Me estaba lavando las manos y me mire en el espejo hace unos minutos, en el cuarto sábado de cuarentena me dije «No estoy preparada para aceptar que quizás si sea el fin de todo», sólo eso me sirvió para desencadenar un montón de pensamientos seguidos el uno del otros: con veinticuatro años no esperas estar experimentando una tragedia mundial, no quieres aceptar que quizás no haya nada más después de esto, lo que hay ahora (recuerdos) es lo hay y con lo que terminaré, me descubrí más temerosa que decepcionada. Están pasando demasiadas cosas en el momento y todas siempre me llevan a la misma conclusión ¿es así como acaba?
No quería pensarlo así pero tal vez seamos un momento de la historia de las futuras generaciones o seremos el fin de todo, no sé por qué lado mirarlo…si somos la historia seré yo una de las sobrevivientes o seré uno más de los números, serán estos fragmentos del blog lo que encontraran historiadores y usaran fragmentos para hablar sobre la pandemia mundial que abrió la segunda década de los dos mil…seré una más de las olvidadas como las personas en las fosas comunes en Nueva York o una de las personas que contara con terror estos días de encierro, porque para ser sincera estar en casa como tal no ha sido malo, estar en casa y sentir el miedo como parte del aire contaminado si lo ha sido, temer por todo, por todos y por cada cosa, recibir tanta información que sabes que es solo la mínima parte de lo que realmente está pasando, sentir la frustración de uqe todo el mundo quisiera hacer algo pero nadie puede, ver los vídeos de gente separándose, escuchar historias trágicas de gente que murió sola o murió por ayudar a salvar a alguien de una generación más joven.
No debemos salir de casa, pero cuando toca salir, en las calles pesa el miedo y la incertidumbre, es una película de suspenso en donde nos enfrentamos a un asesino en serie invisible, pesa el aire a muerte, miedo, desesperanza y frustración. Yo no estoy preparada para pensar en estos días como los últimos de mi vida, había comenzado con ese proceso de dejar el miedo atrás y buscar finalmente a esa persona que había estado conmigo todo el tiempo pero que el miedo nunca había dejado de salir, no estoy dispuesta a pensar que mis planes nunca vana poder hacerse pero no estoy segura que de esto haya una salida…Hay muchas personas en el mundo, pensar que todos vamos a morir es un poco excesivo pero ¿cuántos van a quedar?¿cuántos quedaremos?
Nada va a ser igual pero tal vez después de esto en serio no haya nada. No estoy preparada pero…las pandemias mundiales no dan realmente preparación, nadie absolutamente nadie pensó que durante este año se mantendría en casa tratando de evitar que el pánico y el miedo se lo comieran lentamente desde adentro. Hay mucha gente que piensa más allá de este año, yo quería ser una de esas pero todo lo que tenemos es la mañana siguiente y así, en este momento sería casi un alivio llegar al final de año, a eso se ha reducido la fe y esperanza de todo el mundo, no es juego, no es una exageración, es una de esas realidades que parece mentira.