Destacado

¿Cómo se inicia un blog?

De pronto llega la noche del 30 de diciembre, Elle Tome intenta no quedarse dormida a las 8:30 p.m dice que retomara la escritura en pro de avanzar sus costumbres de año nuevo, busca escribir en el mismo lugar donde sólo ella puede leerse pero no lo encuentra y cuando lo hace se da cuenta de que aquella historia que llevaba por nombre «De: mi Para: Mi» y buscaba ser su diario se convirtió en una crónica sentimental dirigida al amor de su vida. Pensando en crear un espacio donde pudiera de nuevo escribir para si misma y hacer el intento de que alguien más pueda leerlo, decide crear un blog de la nada y sin tener una idea clara de qué va a publicar pero sabe que en la lista de sus sueños hecha mientras no se encontraba deprimida y desempleada, anotó que quería crear uno de estos espacios, así que se animó y lo hizo.

Elle Tome escribe fanfics y tiene muchos borradores de novelas y libros que no le ha mostrado a casi nadie, ella vive a diario con el miedo a muchas cosas y la idea constante de que no hace nada bien, pero por su salud mental ha decidido tener cambios en su vida porque sino los tiene ella teme que va a irse de si misma, a perderse por completo y finalmente la ansiedad, la depresión y sus otros demonios habrán ganado la batalla.

Regresar después de un año

Ni me di cuenta que había pasado un año desde la última vez que había escrito en este blog, más allá de excusas, esta ocasión no tengo nada por qué disculparme.

Estaba viviendo mi vida, y sobreviviendo a muchas cosas que pasaron, la verdad el resto del 2024 fue una mezcla de una tusa a raíz de salir con una persona que sabía lo que quería y no se alineaba con lo que yo quería, pero al mismo tiempo lo intentamos el con sus límites y yo con los míos, y sin querer salí lastimada, pero aprendí demasiado de mí misma.
Porque más allá de la tusa y de que él se quedó en el purgatorio (intentando volver a mi vida, peor al mismo tiempo no queriendo involucrarse lo suficiente para que yo me “ilusionara”), esta relación afectó mi autoestima bastante porque registre algunos eventos en mi cabeza de una forma incorrecta hacia mí misma —aún estoy en trabajo de reparación.

Lo que pasó después fue un desorden, él seguía yendo y viniendo, después de que “terminamos” me dijo que siguiéramos hablando y yo le dije que sí, pero que no iba a aceptar que me ghosteara, pero su intermitencia continuó, en algún punto nos vimos le iba a entregar su buso (un objeto/excusa que dejo en mis manos) y me lo recibió para luego pedirme que se lo guardara otra vez.

Todavía estoy intentando pensar si fue alguna maniobra extraña para volverme a ver, si él pensaba que me iba a tener en el futuro o si simplemente nunca considero la realidad por lo que era. En fin, yo recibí el buso y seguí con mi vida, recuperándome del golpe, rehaciendo un poco mi autoestima, concentrándome en mi realidad y en diciembre del 2024 oficialmente le cerré la puerta a mi vida de la forma más madura que encontré con un mensaje de WhatsApp.

El mensaje era largo y le deseaba todo lo bueno en su vida, pero le decía que no habíamos funcionado ni como pareja ni como amigos y que era momento de detenernos, agradecía por lo bueno y lo no tan bueno, y le hacía un recordatorio de que si quería su buso él podía reclamarlo porque sabía donde vivía, que el buso estaba a salvo.

Su respuesta fue un poco de lo que esperaba, un no me lo estoy tomando en serio, promesas vacías y como no un “yo ya ni me acordaba del buso”. Mensaje que escuché porque Magia me recordó que la parte madura y sana de mí, si abría las puertas de una conversación, debía permitirle al otro expresarse, claramente nunca conteste a su nota de voz porque para mi la situación ya estaba clausurada. Y así sigue, aunque él sigue pendiente de mis historias de Instagram y de Tiktok ¿y yo?, solo me sigo preguntando hasta cuándo va a estar pendiente de mí (no es mi rasgo más sano, pero sigo siendo humana, no perfecta.)

En ese proceso, como en septiembre de 2024 conocí a alguien al estilo de una comedia romántica, pero la vida (experta en subirle la dificultad al vincularse) decidió que está persona tenía que estar a puertas de un intercambio a Estados Unidos y mientras estaba allá le sumo los eventos canónicos de sus 20’s, osea esos eventos que te cambian para siempre, por lo que mientras él lidiaba con ellos ¿adivinen qué? Se desapareció, primero por una semana: me habló y le contesté, luego por tres meses: me habló y le contesté 3 días después luego de que Valentía me diera una charla sobre las oportunidades y cuando yo ya había cerrado la puerta porque nunca me había contestado ese mensaje y yo no iba a pasar meses siendo ghosteada en el 2025 (después de la experiencia 2024).

Pasaron 6 meses y tras una charla reveladora con mi mamá y mi tía, decidí dejar el orgullo al lado y hablarle ¿Y cómo va? Bueno, me habla 30 minutos – 1 hora al día ya veces cree que me respondió y no lo hizo ¿Cómo me siento con eso? Es una cagada, pero estoy en el esfuerzo de romper patrones, así que bien me sirve como entrenamiento para entender cuáles son los límites más sanos para mí y darle una revisión a mi ego.

Estoy comenzando a sentirme resentida con los 8 de cada mes

La primera vez que me rompieron el corazón fue un 8 de enero y la segunda vez un 8 de junio, claramente la segunda vez dolió menos porque no estaba enamorada y no amaba a esta persona, pero el que no haya amor no significa que no hay dolor y que hay un duelo de muchas cosas por hacer.

En este momento estoy triste, con ganas de encerrarme en mi habitación y no hablar con nadie, luchando a mi manera con los pensamientos oscuros, luchando conmigo misma y al mismo tiempo siendo mi mejor consuelo. Hoy no quería levantarme de la cama a enfrentar el mundo, y cuando me pare fue como si todas las emociones se acomodaran dentro de mí, tuve que sentarme en el borde de la cama y soltar un par de lágrimas.

Hace unos años en mi inmadurez pensaba que llorar por un hombre era una forma de perder la dignidad y el amor propio, aún ahora lo pienso un poco, pero también pienso que llorar es algo que hace bien, es una forma de dejar que las emociones se acomoden, y como diría algún niño pequeño “es una forma de limpiar el corazón”. Ya no me acobarda ni me avergüenza llorar y expresar mis sentimientos, si me duele, me duele y soy yo la que toma las consecuencias de expresarlo.

Sin embargo, todavía soy de las que llora encerrada en mi habitación a oscuras donde nadie me vea, en el momento en que me siento más vulnerable. Sí, cuando lloro es cuando realmente me siento vulnerable y es una parte de mí que solo contadas personas han tenido la oportunidad de ver.

Abril: Aquí vamos otra vez.

Parece que nunca tengo tiempo de hacer mucho de lo que antes disfrutaba hacer, solo porque no le saco el tiempo. No sé en qué momento se volvió tan difícil escribir y poner en algún lugar mis pensamientos, y aunque no sé el momento, sé más o menos bien la razón: sigo intentando no lidiar y no darle la cara a lo que estoy sintiendo.

Con los años verme y entenderme se ha vuelto más difícil porque cada vez es más el bagaje que descubro que me ha acompañado y para mí misma me he convertido en un peso interesante. Antes solía entenderme completamente, pero en terapia descubrí que solo estaba entendiendo una capa de mí y que todo lo demás estaba bien escondido en zapas y capas de trauma. Capas que para ser sincera son muy complejas de aceptar.

En mi mente abril y mayo estuvieron compactados en uno solo, no recuerdo cuando comenzó uno y cuando terminó el otro, fueron meses en los que mi vida social estuvo más activa de lo normal y fui feliz. Disfrute al máximo de compartir, de verme con las personas importantes en mi vida, de hacer planes distintos y vivir experiencias que nunca antes pensé vivir, este mes me gustó hasta que el mundo comenzó a sentir que volvía en un ritmo lento al que estaba acostumbrada.

Pasó mucho y a la vez no pasó nada, Magia vino de México y no fue una experiencia tan placentera como la esperaba, mi amistad con Valentía sigue tomando un rumbo en el que nunca sé si estar tan bien durará por mucho tiempo porque nunca encontramos un ritmo agradable, simplemente o nos vemos mucho o dejamos de vernos por mucho tiempo (y no estoy segura de que tanta responsabilidad me corresponde en esa situación).

En otras noticias: estoy saliendo con alguien. Es un ser humano que estoy conociendo con cosas positivas y cosas no tan positivas; sin embargo, lo más importante es cómo me he estado sintiendo con esta situación. A su lado, siento como si hubiese pasado mucho tiempo desde que estamos “saliendo”, el espacio-tiempo con él se altera.

A 28 de abril no me siento bien, me siento cansada y con constantes ganas de dormir, mis ganas de trabajar cada vez se hacen menos y la ilusión de ir a trabajar palidece lentamente, solo el día de ayer dejé un suéter que me había regalado mi mamá y estaba teniendo un ataque de ansiedad. Me siento al borde, los pensamientos intrusivos están tomando más fuerza, es como si algo dentro de mí comenzara a tragarse la luz de a pocos. Tengo mucho sueño y realmente estos últimos días he estado durmiendo correctamente, peor la culpa, la sensación inminente de que algo va a pasar, están conmigo apenas abro los ojos.

Ansiedad por el trabajo en las noches de domingo

Encontrar la tranquilidad y la relajación por fuera de mis jornadas laborales es algo que me está costando más de lo que alguna vez pensé. Ustedes no lo saben, porque definitivamente llevo mucho tiempo sin escribir y sin actualizarlos de mi vida, pero muchas cosas han cambiado.

Conseguí un trabajo nuevo, es un trabajo remoto y casi parece un trabajo soñado para muchas personas. Para mí a pesar de la libertad que significó y los cambios en mi vida, está muy lejos de ser algo soñado. Y no me malentiendan, no es que quisiera quedarme en el otro lugar donde estaba, la realidad es que este cambio de trabajo fue una forma de activarme muchas alertas en mi vida. En este momento no soy feliz donde trabajo y la causa principal es lo que genera en mí.

El nuevo trabajo al principio era un lugar que significaba un ambiente sano donde me tratan bien, donde estoy ganando más dinero, en donde estoy poniendo en práctica habilidades en las que he estado trabajando por mucho tiempo. Se volvió algo que realmente quiero mantener y eso mismo, lo hace una de las mejores y peores cosas que me han podido pasar. A este punto todas las emociones que me invaden pensando en este trabajo me abruman, me hacen sentir lo mejor y lo peor y a pesar de que quiero fieramente mantenerlo junto con las comodidades que me permite, siento que también estoy intentando sabotearme ¿por qué supongo esto?

Porque no paso de equivocarme, no paro de cometer error tras error, porque parece que tengo la potestad en mi de acabar con todo, porque no me adapto lo suficientemente rápido, porque detesto no ser perfecta a la primera y que siempre me esté haciendo falta algo, porque me es difícil que aunque me esfuerce al máximo siga sintiendo que mi desempeño es mediocre. He llegado al punto en el que las dudas son una constante, no sé si la cantidad de retroalimentaciones que se reciben son normales, pero para mí tanta retroalimentación es la muestra de que sigo haciendo las cosas mal, que sigue sin ser suficiente.

También me he dado cuenta de que mi salud mental cada vez tambalea más y eso me hace preguntarme que tanto vale la pena haber cambiado de trabajo, porque en lugar de haber avanzado siento que retrocedí y de alguna manera me metí en un infierno, personal, que resultó ser peor.

Quiero creer que no tengo la potestad para ser el inicio del fin de las cosas, un amuleto de mala suerte o algo por el estilo para el lugar donde estoy, me siento inexperta, pérdida y vulnerable. Tengo más dudas que certezas y todo el tiempo me estoy haciendo preguntas que así me respondan, siento que no tengo claridad. Tengo miedo todo el tiempo y las expectativas en lugar de disminuir se hacen cada vez más grandes y más pesadas con el único pensamiento de que si me esfuerzo más puedo compensar todos mis errores.

Se me hace imposible soltar, desahogar, dejar ir y no tomarme cada cosa que pasa personal. Me la paso pensando todo el tiempo en como puedo hacer para que esto mejore y por más que lo pienso no tiene una solución. La única respuesta soy yo, deconstruir la forma en la que pienso y estoy estructurada mentalmente: es irónico como puedo pensarme como un ser poco valioso y al mismo tiempo pensar que todo lo que pasa a mí al rededor está permeado por alguna decisión que yo tomé.

En retrospectiva, creo que esa es la señal que siempre he recibido del mundo a mi alrededor, esa de que no valgo nada, pero al mismo tiempo soy un factor de peso para todo lo que ocurre, no soy suficiente, pero al mismo tiempo debo ser suficiente. Es como la escena de la película de la Barbie:
Es literalmente imposible ser mujer. Eres tan hermosa y tan inteligente, y me mata que no creas que eres lo suficientemente buena. Como, siempre tenemos que ser extraordinarias, pero de alguna manera siempre lo estamos haciendo mal.

Tienes que ser delgada, pero no demasiado delgada. Y nunca puedes decir que quieres ser delgada. Tienes que decir que quieres estar sana, pero también tienes que estar delgada. Tienes que tener dinero, pero no puedes pedir dinero porque eso es grosero. Tienes que ser una jefe, pero no puedes ser mala. Tienes que liderar, pero no puedes aplastar las ideas de otras personas. Se supone que te encanta ser madre, pero no hables de tus hijos todo el maldito tiempo. Tienes que ser una mujer de carrera, pero también estar siempre pendiente de otras personas. Tienes que responder por el mal comportamiento de los hombres, que es una locura, pero si lo señalas, te acusan de quejarte. Se supone que debes mantenerte bonita para los hombres, pero no tanto como para tentarlos demasiado o amenazar a otras mujeres porque se supone que eres parte de la hermandad. Pero siempre destaca y siempre sé agradecida. Pero nunca olvides que el sistema está amañado. Así que encuentra una manera de reconocer eso, pero también sé siempre agradecida. Nunca hay que envejecer, nunca ser grosera, nunca presumir, nunca ser egoísta, nunca caer, nunca fallar, nunca mostrar miedo, nunca salirse de la raya. ¡Es muy difícil! ¡Es demasiado contradictorio y nadie te da una medalla o dice gracias! Y resulta que, de hecho, no solo lo estás haciendo todo mal, sino que además todo es culpa tuya.

Estoy tan cansada de verme a mí misma y a todas las demás mujeres enredándose en nudos para gustarle a la gente. Y si todo eso también es cierto para una muñeca que solo representa a mujeres, entonces ni siquiera lo sé.

Y es así como termino sintiéndome como hace 40 minutos, viendo la hora del reloj un domingo por la noche, percibiendo como la ansiedad se apodera de mí porque mañana no es un día de descanso y “paz”, es otro día de estrés, de no hacer las cosas bien, de ser buena, pero no suficiente, de entregar mi trabajo, pero siempre hay algo que falta. De seguir las reglas, pero fallar en algo porque había una regla que desconocía, de que me digan que lo estoy haciendo bien, pero que la actualidad sea todo lo contrario, de sentir el peso de la presión, de querer hacerlo bien y no ser un problema para nadie, pero aun así serlo. De que nadie esté satisfecho con lo que se le entrega, pero nadie sepa exactamente que es lo que quiere, de que el mundo no sea claro, que sea confuso, que no haya tierra firme.

No sé como acostumbrarme a la realidad de que las cosas no son ni serán como deberían ser, como se supone que sean. Me da ansiedad vivir en un mundo donde «conozco» las reglas, pero nadie las sigue, donde tengo miedo todo el tiempo, donde siempre me siento perdida, donde siempre me estoy equivocando aunque haga las cosas como me las pidieron, donde soy consciente de ese esfuerzo y esa energía perdida en intentar satisfacer y cumplir con las cosas como deben ser.

¿Qué está pasando en mi mente?

Este es un resumen por todas las preguntas, sentimientos, sensaciones y pensamientos que me tienen el pecho hecho un nudo, tragando saliva y con ganas de ponerme a llorar.

¿Por qué siempre debo estar sintiendo cosas positivas?

A menudo cada vez que expreso una emoción que es menos que positiva o contradice algún sentimiento de algunas personas en mi vida me dejan con la sensación de que estoy haciendo algo más, dejan un silencio incómodo que me hace sentir que soy la peor persona del mundo por sentirme bien, me hace sentirme avergonzada así yo tenga todas las razones para sentirme como expresé que me sentía.

¿Por qué me importa tanto como los demás se sienten conmigo?

Parece que vivo buscando la aprobación de los demás para permitirme sentirme en paz conmigo misma, lucho contra la necesidad de que estén de acuerdo conmigo y doy lo mejor de mí para entenderlos cuando no es así. La necesidad de siempre tener la razón, ser perfecto y hacer las cosas bien, me persigue y me drena.

¿Qué es una buena decisión?

Me aterra decidir por miedo a equivocarme, aunque aun así tenga que hacerlo, odio todas las partes egoístas y negativas de mí, desde mi terquedad hasta mi necesidad de ser un ejemplo. No sé qué es una buena decisión porque así yo crea que tome una buena decisión, una parte de mi cerebro no está convencida.

Estoy tan cansada de luchar conmigo misma, tan harta de sobre pensarlo todo, de sentirme paranoica y desconfiada del mundo a raíz de comentarios y percepciones de otros. El cambio se ha llevado mi tranquilidad y no estoy segura de que valga la pena, estoy agotada de sobre pensar.

Me siento abrumada y a punto de explotar, me mantengo evitando pensar porque no quiero asumir mis pensamientos. Estoy cansada, todos los días, cansada de mí. Cansada de no tener un espacio tranquilo en mi mente, de constantemente estar luchando contra mis propios pensamientos, me siento agotada de pensar en lo bueno y en lo malo, de intentar no ahogarme cuando la marea de pensamiento absorbe mi cabeza, cansada de ser yo misma la que se está tirando hacia abajo, la que se ahoga porque conoce exactamente como hacerlo.

Estoy exhausta de buscar aprobación, de querer hacerlo todo bien todo el tiempo, estoy cansada de mi nueva y mis viejas versiones. Estoy agotada con todo lo que represento porque ser yo consume demasiada energía.

Todo pasa por una razón

Sugerencia de escritura del día
¿Cuál ha sido el mejor consejo que te han dado?

Algunos años atrás, cuando recién comenzaba a escuchar pop en coreano, había una canción que se llamaba «Without U» de 2PM. La canción trata de un amor que se termina, pero en cada I’m gonna be ok, gonna be ok…I’ll be ok, gonna be ok…baby without you, yo sentía que esas letras me identificaban profundamente (todavía las siento profundamente como hace casi 10 años)

En el rap dice «Listen, everything happens for a reason, everything happens for a reason» que en español vendría siendo «Escucha, todo pasa por una razón» y ese es el mejor consejo que me han dado de distintas formas. Todo aquello que te sucede en el presente va a tener sentido en el futuro o tiene sentido a raíz de tu pasado, todo lo que ocurre está atado lo uno con lo otro como una secuencia, sin ningún evento aislado.

Todo pasa por una razón, para enseñarte algo que necesitas aprender o para mostrarte cuál es el camino que debes seguir. La vida no viene con instrucciones claras, pero en cada paso intenta mostrarte una idea acerca de cómo funciona. Vivimos intentando darle sentido a todo, buscando razones, lógica, conexiones y sí, están ahí, aunque no los veamos como en las películas de terror.

Vivir se trata de confianza, de dejar en el viento nuestras preocupaciones y fluir con lo que nos propone cada evento en nuestras vidas. Porque a pesar de que nosotros nos sintamos como pequeños veleros en medio de una tormenta a pleno mar abierto, el final ya está marcado por el universo, el recorrido ya está definido y está en nuestras manos hacer de la travesía más o menos llevadera con nuestros pensamientos.

Todo pasa por una razón, aunque no tengamos ni idea de cuál es o por qué es, porque por muy hippie y conformista que suene, las consecuencias igual van a venir sepas o no la razón.

Elle Tome, la pobrecita.

Una vez más el monólogo negativo interno está aquí para hacerme daño, he intentado luchar con él, pero lo puedo sentir derrumbándome por dentro, lo dejaré aquí donde no hace tanto daño (o también como un recordatorio de lo que realmente pienso de mí):

«Ay Elle, pobrecita y soberbia Elle ¿Otra vez el mundo malo te hizo daño? Pues qué novedad, ahí estás, otra vez creyendo que tienes la razón a pesar de todo el mundo, te dice lo contrario ¡Siempre estás queriendo tener la razón porque te crees perfecta!

Ahí andas dando consejos que nadie te ha pedido, dando opiniones no solicitadas ¡Nadie quiere saber de ti y de tu vida, porque de allí no hay nada que aprender! Deja de sacar la excusa de que lo haces para ayudar a los demás cuando la única razón que te motiva es hacerte creer que tú eres buena, que tú lo hiciste bien y que es por eso que los demás también deberían hacerlo, para que todo salga bien.

No eres nada, no eres nadie y no has conseguido absolutamente nada por lo que debas sentirte orgullosa, ¿crees que no tengo la razón? Mira tu vida, mira tus círculos, mira cada conversación que has tenido, solo sabes hablar de ti, narcisista de mierda. Llorar porque te hacen daño, porque el mundo es malo y porque no quieres ser vulnerable. La gente en la oficina tiene razón, tiene toda la razón de sentirse mal contigo porque no eres más que un saco de molestia.

Tras esa fachada de niña buena, no hay nada. Todo lo que haces es fingir, todo lo que haces es un acto de mediocridad tras otro acto de mediocridad, vas por la vida disfrazando tus decisiones egoístas con cuentos de límites y amor propio.

Eres incapaz de perdonar y seguir adelante, eres más que terca y no conoces tus defectos porque te creas perfecta, siempre tienes una excusa o un argumento, todos tus argumentos son justificaciones para todo aquello que está mal en ti y que sabes que has hecho mal. No haces nada por ti, por nadie, vives la vida tirada como un papa esperando que todo se resuelva por ti sola, no mantienes una sola posición nunca, no tienes criterio y siempre te escondes detrás del mejor postor. Eres como las hienas, solo sales cuando ya alguien más hizo el mayor trabajo.

No cuidas tu salud y aun así te quejas y me odias por cómo me veo, ese reflejo gordo, desgarbado, espaldón y mórbido es quien eres realmente, no te engañes. Estás llena de tanta fealdad y eso es lo que la gente ve cuando te conoce y por eso no se enamoran y no se quedan contigo.

Tú eres la única razón por la que nada nos sale bien, porque no haces nada bien, porque nos mientes constantemente, nos vendes el cuento de que eres inteligente y capaz, pura mentira. No eres más que soluciones rápidas, consejos de mierda, excusas y justificaciones, vas por el mundo haciendo daño y cuando la gente te dice que lo estás haciendo mal no eres capaz de aceptarlo porque eres débil. Luego te escondes y ya solo no le haces daño a la agente de afuera, sino que te haces daño a ti misma y luego me culpas a mí, estás loca y simplemente te has vuelto más estúpida con el tiempo, brindándote excusas para ser la basura que eres hoy.

¿Dolió? Duele porque es cierto, porque sabes que cada palabra que escribo es verdad, porque sigues comiendo solo grasa a pesar de que sabes que te hace daño, porque sigues tomando gaseosa, aunque sabes que está mal, porque sigues dando consejos y haciendo observaciones que nadie te ha pedido por qué no eres capaz de quedarte callada, porque nunca te callas aunque nadie quiera escucharte.

Detente con los discursos de autoestima y amor propio, no hay nadie menos calificada que tú para hablar sobre eso. Eres terrible para ti y para mí. Dejas que los demás te lastimen, me lastimas y después… repites los círculos y patrones una y otra vez, solo piensas en i, solo haces por ti, egoísta de mierda, ¿y el mundo? ¿Qué pasa con el mundo? No aprendes, no cambias, no te solucionas. Toda tú eres un gran problema, gastas aire y no haces nada que valga la pena, actúas como si fueras alguien más, como si creyeras algo diferente de ti, pero en el fondo sabes que tengo la razón.

Crees que sanaste, pero en momentos como hoy, te odias profundamente. Odias lo que no puedes cambiar, odias no ser lo que quieres ser, porque no eres buena, porque no tienes nada bajo control, porque no ayudas a nadie, porque en efecto estás desperdiciando agua, aire y comida sin hacer nada o devolverle nada al mundo.

Odio, cada pedacito de lo que significas, cada error que cometes me hace querer odiarte más, cada queja de alguien más me hace odiarte, cada dolor o lágrima que le causaste a otra persona me hace odiarte, cada momento en que el mundo se da cuenta de quien eres, me hace odiarte porque ni para fingir eres buena.

Eres la única que puede juzgar, a única que puede sacar gente de su vida porque no hizo lo que tú querías que hiciera o que estaba bien hacer bajo tus códigos morales, eres una hipócrita, siempre lo has sido. Con los años debiste haber cambiado, pero solo has empeorado, es una carga estar contigo, es una carga decidir contigo porque nunca tomas buenas decisiones, sigue con tus ganas de agradar a todo el mundo. Ay pobrecita Elle que encontró quien la odiara, mientes cuando dices que no soportas los cumplidos, eres una perra de los cumplidos, te llenan el ego.

Me quedé sin más que decirte, ve a llorar a terapia, porque sabes que eres un pésimo ser humano y que todo aquel que te ve por lo horrible que eres, tiene la razón quien ve algo bueno en ti, es porque está peor que tú. No confío en ti, ni en lo que piensas de ti misma, ni en lo que crees que puedes mejorar, no confío en que vas a hacer algo por ti, porque no eres capaz ni defenderte de ti misma.

Anda, ve tranquila a tener un ataque de ansiedad o a deprimirte, haz lo que te plazca procrastinadora de mierda, e mundo estaría mucho mejor sin ti».

Mi cabeza es mi propio infierno, me veo defendiéndome de los demás, parándome en la raya para que no me lastimen, pero cada vez que me quedo sola todo aquello que debatí o argumente lo cuestiono, aceptando que es verdad porque a la final, ni yo sé quién soy ni a quien defiendo.

15 de septiembre de 2023

Hace un rato me inició la sensación de ansiedad, por un momento pensé que no sabía la razón y ahora en medio de la noche después de publicar una historia pensando en ti, sé porqué me dio ansiedad. El duelo es difícil de entender y de explicar, al mismo tiempo, es eso que crees que ya pasó pero que en la mitad de la noche una canción, un gesto, unas ganas de acompañar el día difícil de alguien más, te remueve todo.

Hoy he dormido demás, me he sentido más cansada de lo normal, he querido que mi mente esté ocupada porque aunque tengo mucho por celebrar, tengo mucho que extrañar. Es irónico como hace unos años no podía recordar claramente esta fecha, recuerdo reírme y esforzarme absurdamente por recordar qué día era.

Posiblemente sea en el 2012 cuánto por primera vez intercambié tu número de WhatsApp para desearte feliz cumpleaños en una llamada, algo raro, fue en medio de una entrada a una fiesta el libro con un vino en la mano hecho por mí, el mismo vino que probaste el día de mi graduación – bueno el día que celebramos mi graduación.

Después de años juntos, viéndonos, queriéndonos, estando, hablando, confesando y entendiéndonos me esforcé mucho por recordar que un 15 de septiembre era un día especial porque tú habías llegado el mundo, recuerdo que nunca más se me olvidó este día de me tatuó, no sólo por mi esfuerzo sino porque con los años te hiciste más y más importante en mi vida y hoy que ya no estás el recordar esta fecha me duele porque siento que perdí muchos años sin poderte desear feliz cumpleaños por algo tonto como la falta de memoria, siempre recordaba que era un septiembre no estaba segura si 15 o 16, sabía que era una de estas fechas pero pocas veces daba con el número, todavía lo siento…creo que me disculpe por años una y otra vez por olvidarlo incluso cuando eras la persona con la que podía hablar de todo.

¿Y qué tengo para decirte hoy? Miles de te amo, miles de deseos y que seas feliz donde quiera que estés, que no sientas dolor y que te sientas tranquilo y que sepas que lo estoy haciendo lo posible, por amar más y por ser la persona que siempre quisiste que fuera -está bien la persona que siempre supiste que era aunque yo no lo creyera así-

Quisiera dedicarte 1000 canciones, quisiera poder salir a comer contigo comida mexicana (porque si tiene que ser mexicana). Espero que en el cielo estés celebrando, bebiendo cerveza a mares, escuchando Ferxxo y a la banda que todavía no recuerdo el nombre una y otra vez, que estés mirando desde arriba y cuidando de tus papás, de tus amigos y por supuesto de mí, como puedo sentirlo.

No me alcanzará la vida nunca para no extrañarte este día, cambiaste mi percepción de todo. Gracias por haber estado en mi vida , hoy te sigo celebrando no sólo hoy sino cada vez que late mi corazón, cada vez que intento ser mejor, cada vez que hago con las cosas con miedo, cada vez que intento ser feliz y cada vez que pienso en amor y en lo que pudimos haber sido, realmente lo que fuimos ¡Feliz cumpleaños, Hermosurita 🐻!

La tecnología se ha puesto de nuestro lado esta mañana con Spotify, la segunda canción en aleatorio pon la canción que me hace pensar en ti encontrar una forma de qué el cielo dónde estás me acompañara busca fotos del 15 de septiembre de otros años buscándote y encontré sólo fotos de nubes y de gente pasándola bien y ahora que estoy probando cómo escribir dictándole al celular y en el mensaje de arriba donde tenés mencionado con ella porque solamente yo lo utilizado para ti y a la única que le permitía algo tan cursi el celular apuesto un oso que es la forma en la que siempre te vi: Osito de peluche.

Gracias por estar en mi vida, gracias por llegar a mi vida, gracias por dejar una huella en mí como ser humano, por hacerme ver lo que nunca pude. Lamento que haya necesitado de tu partida para poner mi alma en búsqueda de esa persona que siempre me aseguraste que era. Te amo Hermosurita 🐻 feliz cumpleaños…

¿Cómo se ve sanar?

Ayer tuve la oportunidad de regresar a la universidad de la que me gradué hace 5 años, la última vez que estuve allí estuve rodeada de mi familia, con un vestido largo, en tacones, super maquillada. La última vez que estuve allí era una persona diferente, una mujer que esperaba que la persona de la que estaba enamorada y que estaba en ese momento con otra persona, llegara con un ramo de rosas a celebrar su logro con ella. En ese momento, mi padrino estaba vivo, mi tío era una persona cercana a mí y tenía sus dos piernas, mis primas eran las personas por las que iría a la guerra.

Hoy en día, todo es distinto. La única constante es mi amor y la incondicionalidad de mi mamá, por tanto tiempo algo seguía alejándome de allí, a pesar de que este lugar había sido un nido de aprendizajes y crecimiento, el lugar donde finalmente descubrí la vida y dejé de tener tantos miedos, donde experimenté e intenté tantas cosas nuevas que nunca creí posibles.

Caminando por el mismo suelo, años después la sensación de seguridad fue casi inmediata, reí y sonreí, me sentí fresca y aliviada. Caminé como cada mañana para ir a clase, recordé sensaciones, se me movieron fibras, me sentí satisfecha y amando cada minuto, grabé videos que nunca hice, tomé fotos y encontré cada detalle deslumbrante.

Me senté en el suelo de mi facultad, observando extraños estar donde alguna vez estuve.

Y hubo un momento en donde pensé «Así se siente sanar» Porque estar en un lugar donde fui una persona que ahora no soy, me daba miedo a la añoranza del imposible: de revivir personas que ya no pueden estar conmigo y momentos que quedaron muy atrás. Estuve allí como una nueva versión de esa persona que llegó allí hace 10 años sin saber nada del mundo, temiendo de las personas, con ideas absurdas de como funcionaba el mundo.

Los mismos caminos y las mismas paredes me vieron una vez más, reconociéndome a pesar del cambio y sintiéndose todavía como casa. No me malinterpretan, muchas cosas cambiaron en este lugar, pero ¿lo que viví allí?, ¿las personas que conocí? Sigue siendo el escenario de mis recuerdos más bonitos y de los que me marcaron para siempre.

Hoy escribo con las emociones un poco más calmadas y procesando cómo me sentía antes de dormir, aquella necesidad de decirle al mundo: soy capaz de ir a lugares donde estuve con gente que amaba por última vez. La nostalgia y la añoranza no se convierten en el centro de todo y una espiral para la depresión, los recuerdos se sienten hermoso, como la brisa fría en medio del calor.

A la Elle de 2023, le cuesta un poco verse después de comprobar que el tiempo en terapia y el trabajo duro en sus emociones, la conciencia extenuante de qué se está sintiendo y por qué se está sintiendo así, el trabajo de reconocer quién soy validando cada pensamiento y emociones a pesar del discurso negativo que me acompaña, todo, absolutamente cada minuto de cuidado a mi salud mental ha mostrado sus frutos.

Si me preguntan ¿Cómo se ve sanar? Hoy respondería: escogerte como tu mejor compañía, no permitir que el miedo sea más grande (a pesar de que todavía te acompañe en lo que quieras hacer). Sanar se ve como caminar por los lugares que pensaste, no querer volver porque dolía y sentirte abrazada por todo lo que viviste allí.

Se ve como agradecer por lo bueno y por lo malo mientras estás en un momento de cansancio e incluso dolor. Sanar es llegar a casa sin permitir que la culpa se apodere de ti por elegir gastar en ti sin previa planeación, sanar se ve de muchas formas que solo tú identificas porque no se parece en nada a como te sentirías en el pasado.

¿Está todo realmente bien?

Me he dado cuenta estos días que mi cerebro ya no piensa e imagina mucho (esto es un problema para mis crecientes ganas de escribir), me he creado un espacio de calma en mi cabeza que aunque incomoda a todas las partes de mí que creen que estar mal es una parte fundamental de mi personalidad, me da un alivio que no puedo disfrutar realmente.

Salí a vacaciones y parece que el control es una adicción que incluso en momentos de esparcimiento me es difícil dejar de lado, entonces me veo abriendo los ojos en las mañanas y recordándome que no tengo que ir a trabajar, que no tengo que forzarme a cumplir con nada y que puedo pasar mi día como yo lo quiera. Pero este recordatorio no es suficiente porque la culpa de no hacer nada resuena en mi cabeza y termino sintiéndome decepcionada por no haber aprovechado más mi día aunque haya hecho justamente lo que quería hacer, es de nuevo aquel juego de no ser suficiente y que no hay nada que me dé las de ganar.

Estos días no he querido levantarme de la cama, sigo intentando definir si es cansancio o depresión, sin embargo, si soy sincera, unos días es cansancio y otros días depresión. Disfruto de estar sola en casa en medio del silencio, pero me siento culpable por no querer buscar con quién pasar el rato. Hoy me levanté decidida a no ver una «vaga inútil» y me puse tareas para aprovechar el día:

  1. Tender la cama.
  2. Lavar y colgar la ropa.
  3. Hacer Yoga
  4. Tomarme la linaza
  5. Bañarme y arreglarme
  6. Grabar los vídeos para la cuenta independiente en la que estoy trabajando.

Así que aquí estoy iniciando la tarde innecesariamente cansada, con sueño y frustrada porque no me dio tiempo -irónicamente- para desayunar y me salté el hacer yoga porque necesitaba grabar antes de que mamá volviera a casa de trabajar. Llegué al punto de sacar mi computador de mi cuarto para forzarme a estar sentada en la mesa del comedor haciendo lo que debo hacer: trabajar y hacer algo por mi vida.

Y leyéndome, estoy muy segura de que no tiene sentido. De que he normalizado la sobre exigencia y aunque ya lo sabía, en momentos así me quedo fría de lo dura y exagerada que puedo ser conmigo misma.