No sabía si debía escribir lo que pasó porque a duras penas logré hilar mis pensamientos lo suficiente para lograr decirle de forma medianamente coherente a mi mejor amigo lo que me había sucedido, pero escribir es mi mejor terapia.
Hoy fue de esas mañanas en las que desde el momento en que te levantas de mal humor sabes que hay muy pocas posibilidades de que la mañana mejore, así que después de que me levantaran 2 veces decidí quedarme despierta y deambular por ahí porque hoy tenia mucho que hacer referente al trabajo de mi madre. Mientras le explicaba a ella algo que debía hacer en una reunión, mi celular sonó y no alcance a contestarlo, era mi papá – Dios sabe que debí dejar las cosas así- pero al ver la llamada decidí devolvérsela pensando que tal vez se sentía solitario y solo aurora hablar con alguien, tal fue mi sorpresa cuando con sarcasmo «elogio» mi inteligencia y me pidió favores como si fuera cosa de todos los días y peor aún como si yo debiera saber todo para solucionárselo, me pidió que le ayudara en pocas palabras a conseguir trabajo por alguna plataforma y yo quedé tan confundida que no se como le explique que no tenía ni idea de cómo hacerlo porque su oficio es algo de conexiones diferentes, a partir de ahí me habló de sus problemas consiguiendo trabajo y termino por descargarme sus preocupaciones cómo si hubiese alguna forma en que yo pudiera solucionarlas, de alguna forma logré contestar la llamada de forma más o menos coherente pero mi mente ya estaba muy lejos de ahí.
Yo… Yo considero que soy buena persona, trato de siempre que puedo ayudar de corazón y entregar mi 100%, y por eso él se ha aprovechado miles de veces de esa bondad y ese buen corazón para pisotearlo. No se trata de ayudar es que no puedo ayudar, no estoy en condiciones de ayudar y peor aun no tenemos una relación en la que yo pueda ayudarlo sin sentir que soy una estúpida por ayudar a alguien que nunca me ayudo en mi vida.
Como alguien que no ha hecho nada por ti puede llegar a pedirte favores y a buscar apoyo en ti cuando nunca ha sido estable como para que tu puedas buscar apoyo en él, es injusto pedir cuando no has dado nada, es cruel esperar cuando no has dado nada. ¿Por qué hacerlo? ¿A caso no hay una consciencia que te dicte que esta mal pedirle a alguien a quien solo le has dado malos momentos y que a la fecha solo puede relacionarte con caos en su vida?
Y así fue, siempre he dicho que cuando estoy teniendo un día malo y mi papá aparece, todo escala a será más malo de lo que me imagine. Por lo que después dela llamada no fue una sorpresa entrar en un ataque de ansiedad… Lo realmente sorprendente fue el alcance de este, yo había pensado que con el tiempo los ataques de ansiedad iban a ser más pequeños pero el de hoy demostró que todo puede suceder; todo comenzó con el movimiento excesivo de las manos, rozando compulsivamente las palmas de mis manos con mi muslo, de ahí fui a a buscar una pelota antiestrés y la comencé a apretar y a rodar, comencé a temblar primero las manos y después las piernas, no podía dejar de mover el pie de arriba hacia abajo, en ese momento me estaba controlando hasta que mi mamá se acercó y me preguntó qué pasaba, le conté parte de la conversación y el solo recordarlo desencadenó lágrimas, llore y solloce un rato escondida en el muslo de mi mamá llore por lo injusto, por lo mal que me sentía, por la impotencia, por sentirme mal conmigo misma, mi mamá asustada me consoló y regaño al mismo tiempo, busco Vick Vaporub y me masajeó el cuello, me hablaba intentando calmarme hasta que el llanto medianamente cesó, estaba sentada aún sollozando y sentí que el corazón me iba a mil, mis pulmones iban a mil pensé que iba a tener un ataque de asma, trate de aclararme pero desde que colgué la llamada mi cabeza no dejaba de pensar a mil, todo lo que había estado en mi cabeza salió rápido y al mismo tiempo. Mierda no. Me sentí abrumada, no era capaz de nada, sentía que no era capaz de vivir, no entendía que estaba pensando, estaba asustada y no quería sentirme así.
El ataque bajó de intensidad, intente distraerme y pedir ayuda en mi mejor amigo para no asustar más a mi mamá, mi mejor amigo estaba bañándose y no me contestaba. Traté de respirar ¿Qué debía hacer? La pastilla ayudaba, la pastilla ayudaba. Fui, busqué la pastilla y me la tomé, busqué un programa que ver, algo que me hiciera reír y fuera una distracción. Hablé con mi mejor amigo y cuando me sentía más tranquila… los síntomas vinieron uno a uno de nuevo, temblé, se me aceleró el corazón, se me aceleró la respiración, estaba llorando, llore porque me dolía todo no solo el corazón herido, me dolían las costillas de respirar rápido, el pecho de lo rápido que palpitaba mi corazón, los ojos del montón de lágrimas. Tras el último llanto quedé desmadejada. Mierda. Me dolía todo y mi energía se había ido al culo del universo, seguía ansiosa, seguía sin poderme enfocar, estaba frenada, no quería hacer nada… Pasé un rato así, me la pasé el día luchando con las secuelas de uno de los ataques de ansiedad más fuertes que me han dado.
Es el final del día y me siento mejor, pase de estar 10/10 en una escala donde el estrés máximo es 10 y el mínimo 1, a estar en una 7/10 después de distraerme, después del yoga estuve en 5/10 y cuando logre hablar con mi mejor amigo y explicarle que me había pasado volví a 7/10, ahora estoy en 5-6/10 me arden los ojos y estoy demasiado cansada. Pase por un infierno, me siento como si hubiese corrido una maratón.
La moraleja de hoy es: aprende de los errores, Elle. Si sientes que el día no está yendo bien y llama tu papá, no contestes, no vale la pena lo que puede desencadenar.