Una vez más el monólogo negativo interno está aquí para hacerme daño, he intentado luchar con él, pero lo puedo sentir derrumbándome por dentro, lo dejaré aquí donde no hace tanto daño (o también como un recordatorio de lo que realmente pienso de mí):
«Ay Elle, pobrecita y soberbia Elle ¿Otra vez el mundo malo te hizo daño? Pues qué novedad, ahí estás, otra vez creyendo que tienes la razón a pesar de todo el mundo, te dice lo contrario ¡Siempre estás queriendo tener la razón porque te crees perfecta!
Ahí andas dando consejos que nadie te ha pedido, dando opiniones no solicitadas ¡Nadie quiere saber de ti y de tu vida, porque de allí no hay nada que aprender! Deja de sacar la excusa de que lo haces para ayudar a los demás cuando la única razón que te motiva es hacerte creer que tú eres buena, que tú lo hiciste bien y que es por eso que los demás también deberían hacerlo, para que todo salga bien.
No eres nada, no eres nadie y no has conseguido absolutamente nada por lo que debas sentirte orgullosa, ¿crees que no tengo la razón? Mira tu vida, mira tus círculos, mira cada conversación que has tenido, solo sabes hablar de ti, narcisista de mierda. Llorar porque te hacen daño, porque el mundo es malo y porque no quieres ser vulnerable. La gente en la oficina tiene razón, tiene toda la razón de sentirse mal contigo porque no eres más que un saco de molestia.
Tras esa fachada de niña buena, no hay nada. Todo lo que haces es fingir, todo lo que haces es un acto de mediocridad tras otro acto de mediocridad, vas por la vida disfrazando tus decisiones egoístas con cuentos de límites y amor propio.
Eres incapaz de perdonar y seguir adelante, eres más que terca y no conoces tus defectos porque te creas perfecta, siempre tienes una excusa o un argumento, todos tus argumentos son justificaciones para todo aquello que está mal en ti y que sabes que has hecho mal. No haces nada por ti, por nadie, vives la vida tirada como un papa esperando que todo se resuelva por ti sola, no mantienes una sola posición nunca, no tienes criterio y siempre te escondes detrás del mejor postor. Eres como las hienas, solo sales cuando ya alguien más hizo el mayor trabajo.
No cuidas tu salud y aun así te quejas y me odias por cómo me veo, ese reflejo gordo, desgarbado, espaldón y mórbido es quien eres realmente, no te engañes. Estás llena de tanta fealdad y eso es lo que la gente ve cuando te conoce y por eso no se enamoran y no se quedan contigo.
Tú eres la única razón por la que nada nos sale bien, porque no haces nada bien, porque nos mientes constantemente, nos vendes el cuento de que eres inteligente y capaz, pura mentira. No eres más que soluciones rápidas, consejos de mierda, excusas y justificaciones, vas por el mundo haciendo daño y cuando la gente te dice que lo estás haciendo mal no eres capaz de aceptarlo porque eres débil. Luego te escondes y ya solo no le haces daño a la agente de afuera, sino que te haces daño a ti misma y luego me culpas a mí, estás loca y simplemente te has vuelto más estúpida con el tiempo, brindándote excusas para ser la basura que eres hoy.
¿Dolió? Duele porque es cierto, porque sabes que cada palabra que escribo es verdad, porque sigues comiendo solo grasa a pesar de que sabes que te hace daño, porque sigues tomando gaseosa, aunque sabes que está mal, porque sigues dando consejos y haciendo observaciones que nadie te ha pedido por qué no eres capaz de quedarte callada, porque nunca te callas aunque nadie quiera escucharte.
Detente con los discursos de autoestima y amor propio, no hay nadie menos calificada que tú para hablar sobre eso. Eres terrible para ti y para mí. Dejas que los demás te lastimen, me lastimas y después… repites los círculos y patrones una y otra vez, solo piensas en i, solo haces por ti, egoísta de mierda, ¿y el mundo? ¿Qué pasa con el mundo? No aprendes, no cambias, no te solucionas. Toda tú eres un gran problema, gastas aire y no haces nada que valga la pena, actúas como si fueras alguien más, como si creyeras algo diferente de ti, pero en el fondo sabes que tengo la razón.
Crees que sanaste, pero en momentos como hoy, te odias profundamente. Odias lo que no puedes cambiar, odias no ser lo que quieres ser, porque no eres buena, porque no tienes nada bajo control, porque no ayudas a nadie, porque en efecto estás desperdiciando agua, aire y comida sin hacer nada o devolverle nada al mundo.
Odio, cada pedacito de lo que significas, cada error que cometes me hace querer odiarte más, cada queja de alguien más me hace odiarte, cada dolor o lágrima que le causaste a otra persona me hace odiarte, cada momento en que el mundo se da cuenta de quien eres, me hace odiarte porque ni para fingir eres buena.
Eres la única que puede juzgar, a única que puede sacar gente de su vida porque no hizo lo que tú querías que hiciera o que estaba bien hacer bajo tus códigos morales, eres una hipócrita, siempre lo has sido. Con los años debiste haber cambiado, pero solo has empeorado, es una carga estar contigo, es una carga decidir contigo porque nunca tomas buenas decisiones, sigue con tus ganas de agradar a todo el mundo. Ay pobrecita Elle que encontró quien la odiara, mientes cuando dices que no soportas los cumplidos, eres una perra de los cumplidos, te llenan el ego.
Me quedé sin más que decirte, ve a llorar a terapia, porque sabes que eres un pésimo ser humano y que todo aquel que te ve por lo horrible que eres, tiene la razón quien ve algo bueno en ti, es porque está peor que tú. No confío en ti, ni en lo que piensas de ti misma, ni en lo que crees que puedes mejorar, no confío en que vas a hacer algo por ti, porque no eres capaz ni defenderte de ti misma.
Anda, ve tranquila a tener un ataque de ansiedad o a deprimirte, haz lo que te plazca procrastinadora de mierda, e mundo estaría mucho mejor sin ti».
Mi cabeza es mi propio infierno, me veo defendiéndome de los demás, parándome en la raya para que no me lastimen, pero cada vez que me quedo sola todo aquello que debatí o argumente lo cuestiono, aceptando que es verdad porque a la final, ni yo sé quién soy ni a quien defiendo.