La espera

Durante esta semana he estado experimentando una ansiedad normal, es aquella que te da cuando estás a la espera de que algo suceda…Creo que les hablado mucho de mis y planes y mi necesidad de independencia pero no recuerdo haberles mencionado realmente en qué consiste, hoy lo haré. Durante varios días a finales de diciembre de 2019 estuve pensando en como darme un respiro y como suscitar el cambio drástico que necesita mi vida, así terminé buscando alternativas para salir del país.

Primero, tuve la idea de ir en busca de estudiar un idioma en el exterior pero la idea en nada entraba a estar de acuerdo con mi necesidad de independencia, tal vez me daba una independencia de estar sola en otro país pero seguia dependiendo economicamente de mi madre, quien es una de las personas con las que busco una relación más sana, pero sobre esto hablaré en otra entrada. Por lo que descubrí a mis 23 años que tenia una necesidad ardiente de encontrar mi independencia ecónomica.

Puede que para mucho de ustedes decir que fue a los 23 es decir que fue muy tarde pero teniendo en cuenta la forma en la somos en mi familia, decir 23 es decir que fue temprano peor eso no importa porque cada ser humano tiene su propio proceso y las comparaciones están hechas para los estúpidos.

A partir de ahí me enfoque en la búsqueda de una opción que me permitiera poner distancia física y a la vez independencia económica y así fue como llegue ala opción de ser Au Pair, cuando lo decidí me di cuenta que era una decisión muy común dentro de la vida de las personas pero para mi el mundo Au Pair fue todo un descubrimiento. La opción simplemente calzó con todo lo que necesitaba y que en esencia soy: es una opción que me da distancia física dependiendo del país que escoja (ahora después de una larga jornada de decisiones y revisión de pros y contras, estoy entre Canadá y Estados Unidos), independencia económica al estar trabajando y recibiendo una entrada económica con unas labores que soportan mis gastos, la oportunidad de hacerme cargo de mi misma en otro lugar y abandonar los miedos de los demás sobre mí. Por último, trabajar y compartir con niños, los cuales desde que tengo memoria han sido mi pequeño paraíso.

Pero la lucha por esa independencia no comienza estando en otro país y recibiendo respaldo económico por parte de mi mamá, mi plan tiene 2 fases: la primera está planteada en trabajar en un empleo a medio tiempo para prepararme económicamente para los gastos de la inscripción para ser Au Pair y también hacerlo a nivel de cuidado de niños, aprender de un modo más formal ya sea en una técnica o como voluntaria en una fundación o en un jardín de niños.

La segunda fase es la experiencia Au Pair como tal, conociendo el espacio en el que esté y a su evz conociendome a mi misma, además de darme la oportunidad de viajar a mi país de ensueño: Corea del Sur ¿por qué pensar en viajar en medio de un viaje? Mientras veía un vídeo de una au pair, ella explicaba que era importante crearse un objetivo para evitar los momentos de nostalgia y melancolía, ponernos un premio en la experiencia para trabajar y ponerle el alma. El mío es ese y no puedo realmente transmitir lo bien que me siento con los planes que tengo en este momento.

Pero la espera es larga, la fase I del plan no comienza hasta que consiga un trabajo por lo que me levanto todos los días de la misma forma: entro a diferentes páginas de trabajo para encontrar puestos en los que aplicar mi hoja de vida y durante todo el día espero , espero, espero una llamada o un correo para una entrevista de trabajo. Cada noche me acuesto de la misma forma, planeo y me incentivo en lo que quiero hacer, con la esperanza de al día siguiente recibir una llamada que me permita iniciar la primera fase. Sin embargo, conseguir trabajo es algo muy difícil…nadie está preparado para esperar mientras desea con tantas ganas conseguir una fuente económica, con 23 años nunca pensé que la paciencia que construí de pequeña me iba a servir tanto, pero la espera me está consumiendo la energía, espero desde que me levanto hasta que me acuesto porque es lo único que queda por hacer.

Armarse

Medellín, 2 de enero

Cuando le contamos un plan a alguien, la primera reacción de esa persona será encontrar las fallas de tu plan, los consejos y sobretodo lo que deberías temer de lo que estás haciendo. El primer consejo de mi prima cuando le comente sobre mi plan de viajar fue «Tiene que armarse bien para que no le minen el plan» y yo indignada le pregunté ¿Por qué tenía que armarme si era mi vida? Y eso me dio una nueva perspectiva de mi cambio de pensamiento ¿por qué tenemos que dar razones y justificar lo que queremos hacer? La vida es mía, los riesgos son míos, las posibles incomodidades, los problemas, los errores a comer y aprendizajes serán míos, mi plan – mi vida. A veces tenemos en cuenta todo y cada uno de los pensamientos y opiniones que tienen los demás sobre lo que nosotros pensamos o queremos hacer, y cada frustración en la vida es muestra de que eso está mal. No debemos armarnos para defender nuestra idea, no debemos justificarnos ante los demás, sólo debemos construir en nosotros la seguridad de lo que queremos hacer para ser firmes y decir simplemente «Quiero hacer esto» cada vez que te saquen un pero; algo así como:

Tú: «Quiero irme de voluntario a Estados Unidos»

Persona: «Pero es peligro ir por allá»

Tú: «Quiero irme»

Persona: «Pero vivir allá es muy costoso»

Tú: «Quiero irme»

NO se trata de ignorar los miedos de las personas que nos quieren y se preocupan por nosotros o de simplemente establecerse en un punto del que no nos podamos mover nunc a, se trata de no permitir que los otros acaben con tus ganas de soñar y hacer esos sueños realidad, cada cosa que hagas, sueñes o pienses hacer si le buscas cada uno de los peros y todo lo negativo que puede llegar a pasar lo vas a encontrar, siempre vana existir miles y miles de razones para no hacer las cosas, miles y miles de miedos a situaciones no ideales, la clave está en armarse de todas las razones por las que deberias hacerlo, las razones por las que pensaste en hacerlo en un principio, las cosas que vasa aprender y emprender desde ese sueño. No de forma plenamente soñadora y sin los pies en la tierra, sino revisando las posibilidades más realistas, preparandote para ellas y aun así haciendo lo que quieres hacer.

Necesitamos más ¡puedes hacerlo! y menos peros.