Entrevista de trabajo #2 del 2020

Tras vivir un drama y un día de mierda y tener que levantarme a las 5:00 a.m para asistir a la entrevista ya que mi mamá prefirió hacerle un favor a alguien que darme la oportunidad de no tener una salida tan compleja… Sólo dormí 3 o 4 horas ya que entre la ansiedad, el enojo y mal genio me hice el cóctel perfecto para no dormir pronto, ni bien.

Me levanté con pesadez en el cuerpo, ardor en los ojos y sin ganas de existir. Al sentirme así, me tomé un momento para consolarme y darme esperanza de que todo iba a estar bien, me repetí como mantra que tenía que vibrar en positivo y disfrutar de mi día, logré subir mi ánimo y enfrenté mi día.

Salí de casa pasadas las 6:30 a.m, salí arreglada y lista para estar bien en el transporte público pero bajó primero un bus y no paró, me tocó subir en otro que estaba más vacío unos minutos después. Me fui escuchando música convenciéndome que no podía dejar que el pasado afectará mi presente y así fue, viví en mi presente y en la emoción de ir a una entrevista de trabajo en una empresa de cine.

Trabajar en un cine, es ese pequeño sueño que tuve por años, así que me aferré a tener esa oportunidad de cumplirlo y fui camino al metro. Todo iba bien hasta que llegué a la estación de traspaso de línea, la cual solo existe una palabra para describirla a las 7:00 a.m: CAOS. La cantidad de gente que había era absurda, sólo se veía gente y más gente en la plataforma y sin importar cuantos metros pasaban la gente no parecía disminuir sino aumentar, estuve 20 minutos ahí esperando a poder entrar y cuando finalmente se dio la oportunidad, me embutieron a las malas de tal forma que me sacaron el aire, me hicieron tropezar, me zarandearon y volvieron a estrujarme y a empujarme hacia dentro del vagón hasta quedar en un punto en el que no podía moverme, me llegó un leve resentimiento con mi madre pero lo envié hacia abajo en mi mente porque no iba a permitir que nada dañara mi día.

Llegué a la entrevista a las 8:03 a.m pensando que había llegado 3 minutos tarde y descubriendo que comenzaban a las 8:30 a.m, y siendo la realidad que tuvimos que esperar hasta casi las 9, entramos más de 118 personas para el proceso de selección, pase la mañana escuchando información y llenando formatos, cada pedacito de información que escuché me hacían entender el sentido de estar ahí en ese momento, aprendí lo que una empresa de 92 años construye para sus empleados, porque si son turnos de tarde-noche de domingo a domingo pero las prestaciones de ley, las bonificaciones y los beneficios de los beneficios hace que todo valga la pena, quede sorprendida y maravillada, con más ganas que antes porque no solo cumplían con lo mínimo sino que beneficiaban a sus empleados tanto como podían, tan así que les ofrecen una oportunidad de crecer dentro de la misma empresa… Algo que sin duda, para mí es impresionante.

Nos soltaron a las 11 y regresábamos a las 2:00 p.m, salí y me quedé dando vueltas por el centro comercial y caminé de un lado al otro, me senté y comencé a leer un libro, no lo terminé y fui a almorzar con mi mejor amigo.

Volví a el proceso de selección y respondí mas de 105 preguntas, asistí a una entrevista en donde todo fue muy rápido: confirmación de mis datos, sorpresa por la ocupación de docente de mi madre, una pregunta por mi relación con mi papá (lo último que me interesaba era mencionarlo en mi día), habilidades y aspectos a mejorar, alergias y finalmente el aviso de respuesta sería entre 8 a 20 días.

Salí flotando y casi en trance, tengo la oportunidad de cumplir uno de mis pequeños sueños… Caminé a un espacio lleno de árboles en el centro comercial, me senté y me puse los audífonos para esperar a mi mejor amigo, me sentí contenta, estaba ahí sin tener que pensar en nada, sin nada que pudiera hacerme daño, estaba ahí conmigo misma, compartiendo ese momento de calma y tranquilidad, ese momento para disfrutar que tenía la oportunidad de hacer algo que yo quería.

Fue una jornada demasiado larga pero todo valió la pena para sentirme orgullosa de haber podido soñar y poder llegar a este punto en donde: si se da sería fantástico y si no, llegué más cerca de lo que nunca había estado de cumplir uno de mis sueños y eso me da la esperanza con cada uno de los sueños escritos en colores en mi libreta.

No me hablen de este día

¿Cómo comenzar esta entrada? La vida sabe cómo compensar lo bueno con lo malo, ayer estaba muy contenta y hoy… ¿Qué les digo?

Me levante muy en la madrugada para hacerle un favor a mi mejor amiga y comenzaron los problemas con la plataforma, algo que involucraba dinero y en lo que yo tenía ninguna forma de solucionar. Hice todo lo que estuvo en mis manos y aún así el problema continuó, poco más que me enoje y me indisponga que no poder ayudar a alguien que amo.

De esa situación mi mamá sacó a relucir varios comentarios que ella consideraba vitales para que yo tuviese en cuenta el primero tenía que ver con mi incapacidad para cerrar ciclos y el segundo con la inseguridad que eso le provocaba a ella. Claramente su discurso estaba enfocado en cosas que eran de su interés personal y eran nimias.

Me enoje por no poder ayudar a mi amiga, por la respuesta que me dieron en la plataforma y me enoje aun más por la incapacidad de mi madre de leer mi estado emocional y ayudarme en vez de darme más peso para hundirme. Mi enojo escaló a tal punto que caminé muchas cuadras y mi respiración no se estabilizaba, me palpitaba el corazón casi como una taquicardia y me temblaban las manos mientras mi cabeza estaba en un loop que solo me hacía enojar más y más, me senté a meditar y necesite de 20 minutos para entrar en calma.

Pasada una media hora de calma, me levante a buscar algo de comer y recordé que necesitaba unos papeles para la entrevista, fui a buscarlos y cuando lo tenía casi todo, recordé súbitamente que tenis que llevar unas fotos tipo documento, las cuales se encontraban en algún lugar de mi habitación, pude mi cuarto patas arriba con la mente dividida en encontrar las fotos y que hacer en caso de no encontrarlas cuando sonó el teléfono, uno de mis primos habló con mi mamá y yo solo escuche a medias y respondí lo que me preguntaban.

Al colgar ella me dijo que él le había pedido prestado el carro y que ella le había dicho que sí. Mi mente freno en seco porque unas horas antes le había dicho que quería ir en el carro a mi entrevista de trabajo, entonces en una maniobra muy propia de ella insistió en que le dijese a que horas salía para hacer la logística del carro y yo le recordé que tal y como le había mencionado con anterioridad, no sabía a qué horas iba a salir… Ella comenzó a buscar la forma, jugando con mi tiempo y en medio de todo yo solo respiré profundo y le dije que no había necesidad de hacer nada porque yo me iba a ir en metro, ella me miró extrañada y le repetí que no me iba a llevar el carro… Lo difícil no es prestar el carro, es que mi opinión no valga lo suficiente para ser pedida a pesar de que el carro es mi responsabilidad, me enoje aun más al ser ignorada y al ser vista como un accesorio para tomar decisiones importantes.

Hoy estuve mas enojada que nunca y a pesar de que luche contra el enojo, todo se sumó para que no pudiese controlarlo.

Días felices

Anoche realmente no pude quedarme dormida temprano, me perdí en un libro y después me perdí escribiendo solo porque la ansiedad no me dejaba dormir, estaba preocupada porque tenía que levantarme temprano a revisar ofertas de empleo y aplicar, tal y como se había hecho costumbre hacerlo, así que terriblemente cansada me desperté a eso de las 9 a.m, me puse a ver vídeos en el celular sin ganas de comer o levantarme después de aplicar a cuanta oferta de empleo me pareció factible. Un poco más tarde sonó mi celular, una llamada de una empresa de proyección de cine para citarme a una entrevista de trabajo, emocionada brinque de mi cama para buscar en donde anotar, colgué y le escribí a mi mejor amigo, hice una nota de voz emocionada porque siempre que me he permitido soñar la idea de trabajar en un cine me ha gustado y con esto la oportunidad de hacer ese pequeño sueño realidad, simplemente me hizo feliz por un momento.

Brinque de la emoción y sentí que la vida me estaba dando la oportunidad de hacer las cosas de la forma correcta y que finalmente la señal en verde que estaba esperando para seguir adelante con mi plan de cambio llegó brillante y hermosa, de una forma emocionante para brindarme más esperanza, así que tomé esa emoción y la use para hacer lo que tenía pendiente, lave mi ropa y me senté a investigar para ser au pair, revise agencias, testimonios, destinos, requerimiento y la ansiedad no me atacó en ningún momento.

Más tarde a las 6p.m me reuní con mis compañeras del colegio, esas personas que conocí hace 9 años, a las que he visto crecer y me han visto crecer, me quieren por la persona que fui y que en esencia soy, una persona blandita y amorosa que siempre estará para ellas, tuvimos horas de risa imparable, historias sobre cada una y sobre las otras compañeras, nos dimos consejos y soporte emocional, nos escuchamos y compartimos nuestras opiniones con fluidez, fueron horas que todos necesitamos, estar con las personas que debemos estar y que siempre han estado ahí, que nunca han querido cambiarte porque te quieren por la persona que eres.

Hoy pase un día con muchos momentos en los que me sentí feliz, agradecida por estar viva para experimentar el rumbo que debo seguir, me sentí alegre de ver que todo está encaminado hacia un lugar y verme tan cerca de cumplir un sueño por pequeño y nimio que parezca.

Malos sentimientos

Cuando conocí en yoga por allá en septiembre, aprendí y me di cuenta de lo mucho que afectan las malas emociones como el enojo y el orgullo al cuerpo. Con eso en mente me decidí a controlarlas y sacarlas de mi vida, no ha sido fácil porque soy una persona que se pone de mal genio con demasiada rapidez, pero he aprendido a manejar mi enojo, a veces me quedo contando hasta cien y me devuelto mientras respiro profundo, otras veces camino y me quedo mirando a un punto fijo mientras controlo mis pensamientos, enojarme no me hace bien…

Cuando me enojo se me acelera la presión sanguínea, me da un nudo en la garganta y me siento agresiva, más de una vez le he dado golpes a almohadas, peluches e incluso una pared. Y una vez que pasa la crisis, me siento vacía y aburrida, me siento culpable y me recriminó por todo, me centro en todo lo que he hecho mal y me doy una larga paliza mental por cada una de las cosas en las que me he fallado y le he fallado.

La que sale mas perjudicada con el enojo soy yo, la que siente como se quiebra soy yo, la que se traiga todo lo que piensa, todo el dolor que le genera, soy yo. La que se queda confundida y pensando que no hay peor cosa que ella, soy yo. El enojo no me ayuda en nada, no me da perspectiva y es simplemente una forma de enfermarme más rápido.

Así que últimamente, hago todo lo que está en mis manos para no enojarme y para no pensar enojada, para que mi cerebro se calme y is pensamientos no la tomen contra mí. He mejorado y cada vez que puedo me tranquilizo porque las malas emociones no me construyen, me destruyen y las quiero muy lejos de mi.

La mejor forma de estar bien es identificar qué te alimenta y qué te lastima, para concentrarte en lo bueno y saber manejar lo malo.

Conchudez

Trate de buscar una definición para la palabra <<conchudo>> pero no encontré una que me diera satisfacción, cuando acá en mi país se refieren a una persona con ese término es una persona recostada en los otros, una persona que a pesar de ver al otro ocupado no se inmuta en ayudar.

La palabra siempre me ha parecido insultante y hoy no por primera vez en la vida, mi madre la uso conmigo, sin embargo ella la utiliza solo cuando es para su conveniencia. Amo a mi madre pero cuando no quiere algo o quiere indisponerme sabe exactamente que botones pulsar hasta llevarme al límite y que efectivamente tenga razones para enojarse, indignarse y hacerme sentir como la peor persona.

Soy conchuda por no hacer mis cosas, cosas que me perjudican a mi directamente como no lavar mi ropa, pero es ella la que se lo toma como si me estuviese haciendo algo a ella, es una persona controladora y terca, quiere que las cosas se hagan cuando ella quiere sin importarle la opinión del otro por eso mismo y para evitar enfrentamientos suelo alejarme de su camino y hacer lo mío cuando ella no está porque a lo mencionado con anterioridad se le suma su necesidad de que las cosas se hagan de la forma que a ella le gustan sino le da lo mismo que uno las haga o no.

Tenemos un parecido muy grande pero nuestra mayor diferencia es que yo siempre pienso en el alcance que van a tener mis palabras y procuro callarme si mis palabras van a lastimar al otro, mientras que ella enojada dice de todo y lastima a su interlocutor, pero este debe tragar entero y tratarla como si nada porque al fin y al cabo pocas veces ella aceptará que cometió un error o reconocerá que no estuvo bien lastimarte.

Soy conchuda por ser una persona que tiene su propio ritmo, una persona que odia hacer las cosas bajo su supervision, soy conchuda porque no vivo de su misma forma.

Dejarse ser

Hoy salí con mis amigos más cercanos y su hijo a celebrar mi cumpleaños después de mucho tiempo, hablamos, nos reímos y compartimos como siempre, pero por mucho que las cosas parecieran iguales, me di cuenta que una parte de mí había cambiado, estoy más tranquila y me siento menos asustada por lo que piensen y opinen los demás, me siento más segura y definitivamente la idea de hacer las cosas por mi y solo por mi, esta tomando forma, siento que en mi discurso, en mi forma de hablar y de expresarme ha habido un cambio hacia lo que realmente quiero y eso me hace sentir aún más seguridad de que voy por el camino correcto.

La idea general con la que he crecido es que hay que guardar las cosas y que los demás sólo deben enterarse de lo esencial, que los secretos y la discreción deben estar siempre primero y que uno debe guardarse las realidades muy profundo dentro de uno, de puertas para afuera uno debe ser normal y casi perfecto. Pero toda mi vida se me ha hecho una tortura seguir esto, lo entendía y lo hacia cuando estaba pequeña porque tenía miedo de las demás personas y lo que pudieran pensar de mí, sobretodo que me tratarán con lástima o diferente por la situación que estuviese viviendo, pero ya en la adolescencia me di cuenta de lo agotador que era mantener una fachada y mantenerse en silencio, eso de que los trapos sucios se lavan en casa es simplemente extenuante. Está bien que los demás no tengan porque saber todo de tu vida, pero por qué estar siempre atento a mantener una fachada de casi perfección, en mis años de adulto joven sólo me deje ser la persona transparente que siempre quise ser, me dejó de importar mucho lo que pensaban los demás de mi porque finalmente la persona en la que me he convertido es fruto de todo aquello que he vivido tanto lo bueno como lo malo, todo es parte de mi y si los demás usan esa información para bien o mal es su decisión, yo me debo a mi misma y a lo que quiero.

Que la gente me quiera por las imperfecciones en mi vida, que me atesoren por mi transparencia y sinceridad, que estén conmigo conociendo mi sensibilidad y mi fragilidad, porque si hay gente que solo va estar conmigo por la fachada, no me sirve. Soy la persona que soy por mucho esfuerzo y muchos obstáculos superados, cada circunstancia en la vida está para aprender de ella y no para ser escondida.

Desde que dejé de esconderme y hacer como si todo siempre estuviera bien, desde que me permití mostrar mis emociones y dejarme ser y sentir, he sentido mi bienestar en aumento y por ende, me he sentido más cómoda conmigo misma.

Entrevista de trabajo #1 del 2020

No sé que pensaba cuando era más pequeña al imaginarme una vida tan estable y perfecta en el 2020, creo que ninguno de nosotros se alcanza a imaginar todo lo que pasará y no pasará mientras crecemos. Hoy tuve la primera entrevista de trabajo del 2020, de la nada me llamaron y debía estar a las 3:30 p.m en un lugar «cerca» a una estación del metro que resulto estar a casi 20 minutos caminando, me fui de sandalias en medio de un sol asesino, pero iba enfocada, trabajar es el medio para un fin. Alimente mis esperanzas de trabajar para conseguir que mis planes de 2020 fluyeras, pero al entrevista fue algo aburrida y la verdad nada de lo que yo alguna vez podría haberme imaginado que era el trabajo.

Fueron 2 horas de prueba, horas en las que escuché como 50 millones de veces cuál era el salario y que debíamos tener en cuenta, tras una prueba de ortografía y redacción en la cuál me preguntaron mi opinión sobre los partidos políticos de mi país, pasé a una entrevista con 3 psicólogas, en la que recite la hoja de vida que ya tenían en la mano, nada que resaltar de la entrevista salvo que dijeron que lo que leyeron ahí era lo que ellos necesitaban.

Después esperamos a reunirnos con el gerente de la empresa para la que nos estaban convocando, reunión en la que de nuevo repitieron os mismo 150 millones de veces más y donde el gerente pensó que yo venia de algún lugar exótico llamado «sombrillitas», tras ser aterrorizada con un panorama de trabajo 24/7 de domingo a domingo sin posibilidad de proyección de carrera en un trabajo repetitivo del cual seguramente nos íbamos a cansar y sin ningún toque de creatividad por ningún lado. Salimos de allí siendo observados por más de 30 personas que no lucían felices con lo que estaban haciendo, ahí fue donde aquella niña que pensaba que el 2020 estaba muy lejos reapareció y me dijo

«No debes hacer esto, por más que suene como una posibilidad no nos estarás haciendo bien. Ya has caído ahí antes en hacer las cosas porque lo necesitas y no porque realmente te sientas cómoda con ellas, tantas veces simplemente te has resignado a hacer las cosas porque sí, esta vez no lo hagas, estamos cambiando y esto no es un cambio es ofrecerte una zona mediocre de confort que no te merece y que te va a hacer más mal que bien»

Así que escuché a esa niña y segura de que eso no es lo que estoy dispuesta -por el momento- a pasar para conseguir mis objetivos de 2020, decidí no quedarme ahí, esperaré otra oportunidad porque ya he esperado por las cosas más inútiles, soy experta en esperar ¿por qué no hacerlo un poco más? Sí, tengo unos objetivos y unas ganas de hacer algo más pero definitivamente no a expensas de la poca luz y alegría que quedan dentro de mí.

Desgaste

A la larga siempre que intentamos que las cosas funcionen terminamos desgastados, esto aplica con tantas cosas en la vida, que da miedo. Esta ocasión, creo que me centrare en lo desgastante que pueden ser ciertas amistades y ojo, no hay que confundir las amistades que te desgastan a las amistades tóxicas, las segundas hay que dejarlas ir si o sí.

Las amistades desgastantes son aquellas que te sacan de tu zona de confort y que siempre están enseñándote algo nuevo, que siempre centradas en su forma de ser y ver el mundo quieren que tu consigas esa perspectiva para que seas mejor o para que te acomodes un poco más a su forma de vida. Esas amistades pueden dejarte mucho y pueden ser de aquellas que quieras tener para siempre pero hay que tener en cuenta que cambiar tu forma de pensar, tu modo de reaccionar e incluso tu forma de ver la vida son todos, imposibles y por ende te vas a desgastar intentándolo. Puedes modificarlo un poco añadir y quitar un poco por aquí y por allá, pero por más que esas amistades quieran que seas diferente, el deseo de cambiar a las personas nunca nos va a llevar a un buen lugar.

Tengo una amiga así y la quiero muchísimo, es de esas personas que se ha quedado conmigo a pesar de que no me gusta salir, de que tengo problemas para interactuar con el mundo exterior porque me he criado en una familia que es muy encerrada en ella misma, una familia que no considera la amistad como un concepto real e importante, y les cuesta demasiado entender por qué yo no pienso igual. Es mi amiga desgastante, mi amiga que insiste y que a pesar de que aveces quiere rendirse siempre vuelve y lo intenta, es mi amiga valiente que a veces me saca de quicio y quiero tener lejos pero no puedo sacarla de mi vida, porque lleva más de 4 años en ella y me ha hecho parte de la suya. Lo desgastante es la lucha entre mi madre y ella, ambas quieren mi atención, amas quieren mi tiempo, ambas están inconformes con lo que tiene que ver la una con la otra, yo estoy en el medio, desgastada entre las dos, queriendo que las dos entren en paz pero sabiendo que nunca van a lograrlo.

Tengo una amiga que me desgasta porque me quiere tanto en su vida que a veces olvida que debo tener una propia, una amiga que quiere tanto compartir conmigo que omite que a veces tengo que estar sola y pensar en mí, una amiga que quiere mi apoyo y mi presencia pero que el es difícil entender mi forma de ser y lo independiente que puedo llegar a ser, una amiga que se molesta con cada pequeña cosa y con la que nunca sé cuando va a estar furiosa y cuando va a estar a paz, una amiga que me quiere tanto que la lastima cada vez que le digo que «No» hasta que eso se convierte en un problema, una amiga a la que le digo que si a pesar de que esté cansada, agotada y no quiera, porque ella ha estado ahí para mi, porque se preocupa, porque me quiere y porque en su mundo ha demostrado que quiere necesitarme.

Es un desgaste que aprecio, pero que igualmente es un desgaste.

Aquello que no es políticamente correcto sentir

La vida de nadie es un campo de flores, todos tenemos que nos angustie, nos moleste y nos disguste. En mi caso, no soy capaz de evitar sentir rencor y ganas de no tener ningún contacto con mi papá, por años he pasado por etapas d eun proceso en mis sentimeintos por él y depsués de tanto a pesar de que no puedo sacar pensamientos de cariño hacia el, entre menos se de su vida mejor me siento, pasar meses sin hablar con él es un alivio, no lo extraño y no me pregunto por cómo está. Para mí es una persona que me hizo sufrir yq ue cada vez que aparece trae malos sentimientos con él y despierta en mi sentimientos con los que no suelo convivir.

A veces me asusto el no ser capaz de sentir interés o empatía , sólo no puedo hacerlo y no puedo decir que no quiero hacerlo porque mi mamá quien siempre s eha esforzado por darme unos buenos valores, una buena educación, buenos modales y comportamientos, como en una especie de historia de la realeza. Según los libros sólo por el hecho de ser mi padre tengo que actuar como una buena hija , tal y como actuaria pro ella, no me parece justo y me duele el solo epnsarlo y el solo hecho de que me lo pidan.

Para la gente es suena muy fácil deshacerse de aquellas enseñanzas que nos han dado, la gente apoya y te anima a ser rebelde pero no entiende que a veces sólo eres así, no buscas pelea, sólo dices que algo no te gusta pro expresarte no porque quieras luchar y establecer tres mil batallas campales para que la otra persona piense como uno o «respete» lo que uno piensa, si tengo que pelear porque alguien me deje ser y no intervenga en lo que pienso, no es que me respete y/o respete lo que pienso es que se resigno a mí.

Atrapada y abrumada

Elle tenia problemas para dormir la noche del 8 de enero del 2020, pensó que era raro pero su mente simplemente no podía parar. La mañana del 9 de enero del 2020, su madre la despertó repentinamente por arreglos que iban a hacer en la casa, desde la tarde anterior Elle presentía que ese jueves no iba a ser un buen día. Se levanto atontada por el sueño y puso a cargar su celular, miro hacia la nada y se cambió, notó que su celular tenía un mensaje de voz pero a diferencia de ignorarlo como siempre lo hacía, termino abriéndolo, una de sus tías paternas con una voz angustiada le decía que su tío Jaime había muerto y que no podían contactar con el papá de Elle para darle la noticia.

Para esto, el papá de Elle es el caos en su vida, esa persona que es capaz de arruinarle cualquier día, una persona que le enseño a Elle lo que era el amor no correspondido, las esperanzas rotas, lo seguro que es que las personas no van a cambiar, el enseño sobre las promesas rotas y vacías, lo mucho que puede mentir una persona. El papá de Elle la hizo madurar a la malas, a temer por el futuro y por sobretodo a entender que el amor más importante era el amor propio.

Elle tiene muchos traumas debido a su padre, muchas inseguridades y muchos miedos, es la fuente que más activa su ansiedad. Lo políticamente correcto y lo que esperaba su familia era que ella lo encontrara y le diera la noticia, pero él nunca contestó y no apareció en todo el día, Elle llamo a todo el que se le ocurrió y hablo con personas desconocidas, sus tíos volvieron a llamar para informarla porque sin poderse contactar con él, la representante de él, era ella…Elle no quería serlo, para ella su vida es más fácil sin él en ella, sin las cargas emocionales y las expectativas que ponen los otros sobre ella cuando las cosas tiene que ver con él.

Elle se siente mal por no sentirse triste dada la muerte de su tío, lo vio una sola vez cuando ella era niña y su segunda interacción fue por facebook en donde ellos tenían opiniones diferentes, él alegaba que ella debía perdonar a su papá por el simple hecho de ser su padre mientras ella respondía que tenia sus razones y que el tiempo de perdonar llegaría, el tío no sabía nada de la vida de Elle con su padre, el tío no tenía la culpa, Elle no estaba dispuesta a preguntarle a su tío por qué perdonaría a alguien que no está arrepentido de lo que ha hecho…

Todo lo que tiene que ver con su padre termina drenando sus emociones y su positivismo sobre la vida, entre las expectativas de la gente y los deberes atribuidos por vínculos que no desaparecen, Elle está atrapada y angustiada.