La difícil tarea de pertenecer en un día lluvioso de mayo

Caminar en la lluvia mientras escuchaba la nota de voz de alguien que quiero se sintió como ir flotando y haber alcanzado el éxito, me sentí como ai perteneciera y a menudo me pasa con Magia.

Pero, la mayoría del día me encuentro viendo grupos de personas, duos de amigos y me siento fuera de lugar, como que no pertenezco. Incluso con mis amigas cercanas en el trabajo, somos 3 pero a menudo las veo y siendo que son ellas 2 y bueno…yo.

Me pasa con compañeros con los que me llevo bien, nos decimos los pikachu, porque siempre pensamos que hay solo uno de nosotros y rara vez tenemos la suerte de encontrarnos, pero ahí también los veo irse a una esquina a hablar entre ellos y parezco siempre estarlos buscando.

Esos son sólo dos ejemplos actuales, porque de la vida tengo muchos y por eso es que siempre me resuena la escena de un libro homoerotico donde un par de gemelos están con su pareja y el que se siente más dejado de lado dice:

¿Quieres saber por qué las cosas nunca fueron iguales?- gritó Banning dándole un fuerte empujón a Brian en el pecho-. ¡Debido a ti! Deiaste de hablarme como lo hacíamos antes. Eras el pobre Brian, que había sido herido por el mundo feroz. Pobre y dulce Brian que había sido engañado. Todo el mundo estaba tan preocupado por la forma en la que te afectaba, que yo era el último en quien pensaban en cualquier momento, cuando era yo el que había sido abandonado por ti.

»Pero tú sigues siendo el dulce, el que todo el mundo ama.

Demonios, incluso cuando la gente nos llama, tu vas en primer lugar. Brian y Banning. Brian y Banning. Siempre, Brian, y bueno, supongo que tendrán que aceptar a Banning. Fuiste tú quien me dejaste y sin embargo, yo seguía sin ser lo suficientemente bueno para que alguien me amara. iTú no confiabas en mí! iY nunca volviste a comportarte como antes aunque yo hubiera tenido razón! Si necesitabas consejo o hablar, acudías a Fergus. iTe has pasado seiscientos años actuando como la parte herida cuando fuiste tú quien lo causó!

»Nunca volviste a comportarte como antes. Actuabas como si yo fuera el malvado y exigente hermano mayor, y tú fueras el pobre bebé Brian. -Él me miró-. Y ahora que nos hemos encontrado con nuestro compañero sigues siendo el favorito. -Sus ojos se llenaron de lágrimas, que de inmediato los desbordaron. Se las secó furiosamente con los puños apretados-. Sé que soy el último. De nuevo me dejas de lado.

Estoy cansado de que me aparten a un lado.

Y sí, tal como Banning estoy cansada de que me aparten, de no sentirme suficiente para ser amada, de no ser capaz de saber que alejo a las personas que me quieren y quieren estar conmigo porque me abrumo y prefiero que se alejen antes de que se den cuenta de que no valgo la pena, y me duela más. Lo he intentado, e intentado hacerlo de forma distinta y aunque no parezca, estos días me había estado sintiendo bien conmigo, con la persona que ha salido bien librada de las batallas, a pesar de no ser fan de sentir que me apartan, intento tomar mi parte de responsabilidad en ello pero sé que no es del todo mía.

Ahí es donde duele y la soledad se hace más fuerte, me siento como un pañuelo que se usa cuando se necesita pero también sé que me he permitido ser ese pañuelo, estoy acostumbrada a serlo aunque quiera ser una joya valiosa atesorada por quien se cruza en su camino.

Sin embargo, se que al único lugar al que realmente pertenezco es conmigo, es con la única persona que no me siento sola aunque no haya gente a mi alrededor, con la que puedo estar muchas horas y rara vez me canso. Me pertenezco y dentro de mí hay una parte que celebra, la misma parte que ha trabajado arduamente por construir un autoestima.

Y la otra parte, se siente mal de ser tan solitaria y sólo pertenecerme, cuando realmente quisiera pertenecerme y pertenecer a otro lugar con gente distinta, donde se sienta paz y no haya duda de pertenecer, como los breves lapsos de tiempo en que pertenecí a Magia y Energía en mi viaje a México, aunque…allí también sentí que me aferraba a la idea de pertenecer y ser parte, pero realmente tampoco lo era.

Reflexiones a partir de la ficción

Este fin de semana vi una serie que se estrenó hace poco , se llama “XO, Kitty” y es la secuela de una serie de libros/películas que me leí hace algunos años y que disfruté mucho. Como una leve reseña, la serie apuntaba a ser todo lo que podría gustarme mezclando comedia, corea y las historias de amor, la verdad estaba asustada de verla y decepcionarme así que lo evadí cuanto pude hasta que finalmente me enganché y no pude parar.

Terminé enamorada de uno de los personajes: Minho, de quien muchas otras personas también quedaron flechadas ¿Por qué? Porque tal y como lo vi en tiktok, él es una green flag en envase de red flag y simplemente, ese es mi tipo de ser humano.

Inspirada por la serie, decidí verme las películas de este universo y allí estuvo el error: siempre me he identificado con personajes como Lara Jean. Personas que viven atrapadas en el drama hasta que alguien entra en sus vidas a ayudarles a vivirlas en realidad. Y a partir de ahí, caí en una espiral depresiva.

¿El pensamiento recurrente? En alguna otra vida me encantaría ser una persona normal. Alguien del común que no sobre piense cada paso que da, alguien que haya disfrutado de ser adolescente, enamorarse y no tener miedo del futuro, una persona a la que la ansiedad no fuera patológica y la alejase de cada nueva experiencia por mantenerse en control, un control que no existe.

Me sentí vacía, a unos años de los 30 realmente siento como que la vida se me acabó y mucha gente se reirá porque falta mucho por vivir, pero llevo años viviendo con preocupaciones de adulto, con conocimiento de adulto y no recuerdo qué era vivir sin preocupaciones, dejar que la vida se hiciera cargo porque todo siempre ha dependido de lo que yo haga por mi.

Quisiera repetir la adolescencia, con una vida distinta y más ligera, con salidas espontáneas, nuevas experiencias, primeras relaciones disfrutadas al máximo sin una lista de prioridades a consideración.

No sé cómo dejar ir las ganas de controlarlo todo, el sobre pensarlo todo, el miedo y decepción constante que van conmigo. Siento que he luchado mucho por mejorar pero apenas me he movido unos milímetros en años. De nuevo, siento que se me acaba el tiempo, que voy atrás corriendo con una maleta que pesa, parece que nunca estoy a tiempo con el timing de la vida, a veces voy más rápido en unos aspectos y me detengo en otros.

Quisiera enamorarme sin pensar en los 30.000 escenarios futuros, vivir un presente de nuevas experiencias, permitirme ser amada y amar sin miedo a equivocarme y no actuar como se supone que debería hacerlo. Quiero darme la oportunidad, pero no sé cómo hacerlo, nadie tiene la respuesta, supongo que alguien me diría que la respuesta está en mí…pero realmente necesito ayuda en este camino de amarme, ya no creo en que primero debo amarme yo para que alguien más me ame, sé que necesito un apoyo en este camino. Pero, no sé dónde conseguirlo.

Culpa rumiante

No logro ponerme al día con mis sentimientos desde el viernes, en donde, a raíz de no saber que estaba lidiando con el duelo y no informar que no me había levantado con la energía suficiente para estar al día con mis emociones y hacerme cargo de ellas a pesar de que no había indagado qué estaba sintiendo.

Pero, una vez más me encuentro atrapada en un tornado de culpa, en un loop de “tu “debías saberlo y el desconocimiento no te exime de tu culpa”, se que intencionalmente no lastimé a mi equipo porque se me dio la gana, pero el haberlo hecho me deja una responsabilidad abrumadora y a la vez me hace preguntarme ¿Por qué siempre tengo que ser perfecta? Porqué el sentirme baja de energía tiene que ser un tema que afecte a los demás y los haga sentir mal ¿Por qué no tengo la libertad de tener un mal día y poderlo dejar atrás con el reconocimiento de que todo estará bien y que existe el borrón y cuenta nueva?

Llevo tres días en los que me da vueltas y vueltas el tema, todavía no lo he podido soltar junto con otros temas, como lo que piensa la gente de mí y lo que interpreta de mi relación con loa demás. Me he hecho tan cercana con la culpa que siempre termino asumiendo las responsabilidades y buscando reparar lo que aconteció porque sigo buscando la aprobación y aceptación de los demás, porque los conflictos siempre me hacen sentir como si tuviera 5 años con ganas de abandonar el mundo o cederlo todo para que nadie me odie, me haga sentir mal o se robe mi paz.

Estoy cansada de sentirme culpable por cada error que cometo, sentirme que tengo que arrodillarme y suplicar perdón para poder estar en paz conmigo misma, sin importar la gravedad del asunto. Tengo el impulso compulsivo de siempre agradar y cuando no lo hago se siente como que el mundo se me viene encima, quisiera poder hablarlo con alguien y que me ayuden a tranquilizarme, pero pienso que yo misma debería poder hacerme ver que si bien lo que sintieron no es inválido, tampoco es mi responsabilidad porque directamente no los traté mal ni hice nada que atentara en contra de ninguno de ellos.

No puedo hacerme cargo de cómo interpretan mis acciones y comportamientos, además de que no tengo por qué andar dando explicaciones y buscando empatía. Tuve un día complicado que lo llevé como mejor pude y lo sobreviví sin llamar la atención de nadie para mi propia tranquilidad.

La culpa no ha desaparecido pero escribiendo he encontrado un poco más de paz, no tengo por qué cargar con responsabilidades ajenas a mí y lo pasado es pasado, no tengo una máquina del tiempo para hacerlo de un manera distinta.

Elle Tome, la incomprendida.

La narradora de esta entrada no será la de siempre, acá escribirá ese monólogo interno que vive conmigo como dicen por ahí, la voz de muchas personas que se han cruzado en mi camino y se ha quedado en mi mente.

Spoiler alert: Es una perra despiadada.

Pobrecita Elle, siempre probrecita. La pobre nunca hace nada y el mundo siempre le paga mal, he sido testigo de cada uno de sus errores y siempre actúa igual.

Es una actriz guionada, actuando siempre acorde a la situación. Se la pasa fingiendo todo el tiempo, creyéndose la mejor, se cree protagonista pero no es nada más que el payaso o ese tercer personaje al que siempre le pasa algo y solo aparece para ayudar.

Elle no es más que una mentira, una mascara de bondad y de ganas de hacer el bien cuando sólo es una narcisista que se cree la mejor, un lobo con piel de oveja que nunca asume la responsabilidad de sus actos, que siempre cree lo peor de los demás porque no es capaz de vivir con la realidad de sus errores y equivocaciones. Si, ella vive con la culpa de toda la mierda que es y que no quiere aceptar, me odia y se odia ¿sabes por qué? Porque yo no ando con sensiblerías y fingiendo ser lo que no soy, a diferencia de ella.

Todo lo malo que le sucede a la pobre Elle es parte de sus decisiones porque para tomar malas decisiones, es una profesional. No sabe lo que quiere, ni para donde va, ni cómo lo consigue, espera como la mierda perezosa que es a que todo le llegue a la puerta sin esfuerzo mínimo, y siempre tiene un culpable sino es mamá, es papá, la familia, los amigos, sus parejas y ahora el trabajo.

Asumir las responsabilidades le queda grande porque es débil y está hecha de cristal. Pobrecita Elle siempre quiere ayuda, siempre quiere un salvador o una salvadora, siempre encuentra una salida para huir de sus problemas o se queda allí quieta como un ciervo frente a la luz de un coche porque así es ella: incapaz.

Elle solía temerme y al mismo tiempo escucharme, cuando lo hacía su vida era mas tranquila porque yo era la advertencia, pero según ella tenia menos vida. Cuando yo lo controlaba todo Elle era delgada y reconocía las críticas de las personas acerca de cómo debía verse, tenia una relación con su padre y con su familia, era un accesorio de una de sus amigas y no tenia tiempo para ahogarse en ese estúpido cuento en el que ahora anda.

Porque la terapia le ha hecho más mal que bien, Elle es una hipocondríaca de la “salud mental” al ser un camaleón para complacer a todos, se cree que todo lo tiene lo que incluye esa mierda de la depresión, la ansiedad, el estrés postraumático, el auto sabotaje y el más hilarante: la baja autoestima.

¿Y saben por qué es el más hilarante? Porque cómo es posible que alguien con el nivel de narcisismo y soberbia que tiene ella no tenga amor propio. Si está sesgada por lo que piensa, es caprichosa y siempre quiere que el mundo haga lo que ella quiere porque se cree que siempre tiene la razón, con la excusa de expresarse lastima a los demás, es un mar de excusas y de mentiras. Esta tan centrada en si misma que solo hace lo que la hace sentir bien, hace sufrir a los demás mientras pelea con ella misma aun cuando sabe que de todas formas lo va a hacer, se aprovecha de los otros y los estudia hasta tal punto de saber cómo manipularlos.

No es una persona agradable y aunque dice que tiene sueños por cumplir no hace nada por ellos porque esta esperando que alguien más se los cumpla, dice que quiere ser madre pero estoy muy segura de que es para darle traumas a una pobre criatura.

No tengo más por decir solo porque puedo sentirla intentando retomar el control, como siempre. Los dejo con la mentira, Elle Tome”

La encierro en un lugar de mi mente donde puedo escuchar el murmullo y hacer mi mejor intento para ignorarla, los seres humanos somos blanco y negro, un balance perfecto, se que no soy perfecta y que estoy lejos de serlo pero mi error más grande es que dentro de mí sé que el monólogo interno en muchas cosas, tiene razón.

Son cosas que quiero cambiar, dejar atrás y cosas que tengo que aceptar y me cuesta demasiado hacer porque por más que luche por no decepcionar a nadie, por más que intenté que lo vivido en el pasado no impactara mi presente y mi futuro, hice lo que mas temía: decepcioné a alguien y ese alguien, soy yo.

De la frustración y otros males

Estoy cansada emocionalmente de luchar conmigo misma y lo que pasa por mi mente, mis reacciones siempre sobre pensadas y la sensación de desagrado por mi que no puedo evitar cuando no puedo controlarme. Estoy siempre dividida entre el quién soy y la persona que verdaderamente quisiera ser.

Mire una foto mia cuando era niña, aquella que dejo como ejercicio para tratarme mejor, solté algunas lágrimas porque no sabía cómo explicarle que estamos tan dañadas que cualquier cosa pequeña puede lastimarnos, que cosas que no deben afectarnos emocionalmente lo hacen, que no necesitamos siempre hacer las cosas bien para ser amadas, que somos más que lo que hacemos día a día, que somos suficientes para ser amadas.

Entonces me vi al espejo y suspiré porque verme de niña me da tristeza y nostalgia, porque tuve que aceptarme a mi misma algunos de los pensamientos más oscuros en mi mente. Hoy quise ser capaz de mucho pero el cansancio emocional me pudo, hoy he pensado que mo merezco disfrutar nada porque no lo he hecho bien, porque un cliente no ha estado satisfecho con mi trabajo desde el momento cero y yo sé que no he dado lo mejor que puedo para lograrlo por mi ego, mis ganas de hacer siempre lo que yo quiera y la falta de tiempo de todos los pendientes del día a día.

Hoy no la he tenido fácil porque he luchado contra la oscuridad en mi mente, contra la sensación de tristeza y derrota, se que mañana va a ser un día mejor y también tendré respuestas para recuperarme del golpe, de los golpes que he recibido estos días, porque cada día siento que me estoy hundiendo un poquito más en lo que quizás es otro episodio de depresión combinado con ciclo menstrual.

Ansiedad 05-10-20

No sabía si debía escribir lo que pasó porque a duras penas logré hilar mis pensamientos lo suficiente para lograr decirle de forma medianamente coherente a mi mejor amigo lo que me había sucedido, pero escribir es mi mejor terapia.

Hoy fue de esas mañanas en las que desde el momento en que te levantas de mal humor sabes que hay muy pocas posibilidades de que la mañana mejore, así que después de que me levantaran 2 veces decidí quedarme despierta y deambular por ahí porque hoy tenia mucho que hacer referente al trabajo de mi madre. Mientras le explicaba a ella algo que debía hacer en una reunión, mi celular sonó y no alcance a contestarlo, era mi papá – Dios sabe que debí dejar las cosas así- pero al ver la llamada decidí devolvérsela pensando que tal vez se sentía solitario y solo aurora hablar con alguien, tal fue mi sorpresa cuando con sarcasmo «elogio» mi inteligencia y me pidió favores como si fuera cosa de todos los días y peor aún como si yo debiera saber todo para solucionárselo, me pidió que le ayudara en pocas palabras a conseguir trabajo por alguna plataforma y yo quedé tan confundida que no se como le explique que no tenía ni idea de cómo hacerlo porque su oficio es algo de conexiones diferentes, a partir de ahí me habló de sus problemas consiguiendo trabajo y termino por descargarme sus preocupaciones cómo si hubiese alguna forma en que yo pudiera solucionarlas, de alguna forma logré contestar la llamada de forma más o menos coherente pero mi mente ya estaba muy lejos de ahí.

Yo… Yo considero que soy buena persona, trato de siempre que puedo ayudar de corazón y entregar mi 100%, y por eso él se ha aprovechado miles de veces de esa bondad y ese buen corazón para pisotearlo. No se trata de ayudar es que no puedo ayudar, no estoy en condiciones de ayudar y peor aun no tenemos una relación en la que yo pueda ayudarlo sin sentir que soy una estúpida por ayudar a alguien que nunca me ayudo en mi vida.

Como alguien que no ha hecho nada por ti puede llegar a pedirte favores y a buscar apoyo en ti cuando nunca ha sido estable como para que tu puedas buscar apoyo en él, es injusto pedir cuando no has dado nada, es cruel esperar cuando no has dado nada. ¿Por qué hacerlo? ¿A caso no hay una consciencia que te dicte que esta mal pedirle a alguien a quien solo le has dado malos momentos y que a la fecha solo puede relacionarte con caos en su vida?

Y así fue, siempre he dicho que cuando estoy teniendo un día malo y mi papá aparece, todo escala a será más malo de lo que me imagine. Por lo que después dela llamada no fue una sorpresa entrar en un ataque de ansiedad… Lo realmente sorprendente fue el alcance de este, yo había pensado que con el tiempo los ataques de ansiedad iban a ser más pequeños pero el de hoy demostró que todo puede suceder; todo comenzó con el movimiento excesivo de las manos, rozando compulsivamente las palmas de mis manos con mi muslo, de ahí fui a a buscar una pelota antiestrés y la comencé a apretar y a rodar, comencé a temblar primero las manos y después las piernas, no podía dejar de mover el pie de arriba hacia abajo, en ese momento me estaba controlando hasta que mi mamá se acercó y me preguntó qué pasaba, le conté parte de la conversación y el solo recordarlo desencadenó lágrimas, llore y solloce un rato escondida en el muslo de mi mamá llore por lo injusto, por lo mal que me sentía, por la impotencia, por sentirme mal conmigo misma, mi mamá asustada me consoló y regaño al mismo tiempo, busco Vick Vaporub y me masajeó el cuello, me hablaba intentando calmarme hasta que el llanto medianamente cesó, estaba sentada aún sollozando y sentí que el corazón me iba a mil, mis pulmones iban a mil pensé que iba a tener un ataque de asma, trate de aclararme pero desde que colgué la llamada mi cabeza no dejaba de pensar a mil, todo lo que había estado en mi cabeza salió rápido y al mismo tiempo. Mierda no. Me sentí abrumada, no era capaz de nada, sentía que no era capaz de vivir, no entendía que estaba pensando, estaba asustada y no quería sentirme así.

El ataque bajó de intensidad, intente distraerme y pedir ayuda en mi mejor amigo para no asustar más a mi mamá, mi mejor amigo estaba bañándose y no me contestaba. Traté de respirar ¿Qué debía hacer? La pastilla ayudaba, la pastilla ayudaba. Fui, busqué la pastilla y me la tomé, busqué un programa que ver, algo que me hiciera reír y fuera una distracción. Hablé con mi mejor amigo y cuando me sentía más tranquila… los síntomas vinieron uno a uno de nuevo, temblé, se me aceleró el corazón, se me aceleró la respiración, estaba llorando, llore porque me dolía todo no solo el corazón herido, me dolían las costillas de respirar rápido, el pecho de lo rápido que palpitaba mi corazón, los ojos del montón de lágrimas. Tras el último llanto quedé desmadejada. Mierda. Me dolía todo y mi energía se había ido al culo del universo, seguía ansiosa, seguía sin poderme enfocar, estaba frenada, no quería hacer nada… Pasé un rato así, me la pasé el día luchando con las secuelas de uno de los ataques de ansiedad más fuertes que me han dado.

Es el final del día y me siento mejor, pase de estar 10/10 en una escala donde el estrés máximo es 10 y el mínimo 1, a estar en una 7/10 después de distraerme, después del yoga estuve en 5/10 y cuando logre hablar con mi mejor amigo y explicarle que me había pasado volví a 7/10, ahora estoy en 5-6/10 me arden los ojos y estoy demasiado cansada. Pase por un infierno, me siento como si hubiese corrido una maratón.

La moraleja de hoy es: aprende de los errores, Elle. Si sientes que el día no está yendo bien y llama tu papá, no contestes, no vale la pena lo que puede desencadenar.

Leer y escribir

Comencé a ir a un jardín de niños cuando tenia 1 año y medio, y a los 3 comencé a aprender a escribir, aprendí a leer por primera vez sentada en las cajas de la tienda de mi padrino al lado de mi madre, aprendí a hacerlo por primera vez con un escrito sobre los arco-iris. Más tarde en esa misma tienda, aprendí a leer en mi mente con pinocho. y cuando estaba en tercero de primaria tuve la oportunidad de sacar mi carnet de la biblioteca, me gustaban los libros de alfaguara y mi preferido era la serie de Yo y mi hermana Clara de Dimiter Inkiow. Me descubrí disfrutando pasar horas leyendo, aprendí a leer muy rápido entendiendo y absorbiendo historias sin parar, tanto en libros físicos y años más tarde en los virtuales.

Me gusta escuchar, leer, inventar y escribir historias. Soy en pocas palabras una amante de las letras, aunque estudié para hacer películas y series audiovisuales, el papel siempre ha sido mi magia, he escrito a mano y más tarde en el computador, he comenzado y terminado historias una y otra vez, pero lo que más hecho sin duda es leer y releer. Pasar horas y horas, cambiando de posiciones múltiples veces, leyendo en clase en el colegio o en el celular camino a algún lado, siempre tengo a la mano algo que leer y mi sueño ha sido poder darle la oportunidad a alguien de leer algo escrito por mí, pero mi inseguridad nunca me lo ha permitido, me ha dado miedo terminar mis historias y siempre pasa lo mismo: comienzo emocionada y ene l transcurso cuando siento que se pone difícil dejo de hacerlo para no fracasar, llevo escribiendo un libro hace algunos meses y en medio del crecimiento y la madurez que he alcanzado por estos días, me he propuesto no dejar de intentar escribirlo, lo retomo cada que puedo, cada que siento ganas, cada que me siento inspirada…No estoy segura de terminarlo pronto, pero cada vez que me siento la historia avanza un poco más, quiero algún día poder publicarlo en Wattpad y dejar que lo lean mis mejores amigos, pero sin duda cada letra y párrafo de esa historia soy yo luchando contra mis miedos y mis errores de siempre, soy yo luchando con esa persona que no cree en si misma y en lo que hace, cada vez que vuelvo a escribir siento que tal vez si puedo dejarme ser una escritora, tal vez algún día publique y tenga en mis manos un ejemplar de una historia que me haya pasado meses o años escribiendo.

Tal vez, alguna chica que tenga miedo de dejarse ser y se asuste cada vez que escriba, lea que yo también fui igual y logré salir de ello. En algún momento de mi vida, seré valiente y haré una oda a aquello que he amado desde siempre: leer y escribir, aquello que soy yo y en loq ue me siento cómoda, aquello que he intentado pulir y me siento bien haciendo, las poca razones por las que me trasnocho, de los dos soy mas adicta a leer que escribir por mis miedos, pero es una mor más o menos por igual.

Nunca he sufrido leyendo, más que las veces que no he dormido ni un poco por estar pegada en alguna historia o las muchas clases que perdí por tener la cabeza metida en un libro.

Leer y escribir es otra parte de mi, una parte de la persona que soy y que amo. Una parte de mí que no cambiaría por nada del mundo, 20 años leyendo y que sean muchos más.

Actualización semanal

Esto casi que se ha vuelto una crónica rara y adormecida de mis días en el trabajo, porque esa es mi actual realidad ¿me siento mal por ello? A veces. De resto me consuela pensar y concentrarme en el por qué estoy haciendo esto.

Conmigo no ha pasado nada diferentes salvo que después de semanas en el mismo entorno ya me encuentro acostumbrada a las cosas y comienzo a notar más y más capas de las personalidades de los demás, enter más conozco a la gebte más ganas me dan de no interactuar con nadie.

El trabajo es un entorno con mucho estrés y muchas cosas pasando, son horas de pie, recordando detalles que se tienen pendientes y aguantando compañeras que creen que tienen la tima palabra y además de eso, se quejan por todo y de todos, lo que incluye lo que la afecta a ella e inchluso lo que no.

Casi en todos los lugares se me conocía por ser una nube de amor y dulzura pero aquí no, según muchas e ellas dicho en broma y entre dientes, soy amargada y muy seria. Lo cual es mi forma de poner una barrera entre ellas y yo, de mi anterior trabajo aprendí que mostrar mi personalidad me creaba vínculos que luego al tener que dejarlos me lastimaron más de lo que debían, así que la madurez de todo eso me llevó a mostrar una faceta más profesional y menos mi esencia, si soy buena me lastimas y aunque no puedo evitar intentar complace a todo el mundo, al menos no se me ve como una bolita de amor a la que pueden herir.

Escribo mientras estoy cansada, cansada es mi estado natural hoy en día, esto consume tanto mi energía y al final no tengo tiempo para pensar ni mucho menos para crear por lo que todos mis proyectos de escritura están detenidos en este instante hasta próximo aviso.

Sesión 1: ¿Qué pasa con el libro?

Hoy es un día que he estado con el cerebro perezoso sin realmente tener ganas de hacer nada, son esos días en que uno no está de ánimo para interactuar con nadie ni ejecutar ningún pendiente y son días que uno aprende a tener siendo adulto, porque uno comienza a cansarse demasiado rápido y el problema no está en cansarse rápido sino en cansarse rápido de todo. Pero eso nada tiene que ver con esta nueva sesión del blog, o bueno sólo tiene que ver un poco con lo que les vengo a contar.

Desde que tengo memoria me ha gustado escribir, siempre he vivido creándome historias en la mente y cuando estaba más pequeña me encanta hacer cuentos e incluso más de una vez usaba mis cuadernos viejos y escribía las historias a mano ahí, cuando mutamos al computador comencé a tener diferentes historias e incluso intenté meterme a un curso de escritura…mi problema siempre ha sido que no confío en lo que hago y temo mucho que me digan que estoy haciendo las cosas mal, me faceta demasiado saber que me equivoco y que cometí algún error, eso junto al hecho de que escribo cuando estoy en el estado de ánimo correcto ha afectado la posibilidad de llevar mis escritos, aun más cuando en el 2016 experimente la más profunda depresión que he tenido en mi vida.

Pero a partir de ahí, sentirme en el estado correcto para escribir es como una estrella fugaz, pasa cada tanto y solos e ve durante unos contados momentos…Hace un tiempo comencé una historia que es el libro del que les hablé en el título y cada tanto le tomo y le suelto el rumbo y estos días en medio de mi reconstrucción mental y personal, he tenido el estado de ánimo correcto y me ha fluido un poco la historia, dándome cuenta que debía reestructurarla y pausar un momento para organizar mejor la forma en la que estaba escribiendo, darle bases más sólidas a mis personajes, conocerlos mejor para con ello, finalmente no tener tantos momentos difíciles en la escritura.

La costumbre de dilatar

No sé si les ha pasado pero cuando intentan iniciar algo nuevo de lo que no saben cuál va a ser el resultado, posponen el momento de comenzar a hacerlo, esperan tomar las decisiones después, buscar la información en otro momento y así. A mi me pasa muy seguido, de hecho me está pasando actualmente; con esa idea de hacer algo para tener un gran cambio en mi vida tengo que tomar decisiones y comenzar a trabajar en eso ya si quiero lograrlo pero cada vez que pienso en pisar la linea de salida, huyo de la idea y no es como si no me diera cuenta de lo que estoy haciendo pero algo dentro de mí tiene miedo de salir de su zona de confort, ese mismo algo que me genera un vacío en el estómago y me hace temblar ante lo incierto, considero que es miedo e inseguridad sobre todo y nada, sobre mis pensamientos y ni que decir de ansiedad generada por la sola idea de tomar mal una decisión.

Espero que una luz sagrada baje del cielo y me guíe hacia la decisión correcta, necesito buscar información y comenzar desde algún un punto pero no puedo pasar del solo pensamiento, o logro convencerme de accionar y esta vez no tengo a nadie más a quién culpar, más que a mí misma. Estoy asustada y sé que es normal tener miedo cuando nos enfrentamos a decisiones que sólo nosotros tenemos la potestad de tomar, como también sé que no me puedo dejar paralizar y que tengo que seguir intentándolo pero es que me ha pasado tantas veces…

En tantos momentos he tomado decisiones, indagado sobre el tema, me he convencido a mi misma de que puedo, me informo, me preparo y cuando estoy lista, alguien (casi siempre mi madre) me dice «No», no se puede hacer, los extraterrestres atacaron, a X persona le fue mal con eso , y cuanta más cosa racional e irracional aparezca, cosas comunes y cosas extrañas, pero algo siempre pasa. De ahí han crecido muchas de mis frustraciones y de ellas se construyo la etapa de mí que menos me enorgullece, aquella en donde tuve miedo a soñar.

Con todo lo anterior en mente, mi costumbre de dilatar para darle tiempo a la vida de que me mande una señal clara que me lleve en la dirección correcta, aparece. Espero y cuando me siento lista finalmente me lanzo, pero esta vez no estoy segura si debo hacerlo así ya que estoy en búsqueda de cambio. Lo dejaré pasar unas pocas veces más porque nada bueno sale de forzar algo en uno mismo, a veces sólo nos estamos protegiendo de lo que nadie más puede hacerlo, pero ¡cuidado! Dilatar no es suspender la idea, es darte tiempo para que juntes valor y te lances.