Estoy comenzando a sentirme resentida con los 8 de cada mes

La primera vez que me rompieron el corazón fue un 8 de enero y la segunda vez un 8 de junio, claramente la segunda vez dolió menos porque no estaba enamorada y no amaba a esta persona, pero el que no haya amor no significa que no hay dolor y que hay un duelo de muchas cosas por hacer.

En este momento estoy triste, con ganas de encerrarme en mi habitación y no hablar con nadie, luchando a mi manera con los pensamientos oscuros, luchando conmigo misma y al mismo tiempo siendo mi mejor consuelo. Hoy no quería levantarme de la cama a enfrentar el mundo, y cuando me pare fue como si todas las emociones se acomodaran dentro de mí, tuve que sentarme en el borde de la cama y soltar un par de lágrimas.

Hace unos años en mi inmadurez pensaba que llorar por un hombre era una forma de perder la dignidad y el amor propio, aún ahora lo pienso un poco, pero también pienso que llorar es algo que hace bien, es una forma de dejar que las emociones se acomoden, y como diría algún niño pequeño “es una forma de limpiar el corazón”. Ya no me acobarda ni me avergüenza llorar y expresar mis sentimientos, si me duele, me duele y soy yo la que toma las consecuencias de expresarlo.

Sin embargo, todavía soy de las que llora encerrada en mi habitación a oscuras donde nadie me vea, en el momento en que me siento más vulnerable. Sí, cuando lloro es cuando realmente me siento vulnerable y es una parte de mí que solo contadas personas han tenido la oportunidad de ver.

Abril: Aquí vamos otra vez.

Parece que nunca tengo tiempo de hacer mucho de lo que antes disfrutaba hacer, solo porque no le saco el tiempo. No sé en qué momento se volvió tan difícil escribir y poner en algún lugar mis pensamientos, y aunque no sé el momento, sé más o menos bien la razón: sigo intentando no lidiar y no darle la cara a lo que estoy sintiendo.

Con los años verme y entenderme se ha vuelto más difícil porque cada vez es más el bagaje que descubro que me ha acompañado y para mí misma me he convertido en un peso interesante. Antes solía entenderme completamente, pero en terapia descubrí que solo estaba entendiendo una capa de mí y que todo lo demás estaba bien escondido en zapas y capas de trauma. Capas que para ser sincera son muy complejas de aceptar.

En mi mente abril y mayo estuvieron compactados en uno solo, no recuerdo cuando comenzó uno y cuando terminó el otro, fueron meses en los que mi vida social estuvo más activa de lo normal y fui feliz. Disfrute al máximo de compartir, de verme con las personas importantes en mi vida, de hacer planes distintos y vivir experiencias que nunca antes pensé vivir, este mes me gustó hasta que el mundo comenzó a sentir que volvía en un ritmo lento al que estaba acostumbrada.

Pasó mucho y a la vez no pasó nada, Magia vino de México y no fue una experiencia tan placentera como la esperaba, mi amistad con Valentía sigue tomando un rumbo en el que nunca sé si estar tan bien durará por mucho tiempo porque nunca encontramos un ritmo agradable, simplemente o nos vemos mucho o dejamos de vernos por mucho tiempo (y no estoy segura de que tanta responsabilidad me corresponde en esa situación).

En otras noticias: estoy saliendo con alguien. Es un ser humano que estoy conociendo con cosas positivas y cosas no tan positivas; sin embargo, lo más importante es cómo me he estado sintiendo con esta situación. A su lado, siento como si hubiese pasado mucho tiempo desde que estamos “saliendo”, el espacio-tiempo con él se altera.

A 28 de abril no me siento bien, me siento cansada y con constantes ganas de dormir, mis ganas de trabajar cada vez se hacen menos y la ilusión de ir a trabajar palidece lentamente, solo el día de ayer dejé un suéter que me había regalado mi mamá y estaba teniendo un ataque de ansiedad. Me siento al borde, los pensamientos intrusivos están tomando más fuerza, es como si algo dentro de mí comenzara a tragarse la luz de a pocos. Tengo mucho sueño y realmente estos últimos días he estado durmiendo correctamente, peor la culpa, la sensación inminente de que algo va a pasar, están conmigo apenas abro los ojos.

Ansiedad por el trabajo en las noches de domingo

Encontrar la tranquilidad y la relajación por fuera de mis jornadas laborales es algo que me está costando más de lo que alguna vez pensé. Ustedes no lo saben, porque definitivamente llevo mucho tiempo sin escribir y sin actualizarlos de mi vida, pero muchas cosas han cambiado.

Conseguí un trabajo nuevo, es un trabajo remoto y casi parece un trabajo soñado para muchas personas. Para mí a pesar de la libertad que significó y los cambios en mi vida, está muy lejos de ser algo soñado. Y no me malentiendan, no es que quisiera quedarme en el otro lugar donde estaba, la realidad es que este cambio de trabajo fue una forma de activarme muchas alertas en mi vida. En este momento no soy feliz donde trabajo y la causa principal es lo que genera en mí.

El nuevo trabajo al principio era un lugar que significaba un ambiente sano donde me tratan bien, donde estoy ganando más dinero, en donde estoy poniendo en práctica habilidades en las que he estado trabajando por mucho tiempo. Se volvió algo que realmente quiero mantener y eso mismo, lo hace una de las mejores y peores cosas que me han podido pasar. A este punto todas las emociones que me invaden pensando en este trabajo me abruman, me hacen sentir lo mejor y lo peor y a pesar de que quiero fieramente mantenerlo junto con las comodidades que me permite, siento que también estoy intentando sabotearme ¿por qué supongo esto?

Porque no paso de equivocarme, no paro de cometer error tras error, porque parece que tengo la potestad en mi de acabar con todo, porque no me adapto lo suficientemente rápido, porque detesto no ser perfecta a la primera y que siempre me esté haciendo falta algo, porque me es difícil que aunque me esfuerce al máximo siga sintiendo que mi desempeño es mediocre. He llegado al punto en el que las dudas son una constante, no sé si la cantidad de retroalimentaciones que se reciben son normales, pero para mí tanta retroalimentación es la muestra de que sigo haciendo las cosas mal, que sigue sin ser suficiente.

También me he dado cuenta de que mi salud mental cada vez tambalea más y eso me hace preguntarme que tanto vale la pena haber cambiado de trabajo, porque en lugar de haber avanzado siento que retrocedí y de alguna manera me metí en un infierno, personal, que resultó ser peor.

Quiero creer que no tengo la potestad para ser el inicio del fin de las cosas, un amuleto de mala suerte o algo por el estilo para el lugar donde estoy, me siento inexperta, pérdida y vulnerable. Tengo más dudas que certezas y todo el tiempo me estoy haciendo preguntas que así me respondan, siento que no tengo claridad. Tengo miedo todo el tiempo y las expectativas en lugar de disminuir se hacen cada vez más grandes y más pesadas con el único pensamiento de que si me esfuerzo más puedo compensar todos mis errores.

Se me hace imposible soltar, desahogar, dejar ir y no tomarme cada cosa que pasa personal. Me la paso pensando todo el tiempo en como puedo hacer para que esto mejore y por más que lo pienso no tiene una solución. La única respuesta soy yo, deconstruir la forma en la que pienso y estoy estructurada mentalmente: es irónico como puedo pensarme como un ser poco valioso y al mismo tiempo pensar que todo lo que pasa a mí al rededor está permeado por alguna decisión que yo tomé.

En retrospectiva, creo que esa es la señal que siempre he recibido del mundo a mi alrededor, esa de que no valgo nada, pero al mismo tiempo soy un factor de peso para todo lo que ocurre, no soy suficiente, pero al mismo tiempo debo ser suficiente. Es como la escena de la película de la Barbie:
Es literalmente imposible ser mujer. Eres tan hermosa y tan inteligente, y me mata que no creas que eres lo suficientemente buena. Como, siempre tenemos que ser extraordinarias, pero de alguna manera siempre lo estamos haciendo mal.

Tienes que ser delgada, pero no demasiado delgada. Y nunca puedes decir que quieres ser delgada. Tienes que decir que quieres estar sana, pero también tienes que estar delgada. Tienes que tener dinero, pero no puedes pedir dinero porque eso es grosero. Tienes que ser una jefe, pero no puedes ser mala. Tienes que liderar, pero no puedes aplastar las ideas de otras personas. Se supone que te encanta ser madre, pero no hables de tus hijos todo el maldito tiempo. Tienes que ser una mujer de carrera, pero también estar siempre pendiente de otras personas. Tienes que responder por el mal comportamiento de los hombres, que es una locura, pero si lo señalas, te acusan de quejarte. Se supone que debes mantenerte bonita para los hombres, pero no tanto como para tentarlos demasiado o amenazar a otras mujeres porque se supone que eres parte de la hermandad. Pero siempre destaca y siempre sé agradecida. Pero nunca olvides que el sistema está amañado. Así que encuentra una manera de reconocer eso, pero también sé siempre agradecida. Nunca hay que envejecer, nunca ser grosera, nunca presumir, nunca ser egoísta, nunca caer, nunca fallar, nunca mostrar miedo, nunca salirse de la raya. ¡Es muy difícil! ¡Es demasiado contradictorio y nadie te da una medalla o dice gracias! Y resulta que, de hecho, no solo lo estás haciendo todo mal, sino que además todo es culpa tuya.

Estoy tan cansada de verme a mí misma y a todas las demás mujeres enredándose en nudos para gustarle a la gente. Y si todo eso también es cierto para una muñeca que solo representa a mujeres, entonces ni siquiera lo sé.

Y es así como termino sintiéndome como hace 40 minutos, viendo la hora del reloj un domingo por la noche, percibiendo como la ansiedad se apodera de mí porque mañana no es un día de descanso y “paz”, es otro día de estrés, de no hacer las cosas bien, de ser buena, pero no suficiente, de entregar mi trabajo, pero siempre hay algo que falta. De seguir las reglas, pero fallar en algo porque había una regla que desconocía, de que me digan que lo estoy haciendo bien, pero que la actualidad sea todo lo contrario, de sentir el peso de la presión, de querer hacerlo bien y no ser un problema para nadie, pero aun así serlo. De que nadie esté satisfecho con lo que se le entrega, pero nadie sepa exactamente que es lo que quiere, de que el mundo no sea claro, que sea confuso, que no haya tierra firme.

No sé como acostumbrarme a la realidad de que las cosas no son ni serán como deberían ser, como se supone que sean. Me da ansiedad vivir en un mundo donde «conozco» las reglas, pero nadie las sigue, donde tengo miedo todo el tiempo, donde siempre me siento perdida, donde siempre me estoy equivocando aunque haga las cosas como me las pidieron, donde soy consciente de ese esfuerzo y esa energía perdida en intentar satisfacer y cumplir con las cosas como deben ser.

¿Qué está pasando en mi mente?

Este es un resumen por todas las preguntas, sentimientos, sensaciones y pensamientos que me tienen el pecho hecho un nudo, tragando saliva y con ganas de ponerme a llorar.

¿Por qué siempre debo estar sintiendo cosas positivas?

A menudo cada vez que expreso una emoción que es menos que positiva o contradice algún sentimiento de algunas personas en mi vida me dejan con la sensación de que estoy haciendo algo más, dejan un silencio incómodo que me hace sentir que soy la peor persona del mundo por sentirme bien, me hace sentirme avergonzada así yo tenga todas las razones para sentirme como expresé que me sentía.

¿Por qué me importa tanto como los demás se sienten conmigo?

Parece que vivo buscando la aprobación de los demás para permitirme sentirme en paz conmigo misma, lucho contra la necesidad de que estén de acuerdo conmigo y doy lo mejor de mí para entenderlos cuando no es así. La necesidad de siempre tener la razón, ser perfecto y hacer las cosas bien, me persigue y me drena.

¿Qué es una buena decisión?

Me aterra decidir por miedo a equivocarme, aunque aun así tenga que hacerlo, odio todas las partes egoístas y negativas de mí, desde mi terquedad hasta mi necesidad de ser un ejemplo. No sé qué es una buena decisión porque así yo crea que tome una buena decisión, una parte de mi cerebro no está convencida.

Estoy tan cansada de luchar conmigo misma, tan harta de sobre pensarlo todo, de sentirme paranoica y desconfiada del mundo a raíz de comentarios y percepciones de otros. El cambio se ha llevado mi tranquilidad y no estoy segura de que valga la pena, estoy agotada de sobre pensar.

Me siento abrumada y a punto de explotar, me mantengo evitando pensar porque no quiero asumir mis pensamientos. Estoy cansada, todos los días, cansada de mí. Cansada de no tener un espacio tranquilo en mi mente, de constantemente estar luchando contra mis propios pensamientos, me siento agotada de pensar en lo bueno y en lo malo, de intentar no ahogarme cuando la marea de pensamiento absorbe mi cabeza, cansada de ser yo misma la que se está tirando hacia abajo, la que se ahoga porque conoce exactamente como hacerlo.

Estoy exhausta de buscar aprobación, de querer hacerlo todo bien todo el tiempo, estoy cansada de mi nueva y mis viejas versiones. Estoy agotada con todo lo que represento porque ser yo consume demasiada energía.

Elle Tome, la pobrecita.

Una vez más el monólogo negativo interno está aquí para hacerme daño, he intentado luchar con él, pero lo puedo sentir derrumbándome por dentro, lo dejaré aquí donde no hace tanto daño (o también como un recordatorio de lo que realmente pienso de mí):

«Ay Elle, pobrecita y soberbia Elle ¿Otra vez el mundo malo te hizo daño? Pues qué novedad, ahí estás, otra vez creyendo que tienes la razón a pesar de todo el mundo, te dice lo contrario ¡Siempre estás queriendo tener la razón porque te crees perfecta!

Ahí andas dando consejos que nadie te ha pedido, dando opiniones no solicitadas ¡Nadie quiere saber de ti y de tu vida, porque de allí no hay nada que aprender! Deja de sacar la excusa de que lo haces para ayudar a los demás cuando la única razón que te motiva es hacerte creer que tú eres buena, que tú lo hiciste bien y que es por eso que los demás también deberían hacerlo, para que todo salga bien.

No eres nada, no eres nadie y no has conseguido absolutamente nada por lo que debas sentirte orgullosa, ¿crees que no tengo la razón? Mira tu vida, mira tus círculos, mira cada conversación que has tenido, solo sabes hablar de ti, narcisista de mierda. Llorar porque te hacen daño, porque el mundo es malo y porque no quieres ser vulnerable. La gente en la oficina tiene razón, tiene toda la razón de sentirse mal contigo porque no eres más que un saco de molestia.

Tras esa fachada de niña buena, no hay nada. Todo lo que haces es fingir, todo lo que haces es un acto de mediocridad tras otro acto de mediocridad, vas por la vida disfrazando tus decisiones egoístas con cuentos de límites y amor propio.

Eres incapaz de perdonar y seguir adelante, eres más que terca y no conoces tus defectos porque te creas perfecta, siempre tienes una excusa o un argumento, todos tus argumentos son justificaciones para todo aquello que está mal en ti y que sabes que has hecho mal. No haces nada por ti, por nadie, vives la vida tirada como un papa esperando que todo se resuelva por ti sola, no mantienes una sola posición nunca, no tienes criterio y siempre te escondes detrás del mejor postor. Eres como las hienas, solo sales cuando ya alguien más hizo el mayor trabajo.

No cuidas tu salud y aun así te quejas y me odias por cómo me veo, ese reflejo gordo, desgarbado, espaldón y mórbido es quien eres realmente, no te engañes. Estás llena de tanta fealdad y eso es lo que la gente ve cuando te conoce y por eso no se enamoran y no se quedan contigo.

Tú eres la única razón por la que nada nos sale bien, porque no haces nada bien, porque nos mientes constantemente, nos vendes el cuento de que eres inteligente y capaz, pura mentira. No eres más que soluciones rápidas, consejos de mierda, excusas y justificaciones, vas por el mundo haciendo daño y cuando la gente te dice que lo estás haciendo mal no eres capaz de aceptarlo porque eres débil. Luego te escondes y ya solo no le haces daño a la agente de afuera, sino que te haces daño a ti misma y luego me culpas a mí, estás loca y simplemente te has vuelto más estúpida con el tiempo, brindándote excusas para ser la basura que eres hoy.

¿Dolió? Duele porque es cierto, porque sabes que cada palabra que escribo es verdad, porque sigues comiendo solo grasa a pesar de que sabes que te hace daño, porque sigues tomando gaseosa, aunque sabes que está mal, porque sigues dando consejos y haciendo observaciones que nadie te ha pedido por qué no eres capaz de quedarte callada, porque nunca te callas aunque nadie quiera escucharte.

Detente con los discursos de autoestima y amor propio, no hay nadie menos calificada que tú para hablar sobre eso. Eres terrible para ti y para mí. Dejas que los demás te lastimen, me lastimas y después… repites los círculos y patrones una y otra vez, solo piensas en i, solo haces por ti, egoísta de mierda, ¿y el mundo? ¿Qué pasa con el mundo? No aprendes, no cambias, no te solucionas. Toda tú eres un gran problema, gastas aire y no haces nada que valga la pena, actúas como si fueras alguien más, como si creyeras algo diferente de ti, pero en el fondo sabes que tengo la razón.

Crees que sanaste, pero en momentos como hoy, te odias profundamente. Odias lo que no puedes cambiar, odias no ser lo que quieres ser, porque no eres buena, porque no tienes nada bajo control, porque no ayudas a nadie, porque en efecto estás desperdiciando agua, aire y comida sin hacer nada o devolverle nada al mundo.

Odio, cada pedacito de lo que significas, cada error que cometes me hace querer odiarte más, cada queja de alguien más me hace odiarte, cada dolor o lágrima que le causaste a otra persona me hace odiarte, cada momento en que el mundo se da cuenta de quien eres, me hace odiarte porque ni para fingir eres buena.

Eres la única que puede juzgar, a única que puede sacar gente de su vida porque no hizo lo que tú querías que hiciera o que estaba bien hacer bajo tus códigos morales, eres una hipócrita, siempre lo has sido. Con los años debiste haber cambiado, pero solo has empeorado, es una carga estar contigo, es una carga decidir contigo porque nunca tomas buenas decisiones, sigue con tus ganas de agradar a todo el mundo. Ay pobrecita Elle que encontró quien la odiara, mientes cuando dices que no soportas los cumplidos, eres una perra de los cumplidos, te llenan el ego.

Me quedé sin más que decirte, ve a llorar a terapia, porque sabes que eres un pésimo ser humano y que todo aquel que te ve por lo horrible que eres, tiene la razón quien ve algo bueno en ti, es porque está peor que tú. No confío en ti, ni en lo que piensas de ti misma, ni en lo que crees que puedes mejorar, no confío en que vas a hacer algo por ti, porque no eres capaz ni defenderte de ti misma.

Anda, ve tranquila a tener un ataque de ansiedad o a deprimirte, haz lo que te plazca procrastinadora de mierda, e mundo estaría mucho mejor sin ti».

Mi cabeza es mi propio infierno, me veo defendiéndome de los demás, parándome en la raya para que no me lastimen, pero cada vez que me quedo sola todo aquello que debatí o argumente lo cuestiono, aceptando que es verdad porque a la final, ni yo sé quién soy ni a quien defiendo.

15 de septiembre de 2023

Hace un rato me inició la sensación de ansiedad, por un momento pensé que no sabía la razón y ahora en medio de la noche después de publicar una historia pensando en ti, sé porqué me dio ansiedad. El duelo es difícil de entender y de explicar, al mismo tiempo, es eso que crees que ya pasó pero que en la mitad de la noche una canción, un gesto, unas ganas de acompañar el día difícil de alguien más, te remueve todo.

Hoy he dormido demás, me he sentido más cansada de lo normal, he querido que mi mente esté ocupada porque aunque tengo mucho por celebrar, tengo mucho que extrañar. Es irónico como hace unos años no podía recordar claramente esta fecha, recuerdo reírme y esforzarme absurdamente por recordar qué día era.

Posiblemente sea en el 2012 cuánto por primera vez intercambié tu número de WhatsApp para desearte feliz cumpleaños en una llamada, algo raro, fue en medio de una entrada a una fiesta el libro con un vino en la mano hecho por mí, el mismo vino que probaste el día de mi graduación – bueno el día que celebramos mi graduación.

Después de años juntos, viéndonos, queriéndonos, estando, hablando, confesando y entendiéndonos me esforcé mucho por recordar que un 15 de septiembre era un día especial porque tú habías llegado el mundo, recuerdo que nunca más se me olvidó este día de me tatuó, no sólo por mi esfuerzo sino porque con los años te hiciste más y más importante en mi vida y hoy que ya no estás el recordar esta fecha me duele porque siento que perdí muchos años sin poderte desear feliz cumpleaños por algo tonto como la falta de memoria, siempre recordaba que era un septiembre no estaba segura si 15 o 16, sabía que era una de estas fechas pero pocas veces daba con el número, todavía lo siento…creo que me disculpe por años una y otra vez por olvidarlo incluso cuando eras la persona con la que podía hablar de todo.

¿Y qué tengo para decirte hoy? Miles de te amo, miles de deseos y que seas feliz donde quiera que estés, que no sientas dolor y que te sientas tranquilo y que sepas que lo estoy haciendo lo posible, por amar más y por ser la persona que siempre quisiste que fuera -está bien la persona que siempre supiste que era aunque yo no lo creyera así-

Quisiera dedicarte 1000 canciones, quisiera poder salir a comer contigo comida mexicana (porque si tiene que ser mexicana). Espero que en el cielo estés celebrando, bebiendo cerveza a mares, escuchando Ferxxo y a la banda que todavía no recuerdo el nombre una y otra vez, que estés mirando desde arriba y cuidando de tus papás, de tus amigos y por supuesto de mí, como puedo sentirlo.

No me alcanzará la vida nunca para no extrañarte este día, cambiaste mi percepción de todo. Gracias por haber estado en mi vida , hoy te sigo celebrando no sólo hoy sino cada vez que late mi corazón, cada vez que intento ser mejor, cada vez que hago con las cosas con miedo, cada vez que intento ser feliz y cada vez que pienso en amor y en lo que pudimos haber sido, realmente lo que fuimos ¡Feliz cumpleaños, Hermosurita 🐻!

La tecnología se ha puesto de nuestro lado esta mañana con Spotify, la segunda canción en aleatorio pon la canción que me hace pensar en ti encontrar una forma de qué el cielo dónde estás me acompañara busca fotos del 15 de septiembre de otros años buscándote y encontré sólo fotos de nubes y de gente pasándola bien y ahora que estoy probando cómo escribir dictándole al celular y en el mensaje de arriba donde tenés mencionado con ella porque solamente yo lo utilizado para ti y a la única que le permitía algo tan cursi el celular apuesto un oso que es la forma en la que siempre te vi: Osito de peluche.

Gracias por estar en mi vida, gracias por llegar a mi vida, gracias por dejar una huella en mí como ser humano, por hacerme ver lo que nunca pude. Lamento que haya necesitado de tu partida para poner mi alma en búsqueda de esa persona que siempre me aseguraste que era. Te amo Hermosurita 🐻 feliz cumpleaños…

¿Cómo se ve sanar?

Ayer tuve la oportunidad de regresar a la universidad de la que me gradué hace 5 años, la última vez que estuve allí estuve rodeada de mi familia, con un vestido largo, en tacones, super maquillada. La última vez que estuve allí era una persona diferente, una mujer que esperaba que la persona de la que estaba enamorada y que estaba en ese momento con otra persona, llegara con un ramo de rosas a celebrar su logro con ella. En ese momento, mi padrino estaba vivo, mi tío era una persona cercana a mí y tenía sus dos piernas, mis primas eran las personas por las que iría a la guerra.

Hoy en día, todo es distinto. La única constante es mi amor y la incondicionalidad de mi mamá, por tanto tiempo algo seguía alejándome de allí, a pesar de que este lugar había sido un nido de aprendizajes y crecimiento, el lugar donde finalmente descubrí la vida y dejé de tener tantos miedos, donde experimenté e intenté tantas cosas nuevas que nunca creí posibles.

Caminando por el mismo suelo, años después la sensación de seguridad fue casi inmediata, reí y sonreí, me sentí fresca y aliviada. Caminé como cada mañana para ir a clase, recordé sensaciones, se me movieron fibras, me sentí satisfecha y amando cada minuto, grabé videos que nunca hice, tomé fotos y encontré cada detalle deslumbrante.

Me senté en el suelo de mi facultad, observando extraños estar donde alguna vez estuve.

Y hubo un momento en donde pensé «Así se siente sanar» Porque estar en un lugar donde fui una persona que ahora no soy, me daba miedo a la añoranza del imposible: de revivir personas que ya no pueden estar conmigo y momentos que quedaron muy atrás. Estuve allí como una nueva versión de esa persona que llegó allí hace 10 años sin saber nada del mundo, temiendo de las personas, con ideas absurdas de como funcionaba el mundo.

Los mismos caminos y las mismas paredes me vieron una vez más, reconociéndome a pesar del cambio y sintiéndose todavía como casa. No me malinterpretan, muchas cosas cambiaron en este lugar, pero ¿lo que viví allí?, ¿las personas que conocí? Sigue siendo el escenario de mis recuerdos más bonitos y de los que me marcaron para siempre.

Hoy escribo con las emociones un poco más calmadas y procesando cómo me sentía antes de dormir, aquella necesidad de decirle al mundo: soy capaz de ir a lugares donde estuve con gente que amaba por última vez. La nostalgia y la añoranza no se convierten en el centro de todo y una espiral para la depresión, los recuerdos se sienten hermoso, como la brisa fría en medio del calor.

A la Elle de 2023, le cuesta un poco verse después de comprobar que el tiempo en terapia y el trabajo duro en sus emociones, la conciencia extenuante de qué se está sintiendo y por qué se está sintiendo así, el trabajo de reconocer quién soy validando cada pensamiento y emociones a pesar del discurso negativo que me acompaña, todo, absolutamente cada minuto de cuidado a mi salud mental ha mostrado sus frutos.

Si me preguntan ¿Cómo se ve sanar? Hoy respondería: escogerte como tu mejor compañía, no permitir que el miedo sea más grande (a pesar de que todavía te acompañe en lo que quieras hacer). Sanar se ve como caminar por los lugares que pensaste, no querer volver porque dolía y sentirte abrazada por todo lo que viviste allí.

Se ve como agradecer por lo bueno y por lo malo mientras estás en un momento de cansancio e incluso dolor. Sanar es llegar a casa sin permitir que la culpa se apodere de ti por elegir gastar en ti sin previa planeación, sanar se ve de muchas formas que solo tú identificas porque no se parece en nada a como te sentirías en el pasado.

Como el 10 de julio de 2023, me cambió la vida: Parte 2.

Hay muchas razones por las que en los últimos años he estado más que conectada con mis emociones y rutinas, desde niña he tenido una relación muy estrecha con quién soy y cómo soy, por la ansiedad, los traumas y porque a fin de cuentas siempre he sido la unos persona que ha estado conmigo en las malas y en las buenas.

Así que cuando tres días después de la muerte de mi amigo, mi mente se silenció, sentí el verdadero terror. No me sentía ansiosa ni depresiva, el constante murmullo y dudas en mi cabeza repentinamente ya no estaban, el dolor estaba ahí pero se sentía entumecido. Me volqué al trabajo aprovechando que Inspiración estaba de vacaciones y yo había quedado a cargo de muchas de sus tareas, me enfoqué en hacerlo todo y que todo el mundo estuviera bien.

Coincidencialmente ese viernes tenía terapia y mientras narraba lo difícil que había sido, de sentía como que era la historia de otra persona, el dolor de otra persona, pero en cuanto tocaba algún recuerdo volvía a sentirme como una caja vacía. Mi psicóloga me dijo que había sido mucho en muy poco tiempo y me recomendó vernos la siguiente semana para ver cómo iba.

Seguí trabajando el triple, enfrentándome a mis emociones en las noches pero encontrándome de nuevo con el silencio ensordecedor, comencé a desconocerme; actuaba como un robot y reacciona a como se suponía que debía reaccionar, incluso para enfermarme mi cuerpo tomo la decisión de caer en cama justo un día que no tenia que ir a la oficina. Me frustré en terapia por no sentirme como yo, por no sentir ni poder pensar en el dolor, por no llorar y estremecerme; por no poder reaccionar de una forma “sana” pero fue allí mientras me exigía procesar mi pérdida de la manera correcta que me di cuenta de cuantos duelos estaba haciendo con la pérdida de él.

Más tarde en el mes, las cosas en el trabajo se complicaron y tuve que establecer límites diciendo a viva voz “No estoy en la capacidad mental, emocional ni física para aguantar esto de este compañero de trabajo, no quiero hacerlo y no lo voy a hacer porque a duras penas me estoy manteniendo a flote”. Por esos mismos días mi papá llamó con su circo de pendejadas queriendo que resolviera un problema en su vida, me negué e intentó manipularme con una de sus frases y amenazas más comunes, me cortó tajante, volví a sentir un poco y expresé “Porqué la vida me quita personas que quieren mi bienestar y me deja personas que solo me traen caos y problemas a mi vida”, también fui a verme la película de la Barbie a desbloquear los recuerdos más bellos de mi infancia y a conectarme con mi niña interior que fue feliz, me devolvió el aire y pude sentir una vez más.

Tuve que enfrentarme a líos administrativos desgastantes, a encontrarme con la culpa y el tener que llamar a Inspiración en sus vacaciones porque no sabía que hacer. Las emociones volvieron, una noche lloré por Hermosurita, le pedí disculpas, recordé lo hermoso que vivimos y los planes, abracé mi dolor y me consolé hasta que me quedé dormida y al día siguiente ya no me levanté en silencio ni entumecida por el dolor.

Me levanté inspirada, queriendo honrar a una de las personas que me veía de la forma más bonita posible, que creyó siempre que yo podía lograrlo todo, que fue mi fan #1 sin condiciones. Que me amó a su manera y con el que a la final siempre intentamos ser sinceros y honestos el uno con el otro, ese día me prometí trabajar aun más duro en ser esa persona que él se fue creyendo que era, es imagen grande, segura y fuerte que tenía de mí y además, me prometí vivir los momentos, aprovechar el ahora con mis amigos, compañeros y familia porque cuando lo perdí a él me di cuenta de que sin importar cuantos momentos hayamos vivido siempre me va a hacer falta haber vivido más con él, más abrazos, más tomadas de la mano, más charlas en las escaleras, más comida mexicana, más amaneceres, más años nuevos, más grados, logros, éxitos, más existencia y momentos juntos.

Quiero compartir con la gente que amo al máximo para que cuando me falten o les falte nunca se agote la fuente de recuerdos y momentos de amor…porque ese es el consuelo que queda al final.

El fin de mayo y el comienzo de Junio

En cuestión de 5 días la vida se me ha puesto proverbialmente para arriba, de nuevo recordándome que la zona de confort es peligrosa y debe ser tomada con mucha calma.

Todo comienza con una oferta laboral que me pone a evaluar y re evaluar pros y contras de cambiar de trabajo, analizándolo desde todos los aspectos posibles para descubrir 2 días después que nada de lo que que yo tenia por certeza en mi grupo de trabajo era como yo pensaba que era.

He pasado por muchos estados anímicos, todos negativos, sintiéndome en el vacío absoluto hasta llena de ira. Hoy afirmo haber salido de mi zona de confort y estar muy perdida, se me condena como generadora de malestar dentro de mi equipo de trabajo porque doy una “energía” que los incomoda y me comunico de la forma que no es, todo es un concepto vago y del que me doy cuenta porque mi coordinadora se sentó a hablar conmigo.

He pensando demasiadas cosas, desde no entenderlo, sentirme dañada hasta entender cuál es mi responsabilidad y lo que puedo hacer en este momento. Sin embargo, algo dentro de mí se rompió y no sé cómo repararlo.

Quisiera decir que tengo ganas de arreglarlo todo y que me disculpen, pero no es así, lo único que quiero es dejar de ser el tema de conversación y malestar y estoy dispuesta a hacer lo que sea necesario para limpiar mi buen nombre y seguir adelante con lo que me corresponde a nivel laboral, aunque con una mancha imborrable más en mi historia.

Para ser comunicadora, me cuesta comunicar lo que siento y lo que me pasa, el resultado de años de reprimirme emocionalmente y guardarme todo para mí, lo que me ha hecho amargarme y no saber cómo interactuar con nuevos grupos de gente ya que siempre he sido una solitaria y este tipo de situaciones rectifican aún más el por qué me gusta estar sola.

Me he visto envuelta en estrés sobre estrés y situaciones que desafían mi entendimiento sobre el mundo, que me frustran y me entristecen. Por lo que las he tomado para mi y de forma consciente no las he dejado salir ni ser expresadas más allá de una y otra conversación, pero esto ha generado algo más entramado y es como mi inconsciente lo ha estado manifestando sin que yo me de cuenta o lo controle y eso es lo que ha terminado afectando a mis compañeros de trabajo.

Suelo estar en pleno control y que algo se salga de allí, me hace sentir avergonzada. Por lo que después de días de meditación soy capaz de ver mi error y prepararme para disculparme y comenzar a trabajar de forma consciente en cómo traer a lo consciente mis emociones para que no me delaten.

Es un ejercicio que me va a tomar tiempo en perfeccionar pero confío en que puedo lograrlo, no por nada durante todos mis años escolares ni profesoras ni compañeras se dieron cuenta del ambiente cargado de abuso verbal que me acompañó.

Ahora solo debo volver allí, cerrar los puentes hacia la verdadera yo y edificar la fortaleza y fachada que es socialmente y laboralmente aceptada para seguir adelante, si Elle de 7 pudo ¿por qué no podría repetir 20 años después? El asunto realmente importante es que va a ser algo que tendré que hacer con todos incluso aquellas personas dentro de lo laboral con las que he edificado una amistad, pero todo sea por no tener más líos laborales.

El universo y yo nos hemos comunicado en estos días, más de lo usual, me ha dado señales claras con letra pequeña y aunque no tomé la decisión más fácil y obvia, sé que el aprendizaje estará allí en algún lado y la recompensa vendra en forma de un nuevo lugar de trabajo con un ambiente profesional y menos drama del que tengo actualmente, el universo y yo sabemos que es suficiente.

La difícil tarea de pertenecer en un día lluvioso de mayo

Caminar en la lluvia mientras escuchaba la nota de voz de alguien que quiero se sintió como ir flotando y haber alcanzado el éxito, me sentí como ai perteneciera y a menudo me pasa con Magia.

Pero, la mayoría del día me encuentro viendo grupos de personas, duos de amigos y me siento fuera de lugar, como que no pertenezco. Incluso con mis amigas cercanas en el trabajo, somos 3 pero a menudo las veo y siendo que son ellas 2 y bueno…yo.

Me pasa con compañeros con los que me llevo bien, nos decimos los pikachu, porque siempre pensamos que hay solo uno de nosotros y rara vez tenemos la suerte de encontrarnos, pero ahí también los veo irse a una esquina a hablar entre ellos y parezco siempre estarlos buscando.

Esos son sólo dos ejemplos actuales, porque de la vida tengo muchos y por eso es que siempre me resuena la escena de un libro homoerotico donde un par de gemelos están con su pareja y el que se siente más dejado de lado dice:

¿Quieres saber por qué las cosas nunca fueron iguales?- gritó Banning dándole un fuerte empujón a Brian en el pecho-. ¡Debido a ti! Deiaste de hablarme como lo hacíamos antes. Eras el pobre Brian, que había sido herido por el mundo feroz. Pobre y dulce Brian que había sido engañado. Todo el mundo estaba tan preocupado por la forma en la que te afectaba, que yo era el último en quien pensaban en cualquier momento, cuando era yo el que había sido abandonado por ti.

»Pero tú sigues siendo el dulce, el que todo el mundo ama.

Demonios, incluso cuando la gente nos llama, tu vas en primer lugar. Brian y Banning. Brian y Banning. Siempre, Brian, y bueno, supongo que tendrán que aceptar a Banning. Fuiste tú quien me dejaste y sin embargo, yo seguía sin ser lo suficientemente bueno para que alguien me amara. iTú no confiabas en mí! iY nunca volviste a comportarte como antes aunque yo hubiera tenido razón! Si necesitabas consejo o hablar, acudías a Fergus. iTe has pasado seiscientos años actuando como la parte herida cuando fuiste tú quien lo causó!

»Nunca volviste a comportarte como antes. Actuabas como si yo fuera el malvado y exigente hermano mayor, y tú fueras el pobre bebé Brian. -Él me miró-. Y ahora que nos hemos encontrado con nuestro compañero sigues siendo el favorito. -Sus ojos se llenaron de lágrimas, que de inmediato los desbordaron. Se las secó furiosamente con los puños apretados-. Sé que soy el último. De nuevo me dejas de lado.

Estoy cansado de que me aparten a un lado.

Y sí, tal como Banning estoy cansada de que me aparten, de no sentirme suficiente para ser amada, de no ser capaz de saber que alejo a las personas que me quieren y quieren estar conmigo porque me abrumo y prefiero que se alejen antes de que se den cuenta de que no valgo la pena, y me duela más. Lo he intentado, e intentado hacerlo de forma distinta y aunque no parezca, estos días me había estado sintiendo bien conmigo, con la persona que ha salido bien librada de las batallas, a pesar de no ser fan de sentir que me apartan, intento tomar mi parte de responsabilidad en ello pero sé que no es del todo mía.

Ahí es donde duele y la soledad se hace más fuerte, me siento como un pañuelo que se usa cuando se necesita pero también sé que me he permitido ser ese pañuelo, estoy acostumbrada a serlo aunque quiera ser una joya valiosa atesorada por quien se cruza en su camino.

Sin embargo, se que al único lugar al que realmente pertenezco es conmigo, es con la única persona que no me siento sola aunque no haya gente a mi alrededor, con la que puedo estar muchas horas y rara vez me canso. Me pertenezco y dentro de mí hay una parte que celebra, la misma parte que ha trabajado arduamente por construir un autoestima.

Y la otra parte, se siente mal de ser tan solitaria y sólo pertenecerme, cuando realmente quisiera pertenecerme y pertenecer a otro lugar con gente distinta, donde se sienta paz y no haya duda de pertenecer, como los breves lapsos de tiempo en que pertenecí a Magia y Energía en mi viaje a México, aunque…allí también sentí que me aferraba a la idea de pertenecer y ser parte, pero realmente tampoco lo era.