Hace mucho no me sentía tan triste y frustrada como me siento hoy, no se si estoy siendo demasiado dramática pero cada vez que parece que voy a perseguir algo que quiero o sueño hacer nunca lo logro. Fracaso tras fracaso, siempre de vuelta a la misma línea de meta me hace preguntarme ¿para qué sueño?¿para que guardo esperanzas? Siempre parezco estar haciendo algo que quiere hacer otra persona o algo que de debo hacer o algo que tiene que ser hecho. Mi vida es un suceso de no hacer nada que realmente quiera porque tarde o temprano la vida me lo niega.
Es muy injusto, pocas veces he estado cerca o haciendo algo que quiero o estando con alguien que quiero. Siento que se me ha negado tanto la felicidad y cada vez que creo haber superado mi miedo a soñar y a querer algo, la vida encuentra una forma de demostrarme que ese miedo debe vivir conmigo.
Es injusto, escribir con lagrimas en los ojos ante la frustración de no tener nada con lo que he soñado ni nada de lo que quiero, sueno como una chiquilla haciendo una pataleta y da vergüenza hacerlo, pero luego no soy capaz de dejar de mirar a un punto en la distancia con la mente en blanco porque estoy frustrada y no soy capaz de expresarlo, porque quiero echarme a llorar y que nadie me pregunte por qué, porque duele y no puedo explicar por qué duele, no es fácil entender a los demás y ponerse en su lugar y en sus sentimientos.
Intento confiar en que todo va a estar bien pero eso toma su tiempo y hoy sólo puedo permitirme fingir estar bien cuando me toque y dejarme sentir el vacío y las lágrimas dentro de mí mientras estoy sola. Que no daría por un abrazo en este momento, por poderme dejar romper en llanto con tranquilidad, por tirarme a la cama y quedarme mirando a la nada.