Días de frustración

Hay días como hoy en que me siento desesperada, días en que siento que estoy estancada y que no voy para ningún lado, días en que me preocupo y me estreso al pensar en el futuro.

Y en días como este he aprendido que primero debo tomarlo con calma y no seguir con la línea de pensamientos ansiosos que no me dejan nada bueno, me lo he repetido varias veces «tomalo con calma y no vayas por ahí» y la voz en mi cabeza me dice «recuerda que no debes rechazar tus sentimientos y que debes aceptarlos» por lo mismo, los entiendo y me escucho no obligándome a sentirme bien pero forzandome a mantener mi atención en otra cosa porque pensar y darle vueltas a lo mismo no me deja nada bueno, solo frustración e impotencia.

En días como hoy me cuesta pensar que la vida tiene un ritmo y que es diferente por cada persona, me siento estancada al mirar a los demás y compararlos conmigo, cosa que ya se que esta muy mal porque yo soy yo y mi vida es mi vida. Pero todos tenemos días así, días donde la esperanza vuela por la ventana, donde pensamos demasiado y nos sentimos estancados. Crecer es este tipo de cosas una y otra vez, la adultez es estar en una constante incertidumbre de la que somos muy consciente y solo muy inútiles porque la vida es incierta para todos aunque algunos parezcan manejar mejor todo.

Hoy no me siento esperanzada en absoluto, me siento frustrada e impotente con mi vida, me siento como un barco estancado en una costa y está bien sentirse así una que otra vez. Voy a estar mejor cuando me dé cuenta de que poco a poco estoy navegando, a mi ritmo y en la dirección que debo ir, cada quien tiene la suya y la mía es lenta y constante ¿hacia donde voy? No tengo idea pero de lo que si no me queda duda con frustración o no, es que el destino está ahí aunque yo no sepa cuál es.

Vibra de cambio

Estos días en mi casa y en mi vida, en general correo una energía de cambio que está impactando todo a mi alrededor, me he dado cuenta que mi otoño suele ser entre agosto y noviembre, es la fecha donde todo comienza a cambiar en mi vida y este otoño 2020 no se siente diferente a los demás. He estado teniendo pequeños cambios de actitud y por sobre todo pequeñas cosas que se están dando en mi vida, por ejemplo, pequeños trabajitos que me han caído así y también cambios en mi habitación para darle cabida a mi escritorio.

Limpiamos el cuarto útil y nos intentamos deshacer y organizar de todo lo que teníamos allá, unas cosas fue fácil dejarlas ir, agradecí mentalmente y solté y otras no em sentí en capacidad de dejar ir todavía, sin presionar y todo a su tiempo las volví a guardar. Porque no se trata de pensar que no hemos crecido cuando no somos capaces de soltar aunque duele, se trata de ser considerados con nosotros mismos y entender que el cambio no tiene porque doler sólo por ser cambio, los cambios deben tener un coctel de miedo, esperanza, dolor y adrenalina y sino ¿para qué hacerlo? Si no te sientes preparado para un cambio tal vez lo estés más adelante, puedes ir cambiando una cosas que no te duela o que te duela menos…La vida de por si trae mucho sufrimiento como para nosotros sumarle más.

Todo vibra positivo, para la calma y la esperanza. Se siente que se avecina algo bueno, algo para crecer y para iniciar una nueva etapa, creo que no me siento tan asustada por la llegada de mis 25, creo que me siento más que emocionada y con ganas de probar nuevas cosas. Abrazo el cambio, abrazo los años y me abrazo a mi misma.

Ansiedad 05-10-20

No sabía si debía escribir lo que pasó porque a duras penas logré hilar mis pensamientos lo suficiente para lograr decirle de forma medianamente coherente a mi mejor amigo lo que me había sucedido, pero escribir es mi mejor terapia.

Hoy fue de esas mañanas en las que desde el momento en que te levantas de mal humor sabes que hay muy pocas posibilidades de que la mañana mejore, así que después de que me levantaran 2 veces decidí quedarme despierta y deambular por ahí porque hoy tenia mucho que hacer referente al trabajo de mi madre. Mientras le explicaba a ella algo que debía hacer en una reunión, mi celular sonó y no alcance a contestarlo, era mi papá – Dios sabe que debí dejar las cosas así- pero al ver la llamada decidí devolvérsela pensando que tal vez se sentía solitario y solo aurora hablar con alguien, tal fue mi sorpresa cuando con sarcasmo «elogio» mi inteligencia y me pidió favores como si fuera cosa de todos los días y peor aún como si yo debiera saber todo para solucionárselo, me pidió que le ayudara en pocas palabras a conseguir trabajo por alguna plataforma y yo quedé tan confundida que no se como le explique que no tenía ni idea de cómo hacerlo porque su oficio es algo de conexiones diferentes, a partir de ahí me habló de sus problemas consiguiendo trabajo y termino por descargarme sus preocupaciones cómo si hubiese alguna forma en que yo pudiera solucionarlas, de alguna forma logré contestar la llamada de forma más o menos coherente pero mi mente ya estaba muy lejos de ahí.

Yo… Yo considero que soy buena persona, trato de siempre que puedo ayudar de corazón y entregar mi 100%, y por eso él se ha aprovechado miles de veces de esa bondad y ese buen corazón para pisotearlo. No se trata de ayudar es que no puedo ayudar, no estoy en condiciones de ayudar y peor aun no tenemos una relación en la que yo pueda ayudarlo sin sentir que soy una estúpida por ayudar a alguien que nunca me ayudo en mi vida.

Como alguien que no ha hecho nada por ti puede llegar a pedirte favores y a buscar apoyo en ti cuando nunca ha sido estable como para que tu puedas buscar apoyo en él, es injusto pedir cuando no has dado nada, es cruel esperar cuando no has dado nada. ¿Por qué hacerlo? ¿A caso no hay una consciencia que te dicte que esta mal pedirle a alguien a quien solo le has dado malos momentos y que a la fecha solo puede relacionarte con caos en su vida?

Y así fue, siempre he dicho que cuando estoy teniendo un día malo y mi papá aparece, todo escala a será más malo de lo que me imagine. Por lo que después dela llamada no fue una sorpresa entrar en un ataque de ansiedad… Lo realmente sorprendente fue el alcance de este, yo había pensado que con el tiempo los ataques de ansiedad iban a ser más pequeños pero el de hoy demostró que todo puede suceder; todo comenzó con el movimiento excesivo de las manos, rozando compulsivamente las palmas de mis manos con mi muslo, de ahí fui a a buscar una pelota antiestrés y la comencé a apretar y a rodar, comencé a temblar primero las manos y después las piernas, no podía dejar de mover el pie de arriba hacia abajo, en ese momento me estaba controlando hasta que mi mamá se acercó y me preguntó qué pasaba, le conté parte de la conversación y el solo recordarlo desencadenó lágrimas, llore y solloce un rato escondida en el muslo de mi mamá llore por lo injusto, por lo mal que me sentía, por la impotencia, por sentirme mal conmigo misma, mi mamá asustada me consoló y regaño al mismo tiempo, busco Vick Vaporub y me masajeó el cuello, me hablaba intentando calmarme hasta que el llanto medianamente cesó, estaba sentada aún sollozando y sentí que el corazón me iba a mil, mis pulmones iban a mil pensé que iba a tener un ataque de asma, trate de aclararme pero desde que colgué la llamada mi cabeza no dejaba de pensar a mil, todo lo que había estado en mi cabeza salió rápido y al mismo tiempo. Mierda no. Me sentí abrumada, no era capaz de nada, sentía que no era capaz de vivir, no entendía que estaba pensando, estaba asustada y no quería sentirme así.

El ataque bajó de intensidad, intente distraerme y pedir ayuda en mi mejor amigo para no asustar más a mi mamá, mi mejor amigo estaba bañándose y no me contestaba. Traté de respirar ¿Qué debía hacer? La pastilla ayudaba, la pastilla ayudaba. Fui, busqué la pastilla y me la tomé, busqué un programa que ver, algo que me hiciera reír y fuera una distracción. Hablé con mi mejor amigo y cuando me sentía más tranquila… los síntomas vinieron uno a uno de nuevo, temblé, se me aceleró el corazón, se me aceleró la respiración, estaba llorando, llore porque me dolía todo no solo el corazón herido, me dolían las costillas de respirar rápido, el pecho de lo rápido que palpitaba mi corazón, los ojos del montón de lágrimas. Tras el último llanto quedé desmadejada. Mierda. Me dolía todo y mi energía se había ido al culo del universo, seguía ansiosa, seguía sin poderme enfocar, estaba frenada, no quería hacer nada… Pasé un rato así, me la pasé el día luchando con las secuelas de uno de los ataques de ansiedad más fuertes que me han dado.

Es el final del día y me siento mejor, pase de estar 10/10 en una escala donde el estrés máximo es 10 y el mínimo 1, a estar en una 7/10 después de distraerme, después del yoga estuve en 5/10 y cuando logre hablar con mi mejor amigo y explicarle que me había pasado volví a 7/10, ahora estoy en 5-6/10 me arden los ojos y estoy demasiado cansada. Pase por un infierno, me siento como si hubiese corrido una maratón.

La moraleja de hoy es: aprende de los errores, Elle. Si sientes que el día no está yendo bien y llama tu papá, no contestes, no vale la pena lo que puede desencadenar.

Amigos desaparecidos,autoestimas destruidas y llamadas inesperadas

Este fin de semana fue de esos que te hace preguntarte si todo se junta por mandato divino o por pura casualidad, después de algunos meses fuimos donde mi familia a celebrar un cumpleaños así que el sábado mi madre hizo un despliegue culinario mientra syo hice un despliegue conmigo misma, decidí después de meses decolorarme el cabello para probar un nuevo look y terminé siendo un poco rubia anaranjada, la experiencia fue rara y de adrenalina no estaba segura de que cambió quería pero estaba segura que quería un cambio, el resultado no fue el mejor pero la sensación de haberlo intentado fue genial.

En el cumpleaños la pasamos genial, mi primo menor llevó a a su novia a conocer la familia y fue divertido ver una nueva etapa de su vida pero más tarde llegaron esas preguntas que todos sabemos que la familia no hace de mala manera pero que dan a veces en esos puntos sensibles que estas intentando cerrar, mi prima mayor después de despedirnos de mi primo y su novia me pregunta que cuándo voy a traer yo al mío para presentárselos, en mi mejor actuación me reí y le dije que se sentara que iba a esperar por un buen rato… La única persona que alguna vez había querido someter a la situación de introduccion con mi familia está muy lejos viviendo su vida con otra persona mientras yo estoy decidida y enfocada a gastar mi energía madurando y creciendo en busca de mi independencia en lugar de buscar una relación, por el momento lo necesito una pareja, por el momento me bastan mis mejores amigos pero el ardor de ser todavía la que nunca ha llevado una pareja a que la conozca la familia sigue estando ahí.

Más tarde y después de hacer maromas para poder entrar a mi carro pro seguir las instrucciones de mi padrino viaje a donde mi tía para buscar a uno de mis amigos que lelvo sin ver como casi 8 meses con el fin de darle un detalle por haberse graduado de la universidad y por haber cumplido años, el hombre que suele contestarme no contestó, lo llame una cantidad absurda de veces y le escribí como 500 mensajes por distintas redes sociales, pensé en ir a su casa pero no estaba segura de su ubicación seguía al filo del pánico como por una hora en la que de forma insistente llamé y llamé sin obtener respuesta. Me tuve que devolver a casa con esa zozobra imaginándome cada nuevo escenario en donde algo le había sucedido y nadie me había avisado, a las 11:45 estaba al límite y seguía escribiéndole, pidiéndole a todas las deidades que el hombre apareciera porque después de lo sucedido hace poco con la compañera de mi mamá, las muertes repentinas es el top trendy en mi mente para torrurarme, le rogué en una kits de voz que me dijera que estaba bien y me acosté a dormir, soñé que estaba trabajando toda la noche y me levanté temprano solo para volverle a escribir, a él y a su mejor amigo preguntándole por él, espere por más tiempo intentando convencerme que nada había pasado y que el estaba bien, cada que el celular vibraba tenía esperanza y se apaga a al ver que era cualquier notificación, pase otra hora pensando en todo lo que podía ir mal hasta que apareció de la nada pasadas las 8:30 am, el alivio que sentí me trajo lágrimas a los ojos y procedí a torturar lo con la culpa, perdí la cuenta de cuantas veces se disculpo porque no me importaba, me importaba que me siguiera hablando, saber que estaba bien y que ninguno de lso escenarios en mi mente era real.

En la misma fiesta mi mamá nos tomó uan foto casual a todos mientras estábamos en la mesa, no puedo poner en palabras lo más que me veía en ella y lo mal que me afecto, casi desde mi adolescencia no pensaba que estaba tan fea y tan poco atractiva, toda la autoestima que había construido con el yoga y el look de ese día se fue por el desagüe, básicamente mi mente hilo mi estado de soltería ocn mi apariencia y fue un golpe tan bajo como solo podría dármelo yo misma, esa voz cruel y sádica de mi cabeza que no es amable conmigo, me torture y en pocas palabras estuve diciéndome lo todo el día «estas gorda», «te ves muy mal», «esta sloca por haberte hecho eso en el pelo»… Y dolió, cada vez dolía con más ganas, me ensañe conmigo misma y por más que leí a mi mejor amigo decir que era bella y que solo había sido una mala foto no me la creí, ayer quería verme tan bien y había una prueba de que nunca me había visto tan mal, tan gorda, tan desgarbado, tan poco atractiva, tan panzona…

Y ya para finalizar el día, después de la tortura emocional y el trabajo extenuante cuando lo único que quería era descansar después de no haber descansado en el fin de semana, me llamaron del cine (Sí, exactamente ese mismo cine que hace 6 meses me despidió pro mensaje de whattsapp) la gerente me llamó a preguntarme si estaba interesada en volver y le pregunté por las condiciones, ella me dijo que todas mis dudas me las podía resolver alguien que me llamaría más adelante, ya que el sodneo que estaban haciendo era para comprobar y actualizar datos de los empleados que se habían destacado en el trabajo que estaban haciendo antes de la pandemia, le dije que por ahora estaba interesada y colgamos.

Lo pensé por un rato ¿quería volver al mismo lugar? La respuesta fue si, algo dentro de mi vibra positivo hacia ese momento, siento que es algo que disfrute haciendo y que si bien tuvo sus desventajas -como las quemaduras y los horarios asesinos-, no tengo mayor reproche. Extrañaba mis compañeras de trabajo y mi espacio, mantener mi tiempo ocupado solo para mi, tener un ingreso económico, una vida que no era fácil pero que se sentía muy mía. La idea me gustó aunque no me aferro a ella, como un plan mientras tanto me puede funcionar pero seguir buscando trabajo en mi carrera y en mi desempeño profesional sigue siendo lo mas importante.

Creo que esa fue una buena actualización de lo que ha pasado, estoy confundida de cómo me siento en este momento, me siento esperanzada pero a a la vez estoy sintiendo que no deberia estarlo porque es muy poco y debo aspirar a mas… Aun tengo tiempo para pensarlo porque también sería arriesgarme con esto de la pandemia pero, hay algo entorno a esto que se siente bien, algo que me da esperanza y me hace sentir que la oleada de cambios positivos se acerca y nos e si tener miedo o estar emocionada por eso.

La muerte es un regalo

Pase 3 noches haciendo duelo, esperando el momento en que pudiéramos ir a despedirnos de ella, una de las personas que es parte de mi segunda familia. El día llego y me sentía preparad y calmada para ello, viajamos hasta Rionegro, maneje por 45 minutos en carretera, pasé por un túnel por primera vez, pague peaje y buscamos una iglesia por calles pequeñas, me reuní con mi segunda familia algunos de ellos que conocía desde el inicio de mi propia existencia y a pesar de las medidas actuales por el covid-19, vi a una de mis personas favoritas, uno de ello, mi monito y me acerqué a abrazarlo con tanta precaución pude, necesitaba abrazarlos y sentirlos, necesitaba más recuerdos de sus abrazos. El cielo estaba hermoso, las nubes pintaban el azul claro y el día estaba soleado y agradable, caminé con suavidad siguiéndolos a todos, no éramos ni la mitad pero estábamos representando a toda nuestra familia.

Nos acercamos a la sala de velación y estaba nerviosa pero a la vez estaba tratando de ser fuerte, seguimos las medidas de seguridad y abrazamos a la hija de Margara, ella lloro y nos abrazo. Respiré profundo, trate de cuidar de todos, verlos y apoyarlos, escucharlos y darles mi apoyo como podía, quería tener tantos brazos como Ganesha para poder estar para todos. Una de ellas me dijo «nos estamos yendo uno a uno» y en ese momento solté un par de lágrimas, no soportaba esa realidad porque si ellos se estaban yendo, yo sentía que los estaba perdiendo uno a uno. No sé si antes o después fue que me acerqué a verla, para mi estaba bien, estaba pálida pero aun así parecía estar sonriendo, me aleje y trate de convencerme de la realidad, me pesaba el corazón. Se había ido.

Me quede de pie al lado de mi mamá y me acerque a una monja -hermana de Margara- que estaba hablando con los otros miembros de mi familia, ella les contaba como había sucedido todo, cómo había pasado, viéndose tranquila y en control de sus emociones -la admire- ella dijo «Fueron a ver una nueva parte de la casa de Gustavo y cuando se estaban devolviendo la gorda dijo que iba de primera, las escaleras eran algo empinadas y no sabemos si fue un mareo o que el cuerpo se le fue hacia adelante, se resbaló y se fue directo contra una baranda que había en el descanso de las escaleras, los médicos dijeron que el impacto había sido muy fuerte, la revisaron y no estaba consciente, alguien que iba pasando por ahí les ayudo y la subieron a una camioneta y la llevaron a urgencias, la recibieron y 10 minutos después les informaron que ella había llegado sin signos vitales».

La hermana sonrió, dijo que no había sufrido y que si le preguntaban a ella, ella estaba agradecida con Dios por habérsela llevado así, no se imaginaba a su gorda limitada por algún rezago mental del impacto o parapléjica, ella también dijo lo que pudo haber sido el discurso que más calma me dio «Yo no sé porque le tememos a la muerte, yo no le tengo miedo porque mi meta y la meta de todos es llegar ahí, llegar a los brazos del que más nos ama. ¿para que más vivimos sino es para finalmente morir? La gorda está bien, esta mirándonos desde el cielo»

Y es verdad, sin importar cuántas metas personales, académicas o laborales tengamos, la meta en común que tenemos cada ser vivo en la tierra es la muerte. Es el destino que nos espera a todos y no deberíamos temerle nunca, la muerte es un regalo, es el premio por haber vivido, nos duele a los que nos quedamos porque nos enseñan que lo físico va por encima de todo pero, es un regalo, para el que finaliza ese recorrido sin importar lo corto o largo que haya sido. La muerte es un regalo que los humanos no entendemos pero vale la pena por lo menos pensarlo así.

La vida continúa

Toda la semana he dormido mal, llevo 8 días sin poder dormirme a horas decentes y sintiéndome cansada en general. Al principio fue el duelo, después un perro de mis vecinos que ha ladrado seguido y sin detenerse después de la media noche, ayer no solo fue el perro sino también un niño pequeño que no estoy segura si lloraba porque le dolía o porque tenía hambre. Soy esas personas que necesita de un espacio tranquilo al dormir o un ambiente que tenga un ruido constante -claramente el llanto y los ladridos no son lo ideal para dormir.

Anoche soñé con Margara, la vi irse y me di cuenta de que había estado llorando en sueños, al parecer todavía mi subconsciente esta trabajando en eso. Los sentimientos de perdida son difíciles sobre todo cuando sientes que esas personas no deberían irse nunca de tu vida.

En general he estado tratando de evitar mi realidad haciendo cosas como ejercitarme, leer antes de dormir, ver videos y escribir…es sorprendente como la escritura me ha dado un refugio. Hoy en especial me levante sintiéndome vacía, solitaria y sin ánimos de hacer nada, de interactuar con nadie, tal vez encerrarme en algún lugar mientras escucho música o tal vez escribo, quedarme conmigo, en un mundo donde no necesito hacer nada y donde nada es difícil, donde no hay que pensar en que no consigo trabajo y que parezco no avanzar, tengo preocupaciones de adulta.

Pérdidas y despedidas

El teléfono sonó en la noche, siempre he sabido que después de una determinada hora cuando llega una llamada viene con una mala noticia y así fue, una de las compañeras y amigas de hace 25 años de mi mamá había fallecido. Me senté en el borde de mi cama fría, completamente en shock, odiando como me estaba sintiendo, las lágrimas llegaron después, mis emociones se fragmentaron en muchos pedazos.

Esas personas no son solo compañeros de trabajo y amigos de mi madre, esas personas son mi segunda familia y perder a uno de ellos es como perder un pedazo de mi alma. Llore abrazada a mi mamá, solloce y me abrace a mi misma, me pregunté mil veces ¿por qué? Pensé mil veces más lo injusto que era, recordé con mi mamá todos los momentos bonitos: ella había sido la primera persona de sus amigos en irme a conocer cuando era una bebé. Las veces que estuvimos en las fincas de su familia y compartimos con sus familiares, la energía feliz con la que siempre cargaba el ambiente cuando llegaba, su risa pegajosa, sus gritos y chistes.

Murió repentinamente de un golpe que se dio en la cabeza al caerse por unas escaleras, una mujer que no fue madre biológica pero que adoptó una niña y la amo con toda su alma. Una mujer que adoraba su nieto y sus amigos, una mujer que compartía todo lo que tenia. Mierda, no es justo. Todavía no me lo creo por completo, me arden los ojos y los siento pesados por el tiempo que pase llorando, me evadí por un rato viendo series pero el pensamiento me persigue… No la volveremos a ver, no la volveremos a escuchar, no volveremos a conectarnos con su familia ni a convivir con ellos, los lazos se rompieron… Ella se fue y no va a volver a aparecer como siempre lo hacía, se fue del todo.

Duele, me arde el pecho. No quiero dormir, no me gusta despedirme, mi familia debía ser indestructible, poderosa e invencible. No quiero perderlos, a ninguno, no quiero que se vayan, no quiero que me dejen sola.

Hoy se fue la segunda de ellos, Dios, sigo sin creerlo, no se si quiero llorar o golpear la pared, no me siento fuerte, me siento mal, me siento triste. Los recuerdos no son suficiente, quiero más recuerdos. No puedo con que sea verdad, la realidad no me gusta. Por favor que no sea cierto, por favor.

Batido emocional: entre noticias y realidades en casa

Hace ya semanas que no escribo, las razones son pocas y no muy válidas realmente es muy simple: no tengo ganas de escribir. Estos días han sido absorbentes y aburridores porque de nuevo el trabajo – todo lo que hago asistiendo a mi mamá- monopolizo el tiempo, las frustraciones que vienen con hacer algo que no te hace feliz son infinitas y de pronto te ves a ti misma haciendo eso que no quieres hacer durante todo el día y cuando por fin hay tiempo libre, eso se chupo tu energía por completo y quedaste sin ganas de hacer absolutamente nada.

Esta semana ocurrió un hecho espantoso en mi país, la madrugada del día de los derechos humanos, unos policías asesinaron un hombre con una taser mientras este les suplicaba que no lo hicieran, el hecho volcó la capital de mi país en una muchedumbre enfurecida, decidida a quemar los CAI -como las comisarias de policía- y a enfrentarse y manifestar sus inconformidades rompiéndolo todo porque no es justo, y aunque yo no salgo a romper y quemar dentro de mi esta el sabor de la injusticia ¡NO ES JUSTO! No es justo que un asesino tenga casa por cárcel en una hacienda donde disfruta de todo lo que consiguió aterrorizando a un pueblo mientras una persona con una multa es asesinada por dos miembros de una institución que debería proteger al pueblo y no es sólo esa muerte, es estudiantes, jóvenes que han muerto ejerciendo su derecho a la protesta, han sido ASESINADOS por gente que debería protegerlos, niñas han sido violadas por hombres que deberían atrapar y ajusticiar a los violadores ¡ESTÁ MAL! Esta muy mal lo que está ocurriendo y de alguna forma debe arreglarse, si no escuchan que rompan, quemen y manden todo a la mierda porque háganlo o no lo hagan ¡NOS ESTÁN MATANDO! aquellos que su juramento es protegernos nos están matando y no es justo que tengan un trato diferente por tener un uniforme que no respetan y al que no le hacen honor. Todo está tan mal y de verdad que por días estuve intentando manejar las emociones provocadas por la situación para que no me afectaran en mi entorno pero no lo logro porque cuando escucho a mi mamá -una docente de ciencias sociales- decir «es que no es la forma de arreglar nada, nos van a subir los impuestos para arreglar esos daños» me entra más frustración porque la vida debe ser más importante que las cosas.

Llevan meses matándonos y nadie ha hecho nada, años matándonos y nadie ha hecho nada, la gente está cansada que los que deberían ser los héroes sean quienes nos estén asesinando y se les justifique con discursos, porque todo está en los discursos el decir «sólo fueron esos dos policías que hicieron las cosas mal» ¿y los que no los detuvieron qué? Ellos también lo hicieron mal ¿y los que se quedaron callados? ellos también lo hicieron mal ¿y los que salen a las protestas y les disparan? TAMBIÉN ESTÁN MAL

Yo no salgo de mi casa, pero aun así escucho a mi madre verse contrariada entre defender y decir que esta mal la situación. Vernos en posturas diferentes, me genera mucha contrariedad, me genera malestar y no puedo verla y tratarla normal porque me siento frustrada con lo que está pasando, pero son cosas que no podemos controlar y no está en mis manos hacerle ver que se equivoca – aun más teniendo en cuneta que ella es de la generación que cree que su experiencia vivida hacen casi imposible que sus opiniones sean equivocadas- y sí estoy 100% segura que se equivoca porque es una docente de ciencias sociales que le comparte la tibieza y la neutralidad de una situación delicada a sus estudiantes, que se molesta y cree que nos chicos no piensan bien cuando le hacen saber que ellos estarían de acuerdo en salir a protestar pro lo que está pasando, está equivocada al querer que ellos luchen sólo con el diálogo como herramienta cuando la misma historia que ella enseña es la prueba fehaciente de que ningún cambio en la historia se ha hecho sólo dialogando -a excepción de la independencia de Canadá- Me duele que ella sea de ese grupo de personas porque siempre viví con al idea de que ella no se equivocaba, pero crecer nos enseña que nuestros padres pueden estar muy equivocados y que no por eso, vamos a amarlos menos pero nos vamos a frustrar muchísimo más.

Todo lo anterior es para dar un contexto de cómo me siento y cómo situaciones externas han afectado mi situación familiar y cómo ha cambiado la forma en que veo a mi familia. Como me frustra y me siento impotente de no poderlos hacer pensar diferente, de forma más humana, menos enfocada en proteger ideales que tenemos sobre las instituciones publicas y más enfocadas en escuchar y apoyar el por qué un pueblo está destruyendo. Es una mezcla de sentimientos y ya perdí la cuenta de cuántas veces me he preguntado a mi misma ¿por qué estoy enojada con mi mamá? en general ¿por qué estoy enojada? si en apariencia «nada en mi vida se ha alterado», «nada malo me ha pasado»…pero resulta ser que estoy enojada por mi país y es mucho más profundo de lo que soy consciente, un enojo subconsciente que genera la alteración de mi estado de ánimo.

De aprendizajes de vida y reflexiones

Anoche antes de quedarme dormida y después de que una serie me pusiera a reflexionar, estuve dándole vueltas a el pensamiento de ¿tenemos o no control de lo que sucede en nuestra vida? Muchas personas creen que no tenemos ningún control y que sin importar lo que hagamos Dios/el universo/el destino/la vida/una fuerza superior ya tiene todo decidido por nosotros y sin importar cuanto queramos cambiarlo, esto va a suceder de igual forma.

Mientras que otros, como en la serie, plantean la idea de que somos nosotros los que tomamos las decisiones que nos llevan paso a paso a nuestra vida. A la final llegue a la conclusión de que es una mezcla de ambos, algo así como cuando los profesores de matemáticas decían que lo importante en el examen no era tanto el resultado sino el procedimiento que uno hacía para llegar a él.

Al acuerdo que llegue en mi mente es que nosotros tomamos las decisiones que nos llevan a esa casilla final predefinida, decisiones que son correctas o equivocadas y que nos llevan a otras y así sucesivamente hasta que alcanzamos ese destino predestinado. Es un parte y parte, ya que somos nosotros los que decidimos la ruta que estamos tomando para llegar a donde debemos llegar pero ese destino ya está organizado por una fuerza superior. Muchos pensarían que no tiene sentido decidir «bien» porque finalmente siempre estaremos llegando al mismo lugar pero creo que la magia está en pensar si queremos un viaje tranquilo a este punto o si queremos dar vueltas y torturarnos en diferentes escenarios.

Realmente nadie sabe como funciona la vida, por ahora mi teoría es seguir decidiendo aun así tenga miedo, decidir lo que está en mis manos y en lo que pueda.

Días de oscuridad y soledad

Tengo días como hoy, en los que me levanto y no me siento positiva, días en los que no quiero salir de la cama así tenga hambre porque no quiero gastar energía en interactuar, hay días en los que siento que es mejor aislarme porque no quiero lastimar a nadie y no me siento lo suficiente fuerte como para fingir que estoy bien.

En estos días me quedo encerrada en mi habitación mientras puedo, fingiendo que estoy dormida mientras llevo tiempo en el celular, a veces leo y me pierdo en otro mundo, todo mientras estoy a oscuras escuchando los ruidos del ambiente. En ocasiones querer aislarme tiene sentido por ejemplo cuando alguien me lastimó y no quiero interactuar con esa persona porque todavía me duele y no soy capaz de actuar como si nada, otras veces es porque estoy pensativa porque algo sucedió y no lo logro entender.

Me refugio en mi que es finalmente todo lo que tengo, yo que soy el único consuelo que tengo a la mano, sola en mi cuarto y en mi cama me siento un poco mejor, siento que todo no es tan grave y que puede mejorar, mi energía se gasta en pensar positivo y no se pierde en fingir para que los otros no pregunten y me dejen en paz.