puedo permitir en este momento.

Sin embargo hoy, después de una jornada menos estresante y siendo el ultimo día de unas capacitaciones escuché al presidente de la compañía darnos su discurso usual donde menciona que su sueño es hacer nuestros sueños realidad y que su capital humano fuera de capaz , es valioso. Me pregunté ¿Dónde están los sueños de todos? ¿Dónde está el cumplimiento de esa promesa de valor?¿Dónde está el bienestar de todos? Una de mis compañeras que lleva un poco más que yo se le salieron las lágrimas estando a mi lado, escuché sus sentimientos de frustración y también los sentí; al llegar a casa compartí con mi mamá lo que había pasado y algunas de las cosas que estaban en mi mente durante la semana como: la diferencia entre el trato pro departamentos y lo más importante cómo me sentía allí.

Es por eso que esto lo escribiré para la Elle del futuro, aquella que tendrá que tomar una decisión importante «Hoy le dijiste a tu madre: yo sé que no soy la persona más especial como algunos de mis compañeros con una personalidad extrovertida y arrolladora, pero sé que soy valiosa como trabajadora porque no tengo miedo de trabajar, porque me gusta hacerlo, porque sé qué debo hacer y en los tiempos que debo hacerlo, porque no tengo que tener un policía a mi lado para hacer lo que se supone que debo hacer. Pero sobre todo porque trabajo con amor, me enamoro de lo que hago y cada vez aprendo más y más para hacerlo mejor; en este lugar siento que me dan por sentada y tal vez para ellos no sea especial, pero para mí, lo soy. Y es por eso que no puedo evitar ver que en casi 2 años no han tenido un detalle individual conmigo porque soy la tierra que no hay que arar para que dé, pero incluso las personas que somos calladas y no damos problema queremos sentirnos apreciadas y valoradas por las personas que nos rodean, seamos trabajadores dispensables y fáciles de cambiar para una empresa o lo que sea.»

Entonces me detuve al darme cuenta, que después de mucha terapia psicológica e interiorización hice mi segundo acto de amor propio «No querer quedarme en un lugar donde me dan por sentado y me hacen sentir invisible», pero también me dije yo me veo, sé lo valiosa que soy, sé cuán especial soy, sé cuanto dinero y energía ha gastado mi mamá en ayudarme a convertirme en la profesional que soy hoy en día. Sé que no necesito que me hagan sentir especial porque yo ya sé que lo soy, pero también sé no quiero estar en un lugar que es incapaz de ayudarme en mi proceso de aceptación y de mejora en mi relación conmigo misma» Y esto sonara como un capricho de una nueva generación y la verdad, poco me importa, porque a la final mi salud mental es lo que me acompaña día a día, hora a hora, minuto a minuto en cada momento de mi vida, entonces ¿por qué no darle prioridad?

Por muchos años, en muchos lugares, en muchas relaciones me he sentido como alguien poco especial, del común, que es invisible ante los ojos de los demás porque era incapaz de verme por lo que soy, pero este camino de hacerme cargo de mi misma y varias personas, me han levado a ver lo especial que soy, no desde la soberbia, el ego y el orgullo, sino desde el amor propio (que solo Dios y mi psicóloga saben cuanto me falta) pero hoy elijo dar un paso tembloroso adelante por todas las Elle de mi pasado que eran ciegas ante sus virtudes para decirle «Hey, eres tan especial como para cambiar vidas desde el amor» , «Mereces estar en un espacio donde te hagan sentir vista y te tomen de la mano para que veas más de la luz que eres» y por último «Si te hacen sentir menos de lo que realmente eres, seas consciente de eso, lo aceptes o no, es un lugar del cual debes despedirte porque no merecen ni tu tiempo ni tu maravillosa energía»

En algún momento el presidente de la empresa me menciono algo sobre permitirme ser la persona que era con el potencial que tenía, haciendo más referencia a mi físico que otra cosa, pero a pesar de que no recuerdo sus palabras exactas lo que me dejo de moraleja es que soy una persona increíble que me puedo permitir ser libremente pero también que los espacios seguros son aquellos lugares y personas donde me permito ser en mi proceso de mejorar mi relación conmigo misma, es decir, mi círculo de apoyo es la red de seguridad que me permite seguir abrazando a la persona especial, valiosa y maravillosa que soy para que crezca, evolucione y se muestre más al mundo con menos miedo de ser juzgada, abatida o vulnerada.

Esta semana inicié una nueva etapa que llamé: Cambiar mi presente, porque aunque tenga miedo de hacerlo por salir de mi zona de confort, es un grito de auxilio interno y eso es algo que no puedo volver a ignorar, ni hoy ni nunca más.

De la frustración y otros males

Estoy cansada emocionalmente de luchar conmigo misma y lo que pasa por mi mente, mis reacciones siempre sobre pensadas y la sensación de desagrado por mi que no puedo evitar cuando no puedo controlarme. Estoy siempre dividida entre el quién soy y la persona que verdaderamente quisiera ser.

Mire una foto mia cuando era niña, aquella que dejo como ejercicio para tratarme mejor, solté algunas lágrimas porque no sabía cómo explicarle que estamos tan dañadas que cualquier cosa pequeña puede lastimarnos, que cosas que no deben afectarnos emocionalmente lo hacen, que no necesitamos siempre hacer las cosas bien para ser amadas, que somos más que lo que hacemos día a día, que somos suficientes para ser amadas.

Entonces me vi al espejo y suspiré porque verme de niña me da tristeza y nostalgia, porque tuve que aceptarme a mi misma algunos de los pensamientos más oscuros en mi mente. Hoy quise ser capaz de mucho pero el cansancio emocional me pudo, hoy he pensado que mo merezco disfrutar nada porque no lo he hecho bien, porque un cliente no ha estado satisfecho con mi trabajo desde el momento cero y yo sé que no he dado lo mejor que puedo para lograrlo por mi ego, mis ganas de hacer siempre lo que yo quiera y la falta de tiempo de todos los pendientes del día a día.

Hoy no la he tenido fácil porque he luchado contra la oscuridad en mi mente, contra la sensación de tristeza y derrota, se que mañana va a ser un día mejor y también tendré respuestas para recuperarme del golpe, de los golpes que he recibido estos días, porque cada día siento que me estoy hundiendo un poquito más en lo que quizás es otro episodio de depresión combinado con ciclo menstrual.

TERMINACIÓN DE CONTRATO DE TRABAJO EN PERÍODO DE PRUEBA

Ese es el título de un PDF que me llegó por whattsapp hace una hora, lo leí y me reí como loca. NO es un juego, soy desempleada otra vez…desempleada sin verdaderas explicaciones, desempleada por las conjeturas de que la empresa hace lo posible para contener lo del COVID-19…»la compañia tendrá en cuenta su hoja de vida para futuros procesos de selección» Riéndome le conté a mi madre, le escribí a mi mejor amigo y hable con algunas de mis compañeras del trabajo ,algunas de ellas también fueron despedidas. Hora y media después sigo en shock, tratando de no preguntarme nada a mi misma y de alguna forma no permitiendo que mi mente llegue a conclusiones arbitrarias.

No tengo enojo, entiendo por lo que está pasando la empresa, la ciudad, el país y el mundo, no es justo pero en el momento la justicia es un privilegio que no está por encima de la salud, estamos en una situación grave, de esas de película de suspenso en la que nadie puede salir de casa, que todo está cerrado y en silencio, que nos estan generando ingresos…todos estamos en una situación difícil por lo que sí mi entendimiento se abre.

Sólo sigo en shock y mi mente esta en otro lado, mamá haré una actualización de como evolucionan mis sentimientos frente a lo que está pasando.

Actualización semanal

Esto casi que se ha vuelto una crónica rara y adormecida de mis días en el trabajo, porque esa es mi actual realidad ¿me siento mal por ello? A veces. De resto me consuela pensar y concentrarme en el por qué estoy haciendo esto.

Conmigo no ha pasado nada diferentes salvo que después de semanas en el mismo entorno ya me encuentro acostumbrada a las cosas y comienzo a notar más y más capas de las personalidades de los demás, enter más conozco a la gebte más ganas me dan de no interactuar con nadie.

El trabajo es un entorno con mucho estrés y muchas cosas pasando, son horas de pie, recordando detalles que se tienen pendientes y aguantando compañeras que creen que tienen la tima palabra y además de eso, se quejan por todo y de todos, lo que incluye lo que la afecta a ella e inchluso lo que no.

Casi en todos los lugares se me conocía por ser una nube de amor y dulzura pero aquí no, según muchas e ellas dicho en broma y entre dientes, soy amargada y muy seria. Lo cual es mi forma de poner una barrera entre ellas y yo, de mi anterior trabajo aprendí que mostrar mi personalidad me creaba vínculos que luego al tener que dejarlos me lastimaron más de lo que debían, así que la madurez de todo eso me llevó a mostrar una faceta más profesional y menos mi esencia, si soy buena me lastimas y aunque no puedo evitar intentar complace a todo el mundo, al menos no se me ve como una bolita de amor a la que pueden herir.

Escribo mientras estoy cansada, cansada es mi estado natural hoy en día, esto consume tanto mi energía y al final no tengo tiempo para pensar ni mucho menos para crear por lo que todos mis proyectos de escritura están detenidos en este instante hasta próximo aviso.

Acumular y estallar

En un par de días cumpliré 1 mes trabajando y ya tengo el conocimiento de muchas vidas, hoy comenzó un nuevo mes y si algo ha tenido este mes de trabajo o bueno, este año es que no he sentido tan seguido alteración en mis emociones de forma drástica y que me fuese imposible esconder, hoy me enoje demasiado ya que el sábado me toco cierre, es decir, limpiar y lavar todo lo que se usa después de la última función, la cual fue a las 11:30 pm. Generalmente estamos terminando a eso de la 1 am pero esta vez terminamos a la 1:40 am y mi jefa #2 nos mandó a salir a esperar el transporte, el cual nunca llegó, nos sentamos en una panadería a reírnos de cualquier tontería, pasaron las horas y a las 3 am comenzamos a recordar canciones de misa, comimos buñuelo y café invitadas por la gerente y después de muchos arreglos y negociaciones y un milagro divino, logré subirme al transporte y llegar a casa a las 4 am para ir de nuevo al trabajo a las 9 am.

Escribo con 15 horas despierta después de solo dormir 3 horas, con los ojos ardiendo, sueño y ojeras prominentes, no logro hilar bien las ideas pero pasaba por aquí a desahogarme porque hoy el cansancio me pudo y me enojé al no poder salir a mi hora acordada y salir mucho mas tarde de lo que era necesario y en lo que tenia propuesto, porque al pensar que por primera vez en casi un mes iba a salir con la luz del sol me emociones pero fue un gran error

Todo eso me estalló el mal genio y vibre negativo, no importaba nada mas que esa negligencia de mis jefas de no dejarme salir, me altere a tal punto que no podía ocultar lo que estaba sintiendo, quizás esa actitud y el no saber manejarlo me cueste el trabajo y tal vez me cueste un regaño, pero tras días de sumar cosas, el ser humano finalmente estalla.

Me enoje de tal forma que me sentía saturada, desbalanceaba y que no encontraba la paz por la que había estado trabajando por tanto, me sentí demasiado mal y así lo demostré, mañana daré muchas explicaciones.

De nuevo no se que tiene sentido solo pasaba por aquí a pensar un poco en las emociones que me habían atravesado , la sensación de injusticia y abuso, sentir que sin importar cuanto se trabaje las amistades pueden con todo, hoy se me junto todo y me estalló el mal genio, necesite de media hora lejos del trabajo para encontrar el equilibrio que tanto me había costado encontrar s

Me iré a dormir porque estoy fundida, sigo trabajando hasta que la vida me lo tenga estipulado.

Primer día de descanso

Llevo trabajando 10 días, acoplándome a un nuevo entorno y a una nueva dinámica en mi vida, conociendo nuevas personas y puedo decir que, definitivamente no soy una persona ala que le gusten los nuevos entornos o mejor dicho, no soy una persona ala que le gusta entrar a un lugar siendo la nueva, puede ser porque pocas veces he tenido que experimentarlo. Tengo un grupo de compañeras en general agradables pero nada fuera de lo normal, no es un entorno perfecto e ideal para trabajar como tampoco es un infierno, las jefes son según su estado de ánimo, algo así como super agradables cuando están de buen humor y super sensibles cuando algo les pasó. De nuevo quedé en un ambiente donde la mayoría son mujeres con sólo 2 hombres, uno que es tan tranquilo como una mujer y otro que interactua poco con nosotras.

Sé mi hora de llegada pero no mi hora de salida, puedo entrar a las 10 A.M y salir a las 10 P.M, como puedo entrar a las 3 P.M y salir a la 1:00 A.M , trabajo mucho, trabajo demasiado, desde que llego hasta que salgo no paro…lo que me ha permitido tener tiempo para pensar en nada y sólo mantenerme ocupada. Pocas personas saben que estoy trabajando porque en realidad no me interesa compartirlo con nadie, en estos diez días he desarrollado un poco la idea de lo que se siente ser independiente, paso sin celular todo el día, sin preocuparme por nada más que no sea trabajar y cumplir con mis tareas, algo que a mi madre ciertamente le ha dado un golpe debido a que llevaba 5 meses compartiendo conmigo y siguiéndome la pista muy de cerca, mientras que ahora nos vemos dos horas en la mañana y unos minutos en la noche, incluso hoy que fue mi día compensatorio (mi día de no ir a trabajar) nos vimos solamente en la mañana antes de que se fuera a trabajar y un poco cuando llego, ella en su trabajo y yo en el mío, ella con su cansancio y yo con el mío, se siente equilibrado.

No voy a decir que ella no ha intentado luchar con la idea de no tener control, sólo ayer tuvimos un roce por telefono porque cuando salgo entre las 9 y las 10 P.M no tengo forma fácil de devolverme a casa y me ha tocado cubrir taxis algunos días. Me canse de decirle que la decisión de mi hora de salida noe staba en las cosas que yo podia manejar y ella estaba muy enojada, en algún punto también me enojé pero después realinee mi estado de panimo porque como se los he repetido unas cuántas veces, estar de mal humor o con malos sentimientos consume demasiada energía, y ahora la energia que tengo la necesito para trabajar como una mula, no para pelear con nadie.

No sé cuánto duraré en este empleo, no es algo tan estable como parecía ser pero, la idea es hacerlo como mínimo 10 meses para poder continuar con la Fase II del plan de independencia, sin embargo es un trabajo pesado y no sólo por el horario, paso más de 9 horas de pie,debo cortarme las uñas al ras, labios resecos y quemados,tengo múltiples cortes en las manos y varias quemaduras de aceite de las crispetas, salgo todos los días con la cara engrasada, oliendo a crispetas hasta la ropa interior, dolor en los pies y muchas veces resequedad en las manos. Es muy desgastante y dado que siempre he vivido en mi perfecta y sobreprotegida burbuja me da más duro.

Pero cansada, quemada, cortada, engrasada y adolorida me siento bien, me siento tan enfocada en mí y en lo que quiero hacer que todo lo anterior son sólo detalles, lo que stoy haciendo y sacrificando lo estoy haciendo por mí, para conseguir algo que necesito hacer, eso mismo ha sido el aliciente para de alguna forma controlar mi ansiedad y desaparecer mi depresión, me siento útil y con un propósito, un propósito para mí.